25
Mar

Nicolás Maquiavelo

Publicado por Hilda el 25 de Marzo de 2007 a las 04:22 pm

Nicolás MaquiaveloSu nacimiento ocurrió el 3 de mayo de 1469, cuando la Edad Moderna comenzaba a mostrar atisbos de su existencia, y de los cambios que se avecinaban en los planos político e intelectual.

El absolutismo monárquico, con reyes que basaban su autoridad sin límite en mandatos de Dios, sería la política dominante.

Su ciudad natal fue Florencia, cuna del Renacimiento, donde los Médicis oficiaban de Mecenas, en una ciudad pujante, y en ese movimiento de renacer del arte italiano, Nicolás Maquiavelo se contó entre sus figuras destacadas.

Su máxima dificultad en los primeros años de su vida, fue la económica, pues a pesar de pertenecer a una familia de estudiosos (su padre, Bernardo Maquiavelo, había logrado graduarse de abogado), las deudas habían consumido la fortuna que otrora habían disfrutado sus ancestros. Esta falta de dinero le impidió tomar conocimientos de griego, tan importante en la sociedad de la época, pero no le obstaculizó destacarse por sus grandes dotes intelectuales.

Además de embajador, cargo que le permitió visitar varios países europeos y conocer la realidad política de su tiempo, plasmó en sus obras sus ideas políticas y sus sentires poéticos.

Vivió en una Florencia dividida entre aquellos que querían mantener las tradiciones, la humildad y el recato, representados por el monje dominico Girolamo Savonarola, quien asumió con la llegada a Italia de Carlos VIII, y Lorenzo de Medici adorador del lujo y la magnificencia.

En 1499, escribió “Discurso sobre la Torre de Pisa” y en 1502 “El arte de la guerra”, donde otorga gran valor a la historia para la ciencia política.

Fue padre de cinco hijos, nacidos de su unión con Marietta Corsini, con quien contrajo enlace en 1502.

Un escollo a su actividad la constituyeron justamente los Médicis, ya que en los períodos que ellos dominaron Florencia, Maquiavelo debió retirarse de sus actividades, como funcionario de la República, habiéndose desempeñado como Secretario de la Segunda Cancillería. Así ocurrió entre 1512 y 1527, donde las letras de Maquiavelo no pudieron ver la luz.

Su obra más afamada fue “El Príncipe” inspirada en César Borgia, hijo del papa Alejandro VI, quien según Maquiavelo culpava a la mala suerte de sus fracasos.

Fue César Borgia, quien, muerto su padre, en el año 1503, logró que la elección del nuevo Papa recayera en Giuliano delle Rovere, quien no gozaba de su simpatía pero que creyó que brindándole su apoyo la conseguiría. Esto, según relata Maquiavelo en “El Principe” fue en su contra ya que el nuevo Papa, que fue llamado Julio II, se propuso destruir a Borgia.

Borgia aparece en “El príncipe”, retratado con admiración. Hombre cruel y de sentimientos mezquinos no vaciló en convertirse en criminal para lograr sus objetivos.

En el año 1507, realizó una misión diplomática sumamente exitosa en Alemania, a cuya población calificó de grandes militares, pero de débiles políticos. Allí, con su elocuencia, logró que el emperador Maximiliano I, a quien mostraría en su obra como una persona falta de carácter, se abstuviera de invadir Florencia y otras pertenencias de Italia. En 1508 escribió “Retrato de la Corte de Alemania”.

Venecia, en el siglo IX, había logrado su independencia del Imperio Bizantino, e iniciado un proceso expansionista, que en el siglo XV implicó a Italia y las posesiones del Papa. A instancias de este último se conformó la Liga de Cambrai, en 1508, formada además del Papa, por Francia, Austria y España, que se enfrentaron a la República de Venecia, quien finalmente perdió territorios que había incorporado a su dominio.

La Liga se desarticuló en el año 1510, por discrepancias entre sus integrantes. Ese año escribió “Retrato de la Corte de Francia”, tras fracasar en su intento de mediación entre Francia y el Papa. El Papa, con poder sobre Florencia, determinó la vuelta al poder de los Médicis, hecho que se produjo el 1 de septiembre de 1512.

Acusado de realizar una conspiración contra los Médicis, Maquiavelo, sufrió el despido de su cargo, la tortura y la cárcel. Por mediación del nuevo papa, león X, logró exiliarse en un lugar cercano a Florencia, donde vivió en la pobreza y dedicado a tareas de campo, y a la actividad literaria.

En esa época, habitando en una villa cerca de San Casiano, llamada L¨Albergaccio, de Sant` Andrea in Perrcussina, esbozó “El Príncipe” (1513) su obra cumbre, de cuya creación dio cuenta en una carta dirigida a Francesco Vettori, su amigo, el 10 de diciembre de ese año. En esa misiva le relataba sus días penosos en el retiro de Florencia, sus atardeceres oscuros jugando a las cartas con los parroquianos, y sus noches liberadoras, donde concentrado en la lectura de Dante, Ovidio o Petrarca, lograba evadirse de su triste realidad.

