11
Nov

Las pirámides de Egipto

Publicado por Hilda el 11 de Noviembre de 2006 a las 02:30 pm

Las pirámides de EgiptoLas pirámides comienzan a erigirse espléndidas, y en toda su grandilocuencia, a partir de la cuarta dinastía, albergando la materia y el alma del faraón, que debía sobrevivir más allá de la muerte, por lo cual su cuerpo debía preservarse, lo que se lograba a través de la técnica de la momificación.

El origen de las pirámides, lo constituye la costumbre de acumular montículos de tierra sobre las primeras tumbas.

Los primeros faraones, considerados hijos de Horus, se enterraban en tumbas subterráneas, para estar más cerca del reino de Osiris, pero los faraones que sobrevinieron luego, considerados hijos de Ra, construyeron sepulcros en forma de pirámides.

Ya en la tercera dinastía que comienza en el año 2800 a. C, aparece la primera pirámide, que en realidad era una modificación escalonada de la mastaba (pirámide truncada, que terminaba en una superficie plana), que es la de Sakara, en honor al faraón Zoser, construida por el arquitecto y primer ministro, Imenhotep, destacada figura cultural de la época, por sus conocimientos matemáticos, astronómicos y médicos, fundador de la medicina experimental. Esta pirámide, contaba con terrazas de piedra rectangular con una altura de 61 m. Estaba rodeada por una muralla, que encerraba varios monumentos.

Pero como dijimos, es en la cuarta dinastía, cuando en las cercanías de la actual ciudad de El Cairo, se erigieron las pirámides de Gizeh, tres majestuosos monumentos arquitectónicos, conformado por las pirámides de keops, Kefrén y Micerino. La primera es la más grande, y su construcción demandó 20 años del esfuerzo de 100.000 personas, que debieron transportar y levantar 2.000.000 de bloques de piedra con un peso aproximado de de 2,5 toneladas cada uno, alcanzando la altura de 146,6 m. Mide 230 m. por lado y ocupa 5,3 ha. Fue llamada por el propio Keops, Khut o Gloriosa.

La pirámide de Kefrén, faraón sucesor de Keops, es tan grande como la de éste, y fue llamada, Ur, la Grande. La de Micerino es mucho más pequeña.

Entre las de Kefrén y Micerino, en la necrópolis de Menfis, se halla la Esfinge de Gizeh, con un rostro que probablemente perteneciera al faraón Kefrén, quien la mandó crear.

En el interior de las pirámides, hallamos numerosas cámaras, interconectadas por pasillos y galerías, con cámaras de aire, realizadas mediante huecos de ventilación. En la cámara funeraria, se colocaba el sarcófago con el cadáver momificado del faraón. Una vez que se colocaba el cuerpo, la entrada de la pirámide se sellaba con piedras.

Las grandes pirámides eran rodeadas por otras más pequeñas, que pertenecían a miembros de la familia real.

Tenían una orientación exacta y una pendiente perfecta, con una inclinación de 52 grados, y su altura era exactamente el radio de un círculo cuya circunferencia era igual al perímetro de la base.

9
Nov

Los dioses egipcios

Publicado por Hilda el 9 de Noviembre de 2006 a las 02:04 pm

Los dioses egipciosEn los tiempos anteriores a su radicación en el valle del río Nilo, cuando se trataba aún de un pueblo errante, rindieron culto a las fuerzas naturales.

La Gran Diosa Madre, encargada de otorgar vida al universo, fue la diosa de la fecundidad. Surgieron así muchas diosas, que marcan la característica matriarcal de esta etapa, donde la familia, al no ser estable se nuclea en torno a la figura materna.

Así la diosa de la tierra, es representada como una serpiente, la Diosa del cielo, con forma de ave, y el “árbol de la vida”, como símbolo de la Diosa de la vegetación. Surge Athor, cuya forma es la de una vaca, animal prolífico, símbolo de la continuidad vital.

