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El Partido Baas de Irak hasta la llegada de Sadam Hussein

Publicado por Joaquín

Saddam HusseinEl Partido Baas es el resultado, casi inevitable, de una evolución en el campo de la política desde el colonialismo hasta la independencia plena en toda la zona de Oriente Medio.

Después de librarse de la dominación otomana, que ya duraba cuatro siglos, era lógico que los árabes no se conformaran con pasar a ser colonias, más o menos, encubiertas de las potencias occidentales de la época, principalmente Inglaterra y Francia.

Esto y, paradójicamente, la influencia de las ideas que provenían de esas mismas naciones, provocaron un auge en toda la zona de movimientos políticos, sobre todo protagonizados por los jóvenes. Estos grupos tenían como punto en común el rechazo a la dominación extranjera.

Ya en 1921, los británicos se vieron obligados a conceder un grado de autonomía en Irak, que estaba bajo su mandato.

Numerosos partidos políticos nacían y luchaban en este contexto, desde bloques nacionalistas hasta organizaciones comunistas, pasando por alguna de corte fundamentalista islámica, sobre todo los Hermanos Musulmanes

A finales de la década de los 30, un nuevo partido se uniría al resto. Creado por dos intelectuales, Michel ‘Aflaq y Salah al-Bitar, el recién creado Baas marcaba como su principal objetivo la lucha contra las potencias imperiales.

Se trataba de un movimiento laico, pero sin dejar de lado la cultura árabe tradicional. Nacionalista a la vez que con ideas socialistas. El Partido aprovecho la II Guerra Mundial para ir afianzándose y, tras ella, celebró un congreso fundacional en Damasco en 1947.

Aquel congreso marcó un punto de inflexión en la política de la zona. Jóvenes procedentes de Jordania, El Líbano, Irak, Palestina y Siria se reunieron para dar oficialidad a la creación del Baas.

En un principio, el partido se declara panarabista, socialista y antiimperialista, con una ideología parecida a la desarrollada posteriormente por el Coronel Nasser en Egipto.

El Baas se proclama dispuesto a aunar la religión con el nacionalismo laico. Su ideario choca con el de los movimientos fundamentalistas, que muy pronto lo ponen en su punto de mira tachándolos de traidores. Sus posturas no pueden ser más enfrentadas: religión frente a la aconfesionalidad, progreso frente a inmovilismo….

Al iniciar su periplo no fueron los partidos de índole religiosa los únicos que tuvieron enfrentamientos con el Baas. Otros movimientos nacionalistas, como el ya mencionado liderado por Nasser o el potente Partido Comunista de Irak, no ven con buenos ojos a estos nuevos competidores.

Igualmente sufrió diversas divisiones internas, quizás la más sonada la que separó al Baas iraquí del sirio en 1966, convirtiéndose en enemigos irreconciliables.

Dentro de Irak, sin embargo, el partido fue adquiriendo notoriedad. Así, formo parte fundamental en la resistencia surgida ante el llamado Pacto de Bagdad, por el que el país árabe se aliaba con Turquía, Irán, Pakistán, Gran Bretaña y Estados Unidos. Esta agitación provocó que, en 1958, un golpe de estado derrocara a la pro-occidental monarquía iraquí. El poder fue tomado por la parte más socializante del ejercito y, enseguida, empezó a promulgar medidas con un componente más social, como una reforma agraria.

Sin embargo, pronto empezarían de nuevo los enfrentamientos internos. El nuevo presidente, Kassem, se apoyaba en el Partido Comunista y, frente a ellos se alzaba el Partido Baas, partidario entonces de una democracia más al estilo occidental.

La gota que colmo el vaso y produjo sangrientos enfrentamientos fue, curiosamente, el intento de Kassem de anexionarse el Emirato de Kuwait, un emirato totalmente artificial creado por las potencias coloniales. Lo único que provocó fue que, como unas cuantas décadas después, la Liga Árabe permitiera a los británicos desembarcar en él para protegerlo. Esto, junto a su decisión de abolir los partidos y al brusco giro que dio el presidente hacia occidente en 1960 hizo que las hostilidades fueran cada vez más frecuentes.

Por fin, en 1973, tras una masacre de seguidores baasistas, estos se toman la justicia por su mano. Kassem es asesinado por cinco hombres en Bagdad. Uno de ellos responde al nombre de Sadam Hussein.

El Baas accede al poder por primera vez, pero no fue hasta 1968 cuando, mediante un nuevo golpe militar, se instalara definitivamente en el gobierno.

El nuevo presidente del país es el general El Bakr y su vicepresidente el propio Sadam.

Pronto se alineó con la Unión Soviética, pero sin dejar de lado la posibilidad de firmar acuerdos con Alemania Federal, Japón y Estados Unidos

En 1979, dimite el presidente El-Bakr, que apenas nos deja unas líneas de historia, sobre todo si lo comparamos con el hombre que lo sustituyó. Sadam Hussein, que nada más acceder a los cargos de Primer Ministro, comandante de las Fuerzas Armadas y Secretario General del Partido, protagoniza una limpieza interna que acaba con la vida de más de 34 personas.

El resto es otra historia, mucho más cercana y sin un fin previsible.