La obra, “Discursos de la primera década de Tito Livio” fue comenzada a escribir en 1512, pero vio la luz más tarde, por dar prioridad a la elaboración de “El Príncipe”. En aquella, critica a las monarquías absolutas y predica los gobiernos democráticos. Su ideal es la República romana, pero en momentos críticos es necesario un estado fuerte, que domine y otorgue seguridad y firmeza a la nación.

“El Príncipe” es un tratado de sugerencias para gobernantes eficaces, que consta de 26 capítulos, 24 destinados al arte de gobernar, siendo el primero la dedicatoria, y el último la exhortación final, donde hace un llamado a la necesidad de lograr la unidad italiana y evitar el dominio extranjero.

La conquista del poder por el príncipe será lograda si reúne tres elementos: la virtud, la fortuna y un elemento mediador entre ambos, que lo constituye la ocasión.

Para conservar el poder conseguido, el príncipe debe contar con un ejército poderoso y autónomo, con una personalidad astuta y una apariencia de eficacia y virtuosidad, sin importar que esta última sea real.

Otras de sus obras fueron: “Andria” (1517), “La Mandrágora” (1518), comedia que con sumo éxito fue representada y “El discurso sobre el arte de la guerra” (1519).

La amnistía llegó en el año 1521, pero nuevamente fue acusado de conspirar contra los Médicis, y puesto preso. Una vez libre, logró rescatar a obreros de la lana de manos de unos malvivientes, siendo compensado con una fuerte suma de dinero. La suerte pareció volverse de su lado, ya que poco después ganó un premio en la lotería.

El Papa Clemente VII, quien era antes de su asunción, Julio de Médicis, le encomendó la realización de una obra que reflejara la historia de Florencia. Así nació “Historia Florentina”, que le valió a Maquiavelo ser acusado de estar del lado de los poderosos Médicis.

Su labor de análisis de la política de su época, fue efectuada desde la óptima de su experiencia personal, desde el cuestionamiento, y de sus propias frustraciones, realizando una descarnada visión de lo que debería ser un buen gobierno.

Separó la política de la moral, y aunque mostró respeto reverencial hacia Dios, y hacia las buenas acciones, sostuvo que el monarca debía lograr el orden, el bien común y la paz, aún en contra de preceptos morales y religiosos. De allí la frase, que se le atribuye falsamente a Maquiavelo, basada en sus principios: “El fin justifica los medios”.

En mayo de 1527, las tropas del emperador Carlos V entraron en Roma, y los Médicis fueron expulsados, reinstalándose la República.

Falleció en su Florencia natal, el 22 de junio 1527, en medio de la indiferencia pública.

23
Mar

El Macartismo

Publicado por Hilda el 23 de Marzo de 2007 a las 10:22 am

McCarthySe denominó guerra fría a la carrera armamentista emprendida luego de la Segunda Guerra Mundial por las dos potencias emergentes de ese conflicto bélico: Estados Unidos y la Unión Soviética.

Estados Unidos veía crecer en forma alarmante el comunismo ya no sólo en la Unión Soviética sino en China, con la asunción de Mao Zedong, en 1949, que lo orientó en defensa no de la clase obrera sino de los campesinos.

En 1950, la Corea del Norte, comunista, se enfrentó a la Corea del sur, capitalista, cada una ayudada por los grandes líderes mundiales, partidarios de cada sistema. Al cabo de la contienda, Corea quedó dividida definitivamente en dos zonas con ideologías contrapuestas.

En 1940, se había promulgado en Estados Unidos, la Ley de Registro de Extranjeros, donde debían inscribirse todos los extranjeros residentes en Estados Unidos, mayores de 14 años, declarando, entre otros datos, sus inclinaciones políticas. El objetivo era la lucha contra el comunismo que se iniciaba, mostrándose como una fuerza en veloz crecimiento.

En 1949, por aplicación de esta ley, que impedía actividades contra la estabilidad del gobierno, fueron encarcelados muchos miembros del Partido Comunista.

La lucha encarnizada de los bandos soviéticos y norteamericanos, originó temores reales e imaginarios, que hacía ver enemigos en todas partes, aún dentro del mismo departamento de Estado de Estados Unidos, donde se denunció una conspiración marxista, en febrero de 1950, denuncia que efectuó el senador católico por Wisconsin, Joseph McCarthy.