Al asentarse en el valle del Nilo, la sociedad egipcia se consolida como sistema patriarcal, y ya la fecundidad se asocia a la figura masculina, expresada en un toro. Este Dios, al principio tiene varias esposas, para luego, consolidarse la creencia de una pareja monogámica de dioses, de cuya unión nace un tercer Dios, formando una tríada.

Cuando los distintos grupos en que se dividía la población (nomos), comienzan a unirse, sobre todo por conquista, los vencedores imponen sus creencias, apareciendo un Dios, que tiene preeminencia sobre los dioses locales. Así surge Atón, dios del Universo, y como símbolo femenino, en reemplazo de la diosa madre, surge Osiris, diosa universal de la fecundidad, la vida y la muerte.

La creación habría sucedido así: En el principio existía el caos, simbolizado por el dios Nun. Atón, fuerza generadora del universo, se hallaba diluido en ese caos, pero al tomar conciencia de sí, da origen a Atón-Ra, que sale del caos, para organizar el universo. Para ello, separa el aire (shu) del fuego (tefnut), que originan a Geb, dios de la tierra y a Nut, diosa del cielo, que engendraron a Osiris, dios de la vegetación y la fecundidad, a Isis, símbolo del agua y de la tierra fecundada, a Seth, dios del desierto y la esterilidad y a Neftis, hermana y doble de Isis.

No hubo una religión egipcia, sino múltiples dioses, que coexistían, siendo el faraón el sumo sacerdote. Mucho de sus dioses eran representados con figuras de animales (zoolatría) y en otros casos se divinizó a seres humanos.

Al principio los gobernantes egipcios habrían sido los mismos dioses, siendo Horus, el último Dios-rey.

Al unificarse Egipto, cuando se produce la fusión del Alto y el Bajo Egipto, los faraones de las tres primeras dinastías, que pertenecían al Alto Egipto, impusieron su Dios, adorado seguramente en sus orígenes como tótem. Se trataba de un halcón llamado Horus, nombre que adoptaron los faraones, al considerarse sus hijos.

La ciudad santa del nuevo estado fue Menfis, donde se hallaba el templo de Ptah, carpintero divino.

Otro santuario importante, fue el de On, al que que los griegos denominaron Heliópolis (ciudad del Sol) y que existía antes de la unificación egipcia. Allí estaba el obelisco, que contiene la idea del Todo, desde el Sol hasta el suelo y el árbol sagrado de la Persea, con hojas alargadas y frutos de forma acorazonada, representativo de a palabra y el pensamiento. Su divinidad era Ra, dios del Sol.

Tanto Ptah como Rah, carecían de iconografía, aunque a Ra suele asociárselo con el león, que asemeja con su cabellera, los rayos solares.

En la zona del delta, surgió como creencia, el mito de Osiris, que se remonta al año 6000 a. C., cuando el Nilo separaba dos zonas del delta, una árida, llamada reino del Junco, gobernado por Set y otra fértil, el reino de la Abeja, cuyo rey era Osiris. Ambos gobernantes eran hermanos, al igual que sus esposas. Preso de sus celos, Set, tendió una trampa a Osiris, invitándolo a una fiesta, durante la cual le realizó una apuesta, que consistía en caber en una caja. Una vez que su hermano estuvo adentro, Set, cerró la tapa y la arrojó al Nilo, muriendo Osiris ahogado. Pero su esposa, llamada Isis, lo halló en Biblos (Fenicia), y logró revivirlo con conjuros mágicos.

Volvieron al delta y perdonaron al asesino quien aparentemente arrepentido los invitó a una nueva celebración. Esta vez la crueldad de Set fue en aumento, ya que no sólo lo mató sino que separó su cuerpo en partes, arrojándolas separadas en lugares distantes.

Una de las partes, arrojada al Nilo, fue comida por un pez, y eso imposibilitó a Isis, poder reunir el cuerpo completo, para volverlo a la vida. Unido con vendas, fue recibido el Oeste, reino de los muertos, donde se convirtió en el Dios juzgador de la bondad de las almas, a las que pesaba en una balanza. Si el alma hace caer la balanza, su castigo será ser devorada por el hipopótamo Amit.