Pronto, todo Estrados Unidos estaba preso del pánico y de la idea alienante de perseguir comunistas, para erradicarlos del estado. Empleados públicos, profesionales, y hombres representativos de diversos ámbitos de la cultura, fueron objeto de sospecha y víctimas de la adjudicación de delitos de traición contra su país. La lista de sospechosos crecía debido a la denuncia de los propios comunistas, que eran obligados a confesar la identidad de otros compañeros, para salvarse.

La circulación de listas negras comenzó a hacerse frecuente, la censura era moneda corriente, no escapando a esta cacería, semejante a la de brujas de la época del medioevo, ni siquiera personas de reconocido prestigio, como Walt Disney o Charles Chaplin. El cine de Hollywood, a partir de 1947, fue objeto de persecución por parte de la HUAC, Comité de Actividades Antiamericanas, organismo vigente desde 1938, que fue creado para impedir la penetración de las ideas del nazismo.

Entre las personas citadas a declarar, hubo diez (Ring Lardner, Jr., Herbert Biberman, Alvah Bessie,. Lester Cole, Samuel Ornitz, Edward Dmytryk, Albert Maltz, Adrián Scott, John Howard Lawson y Dalton Trumbo), que basados en la Primera Enmienda Constitucional, se negaron a responder sobre las acusaciones, y debieron sufrir penas de prisión.

El libro “Robin Hood”, con su prédica de quitarles a los ricos para darles a los pobres, fue considerado apología del comunismo, y censurado.

En 1950 se publicó un panfleto de denuncia llamado “Red Channels”, que contenía una lista de nombre de personas del mundo artístico, denunciadas como comunistas. Hacía referencia a la influencia comunista en la radio y la televisión.

En 1952, se publicó por el Congreso, una lista de 342 personas a las que debía negarse trabajo, a los que se tildaba de “Antiamericanos”.

Mccarthy se casó con Jeannie Kerr, su secretaria, para tratar de disipar las sospechas sobre su homosexualidad que había instalado el diario “Las Vegas Sun”, en su publicación del 25 de octubre de 1952.

Un caso célebre fue el del matrimonio Rosenberg (1953) que integraban el partido Comunista de Estados Unidos, y fueron acusados de ser informantes de los soviéticos y entregarles secretos nucleares. Ambos fueron ejecutados en la silla eléctrica, luego de un dudoso juicio, apoyado en la confesión de un hermano de la mujer, también involucrado.

Alger Hiss, oficial del departamento de Estado debió sufrir cinco años de prisión tras ser acusado de suministrar información secreta de estado.

En 1953, McCarthy tuvo enfrentamientos con los militares, en cuyas fuerzas también intentó realizar una depuración, lo que causó malestar en el ámbito castrense y en el Ejecutivo.

La oposición hacia este líder de derecha, fue iniciada por el Vicepresidente, Richard Nixon, quien el 4 de marzo de 1954, calificó a ciertos funcionarios de abusivos en el ejercicio de sus funciones, haciendo una clara alusión a McCarthy.

La influencia de McCarthy subsistió hasta el 2 de diciembre de 1954, en que fue censurado por el Parlamento. Sin embargo, a pesar de haber desaparecido de la escena política y fallecido en 1957, seguidores de sus pensamientos continuaron actuando durante toda la Guerra Fría.

23
Mar

Los Chiíes

Publicado por Hilda el 23 de Marzo de 2007 a las 07:19 am

ChiiesLos Chiíes son una rama de los musulmanes, cuyo nombre proviene del árabe, más precisamente del Corán, y significa Partido de Alí, cuarto califa, que creó esta segregación islámica. Alí ibn Abi Talib, era yerno y primo del profeta Mahoma, por lo que, apoyado por sus seguidores, se creía con derecho a acceder al poder tras la muerte del profeta. Esto no ocurrió y debió esperar tres designaciones antes de ascender al califato.

Bajo el liderazgo del gobernador de Siria, Muawiya ibn Abi Sufyan, los Omeyas, clan al que pertenecía Mahoma, acusaron a Alí de haber mandado matar a Otmán, su antecesor, también perteneciente a la dinastía de los Omeyas, iniciándose un largo conflicto, que dividiría a los musulmanes en chiítas, seguidores de Alí y sunitas, que agruparon a la mayoría de los musulmanes, y que consideraban que el califato debía ser ocupado por capacidad, mediante un acto de reconocimiento, y no directamente, por herencia de sangre. Además diferían en la interpretación del Corán, ya que los chiítas, aceptaban que además de la interpretación literal que son capaces de hacer los fieles, hay una esotérica que le corresponderá sólo a los imames, sucesores de Mahoma. Esta última interpretación no es aceptada por los sunitas. En el año 657, se produjo la batalla de Siffín, que enfrentó a ambas fuerzas en ese lugar, ubicado en la actual Siria.

Luego de tres días de lucha, los Omeyas ofrecieron someter la cuestión a arbitraje, supuestamente porque la batalla les era adversa. Las tropas de Alí se dividieron entre los que querían proseguir combatiendo y los que querían someterse a un dictamen arbitral. Alí tomó esta última postura y los disidentes conformaron una nueva rama que fue la de los jariyíes (el que se sale).

Tras el arbitraje, el califato quedó en poder del gobernador de Siria, y los musulmanes, divididos en tres grupos antagónicos. Alí falleció asesinado por los jariyíes en el año 661, y sus sucesores, Hasan y sobre todo, Husayn, trataron de luchar contra el poder de los Omeyas. En el año 680, se produjo la batalla de Kerbala, ciudad de Irak, cercana a Bagdad, donde Husayn y muchos de sus hombres fueron cruelmente asesinados.

HusaynLa tortura a la que fue sometido Husayn, cuya cabeza fue ofrendada al califa, en Damasco, significó para los partidarios de Alí, un reto para continuar con la causa.

La festividad de Ashura, conmemora año a año ese suceso, donde los fieles se infringen castigos corporales para recordar ese fatídico día.

A la muerte trágica de Husayn, sus sucesores, siguiendo las ideas de los sucesores de Alí, que consideraban el mando hereditario se transformaron en imames, palabra que significa “el que va a delante”, término también usado para el que dirige las oraciones en las mezquitas, pero en este caso referido a líderes o dirigentes.

Éstos no fueron reconocidos por el resto de la comunidad musulmana, y tuvieron destinos fatales. El séptimo de estos dirigentes, Ismail, desapareció, y se le dio a este hecho una explicación sobrenatural, por parte de los chiíes, considerando que subsistiría vivo y oculto para siempre, y por lo tanto quedaba cerrada la sucesión a su poder. Este grupo recibió el nombre de septimanos o ismailíes. Además, hay otras divisiones menores dentro de los chiítas.

Los que supusieron muerto a Ismail, aceptaron la dirigencia de sus descendientes, hasta que al llegar al número doce, tomaron una solución semejante a la de los septimanos, al aceptar en el año 874, que este imam desaparecido, también habría sobrevivido en forma eterna. Este grupo fue llamado, duodecimano.

Al estar vivos pero ocultos, la interpretación del Corán por parte de los imames, es realizada a través de los ulemas o mulás. El principal de los mulás se denomina Ayatolá.

La mayoría de los chiítas, que en realidad son la minoría musulmana, aproximadamente un 10 %, se sitúan principalmente en Irán, Irak y el Sur del Líbano. En sus gobiernos la política y la religión están unidas.

En Irak, al desmembrarse el imperio Otomano, Gran Bretaña ocupó el territorio y nombró a Faisal I (Faisal Ibn Hussein), perteneciente a los sunitas, rey de Irak. Su gobierno se desarrolló entre 1921-1933. La soberanía de Irak fue reconocida el 3 de octubre de 1932.

El gobierno sunita subsistió hasta la invasión de Estados Unidos, que entregó el poder a los chiítas, ante la mirada desaprobatoria de muchos de sus vecinos: Egipto, Jordania, Libia y Palestina, que no poseen población chiíta y tienen un gobierno sunita.

El 30 de enero de 2005, los chiítas obtuvieron en Irak, tras las elecciones, 140 escaños (bancas parlamentarias) de un total de 275, como integrantes de la Lista Sistani. Los chiítas fueron blanco de atentados en diciembre de 2004, en vísperas a las elecciones, en las ciudades de Nayaf y Kerbala.

Los atentados en Bagdad contra los chiítas, se siguieron sucediendo con frecuencia, luego de la intervención estadounidense en Irak.

En Kuwait y en Bahrein, los chiítas son casi la mitad de los habitantes, pero su situación es de inferioridad respecto al resto de la población.

En Arabia Saudita, los chiítas, que conforman el 15 % de la población, son considerados idólatras por los sunitas a cargo del poder, y brutalmente perseguidos.

El Líbano, perteneció al imperio Otomano y tras la Primera Guerra Mundial quedó bajo el protectorado de Francia, hasta 1944, en que fue declarado como estado soberano.

La legislación del Líbano impone que la presidencia del país debe ser ejercida por un cristiano, el cargo de Primer Ministro debe recaer en un suníh y el de Presidente del Senado, ser desempeñado por un chiíta. Si bien esto pareciera dar representación a todos los sectores en la esfera gubernamental, no hay duda que a los chiítas les reservaron un cargo menor en la toma de decisiones. Los conflictos entre chiítas y sunitas son reiterados.

21
Mar

La Marina de Guerra del Perú

Publicado por Hilda el 21 de Marzo de 2007 a las 07:19 am

Marina de Guerra del PerúCon el propósito de la protección territorial se creó esta entidad dependiente de las Fuerzas Armadas e integrante del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas del Perú.