Sin embargo, las almas liberadas, necesitaban para alcanzar la inmortalidad, poder integrase al cuerpo, que debía estar embalsamado. Junto al cadáver se depositaba, el “Libro de los muertos”, escrito en papiro, donde existían conjuros enigmáticos enseñados por Isis, para ayudar a los muertos en el juicio final.

La creencia en Osiris se mantuvo durante las tres primeras dinastías, pero luego fue reemplazado en su superioridad por Ra. A partir de esta etapa, cambian los ritos funerarios, dejándose de enterrar los muertos en tumbas subterráneas, para comenzar la construcción de pirámides.

El primer faraón de la IV dinastía, Keops, realizó una pirámide, a la que llamó Khut o Gloriosa, que abarcó casi tres hectáreas, usándose tres millones de metros cúbicos de piedra. La pirámide de Ur, la Grande, fue obra de su sucesor, Kefrén. Al pie de cada pirámide, los faraones hicieron construir un templo para las honras funerarias de los allegados, y un recinto menor, un poco más alejado, destinado al culto público. Sin embargo, no se apartaron del todo del culto de Osiris, construyéndose estatuas del farón, como modo de supervivencia.

Con la adopción de Ra como Dios supremo, comenzó una teoría del pensamiento en las clases superiores que no se extendió al resto de la población que permanecía en una instancia mágica.

Luego de la expulsión de los hicsos, que habían invadido Egipto, en el año 1580 a. c. asumió Amosis I, gobernador de Tebas, iniciándose la XVIII dinastía, pasando a ser Tebas, la capital de Egipto. Este faraón logró expulsar a los invasores hasta el Sur de Palestina, atribuyéndose esa suerte a la ayuda del Dios Amón, protector de Tebas, simbolizado con un carnero como animal y humanamente como un ser siempre joven, teniendo en su cabeza un casco con un enorme plumaje, el que se convirtó en Dios supremo, acompañando las campañas de conquista.

El faraón Amenhotep IV, asumió el poder en el año 1372 a. C., teniendo como idea central de su política, erigir un único Dios: el dios Sol: Atón. Adoptó el nombre de Ajnatón, cuyo significado es el de “Atón sea loado”, ordenando que se adorara a este Dios único, destruyendo los antiguos templos y trasladando la capital de Tebas a Tell al-Amarna, un lugar situado más al Norte. El pueblo se resistió a adoptar la nueva fe, lo mismo que los sacerdotes. Su sucesor, Tutankhamón, que significa “la imagen viviente de Amón”, restauró el culto nacional, volviendo Tebas a ser la capital de Egipto.

8
Nov

El Antiguo Egipto

Publicado por Hilda el 8 de Noviembre de 2006 a las 09:40 am

El Antiguo EgiptoEl antiguo Egipto se conserva actualmente ocupado territorialmente por la República árabe de Egipto, con casi 60.000.000 de personas.

Es un territorio seguro, ya que está protegido por fronteras naturales. Al Oeste, el Desierto de Libia, al Este, el Desierto Oriental, al Norte, el mar Mediterráneo y al Sur, las cataratas.

El Nilo, lo recorre de Sur a Norte, y aporta la humedad imprescindible a esta región de elevadas temperaturas, desértica y con lluvias escasas, siendo además un importante medio de comunicación.

Este río, tiene períodos de crecidas, que provoca inundaciones. El agua, al evaporarse, deja depositado una capa de limo fértil, que determina la existencia de dos zonas cultivables: una en el Sur, llamada, el Alto Egipto, en el valle del río y la otra, al Norte, en el delta que se forma en la desembocadura del Nilo, en el Mar Mediterráneo. Estas zonas fueron llamadas por el historiador griego Heródoto, el “don del Nilo”.

Con el Nilo, como centro cultural y productivo de la región, se desarrolló esta antigua civilización, cuya historia podría remontarse al año 3100 a.C, extendiéndose hasta el año 332 a.C., aunque ya en el año 5000 a. C, se habían asentado allí las primeras comunidades agrícolas, organizadas en diferentes clanes, gobernadas por sus respectivos jefes.