El Océano Pacífico fue la vía de comunicación marítima que permitió al Perú obtener la ayuda de las tropas sanmartinianas que liberaron el territorio de la dominación española, el 28 de julio de 1821. El puerto del Callao, al oeste de Lima, principal y hegemónico punto de contacto marítimo, fue tomado en septiembre.

El naciente estado encargó la creación de una Marina de Guerra al capitán de navío Jorge Martín Guise, que fue designado Comandante General.

La nueva marina, que se creó con la finalidad de protegerse de los realistas, contó con navíos que habían pertenecido a los españoles, como la goleta “Sacramento”, denominada “Castelli”, por los patriotas, los bergantines “Guerrero” que cambió su nombre a “Belgrano” y el “Pezuela”, que pasó a denominarse “Balcarce”.

En 1824 el puerto de Callao fue recuperado por los españoles y se produjo un bloqueo de dos años antes que las fuerzas libertadoras pudieran nuevamente recuperarlo, lo que sucedió luego de la batalla de Ayacucho, el 9 de diciembre de 1824.

Fuera de las luchas independentistas las fuerzas navales peruanas debieron enfrentarse en 1828, con la Gran Colombia (integrada por loas actuales Colombia, Venezuela, Ecuador y Panamá) por cuestiones territoriales. El ataque contra la corbeta peruana “Libertad” se produjo el 31 de agosto de ese año, pero la fuerza naval peruana se impuso, iniciándose un bloqueo sobre las costas enemigas. Sin embargo, el vicealmirante Guise, jefe de la escuadra, resultó muerto en un ataque y fue reemplazado por el teniente primero, José Boterín, quien el 19 de enero de 1829, consiguió la rendición enemiga, aunque la ocupación de Guayaquil se extendió hasta julio de 1829.

En 1836 se constituyó la Confederación Peruano-Boliviana, que duraría tres años, con fines primordialmente económicos.

Chile, se sintió afectado por la creación de la confederación ya que lo perjudicaba en sus relaciones comerciales con el norte de Perú, lo que originó un conflicto armado declarado unilateralmente por Chile, en un ataque sorpresivo, donde capturó naves peruanas, el 21 de agosto de 1836.

Si bien los chilenos, al mando del almirante Manuel Blanco Encalada, fueron vencidos en su intento de tomar Arequipa, de donde debieron retirarse, en represalia, cinco buques de guerra arribaron a Perú, donde se produjo el Combate Naval de Islay, el 12 de enero de 1838. Allí, si bien se demostró la superioridad de la escuadra chilena, los peruanos lograron mantenerse a salvo. Si bien hubo algunas victorias por parte de las tropas confederadas, la batalla final que otorgó el triunfo a los chilenos, unidos a los peruanos contrarios a la unión peruano-boliviana, se obtuvo el 20 de enero de 1839, en la batalla de Yungay, que sepultó en el olvido la idea de una unión confederacional.

Durante los gobiernos del mariscal Ramón Castilla y Marquezado y del General José Rufino Echenique se compraron naves con el propósito de dotar a Perú de poderío en el dominio marítimo, para cuyo fin fueron incorporadas la fragata “Mercedes”, el “BAP Rimac” el “BAP Apurimac” y el “Bap Amazonas”, entre otras. La primera de éstas, naufragó el 2 de mayo de 1854, y el “BAP Amazonas”, que partió de Callao con destino a Hong Kong, realizó la vuelta al mundo.

El conflicto con Ecuador se desató en 1857, cuando concedió territorios peruanos de la zona amazónica en pago de una deuda con Gran Bretaña. Perú, inició un bloqueo el 4 de noviembre de 1858, desembarcando los peruanos en el puerto de Guayaquil, en noviembre de 1859. El fin del litigio ocurrió el 25 de enero de 1860.

El guano representaba para Perú su máxima riqueza exportadora, y se hallaba en las islas Chincha, tres pequeñas islas, productoras de esa materia orgánica proveniente de excremento de aves, utilizada como fertilizante. Dichas islas fueron capturadas por los españoles, en 1864, en represalia por la muerte de un ciudadano de esa nacionalidad en tierras peruanas.

A pesar de haberse firmado un acuerdo de paz con España, los peruanos, se aliaron con Chile, Bolivia y Ecuador, para formar un frente común contra las tropas reales.

El combate de Abato, se libró el 7 de febrero de 1866, donde las naves de las fuerzas aliadas americanas, a cuyo frente estaba el capitán de navío Manuel Villar, de nacionalidad peruana, repelieron a los españoles, mostrando su valor y poderío naval.

Como represalia por su derrota, los españoles, bombardearon el puerto chileno de Valparaíso y se dirigieron hacia el de Callao, donde se había organizado la resistencia, que con éxito venció a los europeos, en el combate naval de l 2 de mayo, con una valiente flota al mando de Lizardo Montero Flores.

La gran fuerza marítima peruana halló una gran competencia en la chilena, que se consagró como potencia naval sudamericana con la fabricación de dos blindados: El “Cochrane” y el “Blanco Encalada”.

Entre 1879 y 1883, se produjo la .Guerra del Pacífico, entre Chile y Perú, donde se demostró la superioridad naval que habían alcanzado los primeros, al mando de Juan Williams Rebolledo, que luego fue reemplazado por el capitán de navío Galvarino Riveros Cárdenas, sobre los peruanos, que contaban con una Brigada Torpedista defensiva de los puertos, con el blindado “Huáscar”, la corbeta “Unión”, la cañonera “Pilcomayo” y varios monitores. El capitán de navío Miguel Grau Seminario, que brindó su vida en esta lucha, estaba al frente de la flota peruana.

Con el combate naval de Angamos, se produjo el hundimiento del “Huascar” y el predominio de Chile sobre el Pacífico. Los chilenos se apoderaron a posteriori del puerto de Piragua y del de Iquique. Luego de batallas que significaron reveses para los peruanos, salvo la librada en la quebrada de Tarapacá, los chilenos avanzaron sobre Perú.

El 27 de febrero de 1880, los chilenos bombardearon Arica, destruyeron al reparado “Huascar” y bloquearon Arica, aunque la corbeta “Unión” pudo desafiarlo, transportando material de guerra, rompiendo dos veces el bloqueo. El Capitán de Navío Manuel Villavicencio Freire, al mando de la “Unión”, fallecido el 20 de diciembre de 1925, yace en la “Cripta de los Héroes”. Las fuerzas peruanas y bolivianas intentaron vencer el bloqueo, pero eran menos en número y en capacidad militar y táctica. Sin embargo los peruanos resistieron sin rendirse, hasta el final.

Una vez asumida la derrota, luego del fracaso en las batallas de San Juan y Miraflores (15 de enero de 1881) los propios peruanos provocaron el hundimiento de muchas de sus naves, entre ellas, la “Unión” y “Atahualpa”, para que no se convirtieran en botín enemigo.

En 1884, se adquirió el “Vilcanota” y en 1885 el “Perú”, comenzando a escribirse nuevamente una etapa gloriosa para la marina de guerra peruana. El 20 de junio de 1903 se creó la Comisión Hidrográfica, para estudiar la ubicación geográfica de puntos trascendentes mediante observaciones astronómicas.
Durante el gobierno de José Pardo y Barreda (1904-1908) se mandaron a construir en Inglaterra, dos cruceros, el “Almirante Grau” y el “Coronel Bolognesi”.

Durante la presidencia de Leguía (1908-1912) se continuaron los esfuerzos iniciados por su antecesor, para poner en funcionamiento la Escuela Naval, a través de los servicios de una Misión Naval francesa.

Se compraron a Francia los sumergibles “Teniente Palacios” y “Teniente Ferré” y el caza torpedos “Teniente Rodríguez”.
El estallido de la Primera Guerra Mundial puso un paréntesis en el desarrollo naval de los peruanos, aunque hubo algunos logros al conseguir trasladar la Escuela Naval a una nueva sede en el Callao, y se creó el Estado Mayor General de la Marina.

En 1919, se tomó el modelo norteamericano para reformar la Marina. En 1920, se creó el Ministerio de Marina, como organismo autónomo del Ministerio de Guerra.

En 1928 se creó la Escuela de Aprendices de la Armada y en 1939, la División de Escuelas Técnicas de la Armada.

Un conflicto limítrofe con Colombia entre los años 1932 y 1933, determinó el envío de la Fuerza Avanzada del Atlántico, formada por dos submarinos, los cruceros “Almirante Grau”, que accionaría en el Atlántico, el “Lima”, los destructores “Almirante Villar” y “Almirante Guise” y el caza torpedos “Teniente Rodríguez”.
En 1941 Perú demostró su capacidad naval en su conflicto con Ecuador, resuelto con la mediación de Brasil.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Perú tomó participación en el conflicto del lado de los aliados, no en enfrentamientos bélicos, sino en la defensa del litoral, creándose en 1943, la Fuerza de Comandos Navales, que luego fue denominada Comando General de Defensa Costa.

En 1968 se compraron los destructores ingleses, “Diana”, que fue denominado “Teniente Palacios” y el “Decoy”, llamado “Teniente Ferré”, que fueron provistos de misiles Exocet y reemplazaron a las antiguas naves, que tenían esos mismos nombres, y que ya no estaban aptas para su uso.

En 1973 se adquirió un crucero de origen holandés que fue llamado “Almirante Grau”. El antiguo que tenía ese nombre fue rebautizado “Capitán Quiñones”.

Una década más tarde ya se contaba con una numerosa fuerza naval a la que se incorporaron varios submarinos.