A lo largo del tiempo, los clanes fueron formando entre sí unidades políticas mayores, al integrarse en forma pacífica o por guerras entre ellos. Así se constituyeron dos focos de poder, el del Norte, llamado el Bajo Egipto y el del Sur, llamado el Alto Egipto, cuyos territorios se unificaron con un jefe común, en el año antes citado (3100 a.C), con la invasión del grupo residente en el Norte que se apoderó de las tierras del Sur.

Es en esta época cuando se designó su primer rey, siendo su nombre, Menes o Narmes, al que llamaron faraón, y que fue considerado un Dios sobre la tierra. Por este motivo a su forma de gobierno se la ha denominado monarquía teocrática. Era un gobierno absolutista, y hereditario, con concentración en la figura del gobernante, de todos los poderes del estado: político, judicial y militar, siendo dueño de su pueblo y de todas las tierras bajo su mando.

Son muchos los símbolos que lo distinguen del resto de los humanos, para hacer de su persona alguien que participa de la naturaleza divina. Usaban por lo general, una doble corona o pschent, como símbolo de la unificación del Alto Egipto, representado por una corona blanca y el Bajo Egipto por una corona roja. La corona azul se relacionaba con la guerra. Fue representado en pinturas, relieves y esculturas manifestando su poder. En vida se lo identificaba con el dios halcón, Horus y luego de su deceso, con Osiris, dios de los muertos.

Era una sociedad profundamente jerarquizada, donde la clase más importante estaba constituida por la nobleza, integrada por el faraón, su familia, y los altos funcionarios, que eran el visir, (funcionario administrativo, judicial y recaudador de impuestos), los altos sacerdotes (que interpretaban la voluntad de los dioses) y los jefes del ejército con funciones militares.

Si bien fueron un pueblo guerrero, su poderío militar dependía de las fuerzas extranjeras, al servicio del país.

Las clases superiores vivían de manera sumamente confortable. Sus viviendas eran de madera y ladrillos, secados al Sol, decoradas con suntuosas artesanías. Realizaban fiestas y consumían exquisitos manjares.

Por debajo de la nobleza se ubicaba la burocracia, formada por los gobernadores de provincia, denominados nomarcas; los escribas (trabajo muy importante, ya que sólo ellos dominaban los caracteres complejos con que se representaban por escrito sus palabras); los que se ocupaban de la administración del tesoro, etcétera.

Por último, hallamos al pie de la escala social, a los que mantenían a las clases privilegiadas, trabajando para ellos. Los artesanos, que se desempeñaban en las aldeas y ciudades y los campesinos, que trabajaban la tierra, principal actividad de esta economía esencialmente agrícola, debiendo aportar tributos que consistían en la mayor parte de su producción, que eran acopiados en los almacenes reales, para su redistribución por el estado, entre los sectores no productivos, y entre toda la población , en épocas de escasez, con obligación, además, en épocas de imposibilidad de la actividad agrícola, por la crecida del Nilo, de construir represas y canales de riego, participar en la construcción de las obras públicas, trabajar en las canteras y en servicios militares. La vida del campesino era dura, era analfabeto y no tenía descanso en su tarea, salvo al mediodía.

Otra actividad importante la constituyó la ganadería, criando vacas, asnos, cabras y cerdos.

Con respecto al comercio, actividad que estaba a cargo del Estado, se practicaba con el Cercano Oriente, del que importaban entre otros productos, madera, piedras y metales preciosos a cambio de cereales, papiros y textiles.

Su religión era politeísta, siendo Amón-Ra, su Dios principal, ofreciéndose a sus divinidades, culto en los templos.

Consideraban que la vida continuaba luego de la muerte, tras el juicio celebrado por Osiris, que decidía si correspondía al muerto alcanzar la vida eterna, de acuerdo al peso de su corazón, corroborado en una balanza, que a partir de allí, se transformó en el símbolo de la justicia.

La momificación fue el procedimiento utilizado para impedir que el cuerpo se deteriorara, y luego del cual, el cadáver era puesto en sarcófagos de madera o piedra, que eran colocados en las pirámides, tumbas gigantescas, donde se depositaban las provisiones que se consideraban necesarias para su vida en el más allá.