En 1969 comenzó a gestarse la fuerza de Operaciones Especiales, al fundarse la Escuela de Demolición Submarina.

En 1970 se fundó el S.N.A.T. (Sistema Nacional de Alerta de Tsunamis) al integrarse Perú al Sistema Internacional de Alerta de los Tsunamis en el Pacífico. La Dirección de Hidrografía y Navegación, perteneciente a la Marina de Guerra peruana fue nombrada su representante oficial.

En 1987, la Marina de Guerra fue acusada por la caída de un avión Fokker, deficientemente dotado y comandado por el piloto Edilberto Villar, hombre de poca experiencia. La acusación se basó en la ocultación del informe, que señalaba las fallas humanas y técnicas de la tragedia, que terminó con la vida de cuarenta y tres personas, en su mayoría integrantes de un equipo de fútbol, Alianza Lima, que habían alquilado el vuelo a la Marina de Guerra.
En 1988, un pesquero japonés embistió y hundió al submarino peruano “Pacocha” que consiguió ser recuperado.

En el marco del Programa, “Mejoramiento de la Capacidad de Pronóstico y Evaluación del Fenómeno “El Niño”, para la Prevención y Mitigación de Desastres en el Perú”, se desarrolló el Proyecto Naylamp para la observación oceánica, compuesto por cuatro boyas y once estaciones meteorológicas ubicadas en la costa oceánica de Perú.

Anunciado en 2004, en ocasión de la celebración del 183 aniversario de la Creación de la Marina de Guerra, y efectivizado un año más tarde, se produjo la adquisición de cuatro fragatas dotadas de misiles.

La Marina de Guerra Peruana, es un motivo de orgullo para un país que en otras áreas sufre privaciones. Sus funciones específicas, incluyen vigilar, defender y proteger el patrimonio de Perú en los escenarios lacustre, fluvial y marítimo. En casos de emergencia, por disposición presidencial, también asumirá en Control Interno. Son también parte de su misión, como ya se ha comprobado, garantizar la soberanía de la república ante amenazas interiores o exteriores.

18
Mar

La descolonización de África

Publicado por Hilda el 18 de Marzo de 2007 a las 07:31 am

La descolonizacion de ÁfricaEstados Unidos y la Unión Soviética, erigidas en las dos grandes potencias mundiales, luego de la Segunda Guerra Mundial, incentivaron la descolonización de territorios en poder de países europeos, sobre todo, por el gran costo que significaba mantener tan extensos dominios, entre cuyos ejemplos estaba el caso de los países africanos. Esos dos países habían entregado dinero a las colonias africanas para lograr apoyo a sus respectivos sistemas políticos. Así, había algunas colonias inclinadas por el capitalismo y otras con ideología comunista. El reparto de África, entre los europeos, se había producido entre 1880 y la Primera Guerra Mundial.

Sólo tres estados africanos gozaban de independencia al finalizar el primer conflicto bélico mundial: la Unión Sudafricana, antecesora de la República de Sudáfrica, creada el 31 de mayo de 1910, bajo la administración británica, Liberia, libre desde su fundación, por ex esclavos estadounidenses, en 1820, y Etiopía, que nunca fue colonizada, sólo ocupada por los italianos entre 1936 y 1941. El resto estaba bajo el dominio francés, británico, belga, portugués, italiano, alemán o español.

El racismo era el rasgo común en los dominios coloniales, donde los negros eran considerados por los europeos como una raza inferior, comenzando a gestarse entre la población negra deseos de independencia, sobre todo con el creciente grado de alfabetización que algunos de sus miembros habían alcanzado, lo que les permitía informarse de los movimientos de liberación en el resto del mundo.

Los franceses habían sido derrotados en Indochina, que por los acuerdos de Ginebra de 1954, se había dividido en tres estados: Laos, Camboya y Vietnam. Esto alentó las ideas independentistas, al igual que la independencia de la India de manos británicas.

El presidente de Francia, Charles De Gaulle, intentó formar la Unión francesa, dando autonomía a sus colonias y representación en el Parlamento francés. Esto no prosperó y la Unión francesa fue reemplazada por la Comunidad Francesa en 1958. Ese mismo año, se independizó Ghinea, colonia francesa desde 1890. Entonces, se intentó llegar a un acuerdo, que incluía la liberación de de las colonias francesas de Marruecos, Túnez, África occidental y de Madagascar.

Marruecos manifestaba sus ideales independentistas a través del Partido de la Independencia, que deseaba llevar al poder al sultán Mohamed Ben Youssef, quien fue deportado por los franceses. Sin embargo las revueltas populares obligaron a reconocer la independencia de ese nuevo estado y a su soberano, que asumió como Mohamed V, en 1956.

En Túnez, la negociación, que incluyó la lucha armada, estuvo a cargo de Burguiba, representante del partido Neo-Destur, cuyo significado es Nueva Constitución.

Lo que no estaba en los planes franceses era la emancipación de Argelia, habitada por 1.000.000 de franceses, el 10 % de la población total, donde el Frente de Liberación Nacional, cuyo líder era Ahmed Ben Bella, había iniciado contra el gobierno una lucha guerrillera desde 1954.

En Argelia se libró una lucha entre los revolucionarios y el gobierno que duró hasta 1959, dejando un saldo de aproximadamente 500.000 muertos. En ese año De Gaulle, admitió la libre elección de los argelinos, llegándose a formalizar los acuerdos de Evian en 1962, donde Argelia fue reconocida como estado soberano, y el Frente de Liberación Nacional asumió el poder.

Inglaterra suscribió con Estados Unidos la Carta del Atlántico, en 1941, por la cual se comprometía en uno de sus puntos a propender la autonomía de sus colonias.

Los dominios británicos de África occidental, Costa de Oro (actual Ghana) y Nigeria se independizaron en 1957 y 1960, respectivamente. Ese último año también alcanzaron la emancipación los estados de África oriental, Kenya y Tanganica, que luego se llamó Tanzania cuando se unió con Zanzíbar.

Nyasalandia (actual Malawi), estado africano del sur, se independizó de los ingleses en 1964, como estado de Malawi, año en el que también lo hizo otro estado sureño: Rhodesia del Norte, con la denominación de Zambia.

En 1965, logró liberarse Rhodesia del Sur, asumiendo el poder Ian Smith, que instauró una política de segregación racial, similar al modelo sudafricano (apartheid). Fue luego de derrotar este gobierno, que se mantenía apoyado por la población blanca y Gran Bretaña, en 1980, que la mayoría negra logró el reconocimiento de sus derechos, instaurándose el estado de Zimbabwe.

El Congo, era la principal de las colonias belgas, explotada intensivamente por Bélgica, sobre todo en el período que gobernó el rey Leopoldo II, logrando su independencia en 1960. Es un país rico en minerales (diamantes, cobalto, uranio, zinc). En 1965, tras largos y sangrientos años de guerra civil, donde al menos dos provincias se separaron y requirió la intervención de la ONU con tropas y gestiones negociadoras, se logró la pacificación. En 1975 el estado cambió su nombre por el de Zaire.

Los portugueses, vieron desaparecidos sus dominios coloniales en África, luego del derrocamiento del dictador Antonio Salazar y su sucesor, el 25 de abril de 1974, que no estaban dispuestos a reconocerles su independencia. La república de Guinea-Bissau (nombre que se le asignó para diferenciarla de la república de Guinea, que había sido colonia francesa) se constituyó en 1974 y las de Mozambique, Cabo verde y Angola, en 1975. Angola y Mozambique debieron tolerar una guerra de guerrillas, apoyada por naciones extranjeras hasta 1988. El estado de Namibia, al sudoeste, surgió en 1990, como consecuencia de la guerra de Angola. Namibia había sido legada a Sudáfrica, en administración temporal, por la Sociedad de las Naciones, luego de que los alemanes que la poseían desde 1840, fueron vencidos en la Primera guerra mundial. Los sudafricanos impusieron allí su sistema de apartheid o segregación racial.

En Angola, habían surgido en 1961, dos frentes en pro de la liberación: el Frente Nacional para la Liberación de Angola y el Movimiento popular para la Liberación de Angola, que fueron reprimidos salvajemente Miembros disidentes del primer grupo formaron en 1964, la Unión Nacional para la Independencia Total de Angola. Tras lograr la independencia en 1975, se produjo entre los mismos revolucionarios una cruenta guerra civil, donde el Movimiento Popular para la liberación de Angola recibió el apoyo del comunismo soviético y el Frente Nacional para la Liberación de Angola y el Movimiento Popular, fueron apoyados por los británicos, norteamericanos y Sudáfrica. En 1976, se produjo el triunfo del Movimiento Popular, pero los vencidos no cedieron los territorios del centro y del sur del país.

Tras las elecciones de 1991, donde los ganadores fueron nuevamente los miembros del Movimiento Popular para la Liberación de Angola, se reanudó la guerra por ser acusados de fraude electoral. La paz llegó recién con los tratados de Lusaka, en 1994. en 1997 se estableció un gobierno de unidad nacional, pero los enfrentamientos continuaron.

A pesar de haberse constituido en 1963, la Organización para la Unión Africana (OUA) para evitar los conflictos entre los nuevos estados africanos por cuestiones limítrofes, estos se siguieron suscitando con frecuencia, sobre todo, por problemas étnicos.

Gestionado con WordPress

Queda prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos de este blog

La Guía 2000 forma parte de la red InicioGlobalPrivacidadContactoPublicidad