La cultura egipcia se destacó por su alto grado de desarrollo. Crearon tres sistemas de escritura, que fueron apareciendo en forma sucesiva, a medida que la fueron perfeccionando para hacerla más accesible y menos compleja.

La primera fue la jeroglífica, con más de 750 complicados signos, grabados sobre piedra, y usada para escritos reales o sagrados. Esta escritura fue descifrada, por el egiptólogo francés Champollion, estudiando el texto contenido en la denominada piedra de Rosetta, que incluía además de los caracteres jeroglíficos, inscripciones demóticas y griegas.

Cuando lograron reemplazar la piedra por el papiro, extraído del tallo de una planta, que cortaban y aplastaban formando láminas delgadas, crearon la escritura hierática, que permitía escribirla con tinta y que reducía el número de signos. Eras usada por los sacerdotes.

La última evolución la constituyó la escritura demótica, utilizada por los escribas en sus tareas administrativas.

Pudieron llevar una contabilidad adecuada de sus ingresos y egresos, y realizar grandes obras arquitectónicas, gracias al ato grado alcanzado en su desarrollo, por la ciencia matemática. Se destacaron también en astronomía, creando un calendario solar, de doce meses, de treinta días cada uno, más cinco días adicionales.

Conocieron tres estaciones: las de inundación, siembra y cosecha, que duraban cada una, cuatro meses, basados en el régimen del río Nilo.

La medicina egipcia, alcanzó gran especialización, sobre todo por el uso de la técnica de la momificación, que les permitió tener un amplio conocimiento anatómico del ser humano.

Artísticamente, su legado es esencialmente valioso, en sus expresiones arquitectónicas, usando la piedra, como elemento básico de su construcción, lo que permitió que las obras pudieran conservarse.

Crearon fabulosos templos y tumbas (pirámides primero, y luego hipogeos, tumbas cavadas en las rocas), que demandaron el trabajo forzado de innumerables personas. Esta tarea fue realizada por esclavos, cautivos de guerra, que la hacían con respeto y sometimiento, con la convicción de obtener su recompensa en la vida ultraterrena.

La escultura y la pintura eran complementarias de la arquitectura. La primera tenía como objeto a representar, los dioses, los faraones y sus familias. La segunda, se ocupaba fundamentalmente de temas religiosos, teniendo un sentido mágico, aunque también se representaban temas cotidianos, como por ejemplo, en las tumbas, donde se pintaban imágenes del difunto en tareas habituales. Las figuras humanas, proporcionales a su jerarquía, se plasmaban con el ojo y el torso de frente, y la cabeza y las piernas de perfil. Las mujeres aparecían menos retratadas que los hombres, ya que aparentemente tenía menor importancia social, dedicándose principalmente a las tareas del hogar.

El canto y la danza estuvieron muy desarrollados, sobre todo asociados a las honras funerarias. Entre sus instrumentos musicales, se destacaron, el sistro, planchas de metal que provocan sonido por percusión, la flauta, el clarinete, la trompeta, el arpa, las castañuelas, el tambor y la lira.

En la historia de este pueblo de la antigüedad podemos reconocer ciertos períodos:

El Arcaico (3100 a. C.-2750 a.C.), corresponde a la unificación del Alto y Bajo Egipto, estableciéndose la capital en Menfis.

El Antiguo (2750 a.C.-2250 a.C.), período de gran poder divino del faraón.

Primer período intermedio (2250 a. C.-2025 a.C.), donde los abusos del faraón, provocaron reacciones sociales que debilitaron su poder y el estado se dividió. Los nobles lucharon entre sí, desafiando el poder real, situación que aprovecharon pueblos sirios para invadir el país

Reino Medio (2025 a. C.-1785 a.C.). Se unificó nuevamente el estado, con capital en Tebas, bajo el reinado de Mentuhotep III. Este período llegó a su apogeo con los reinados de Sesostris III, y su hijo, Amenemes III, que extendieron las fronteras del reino y realizaron importantes obras públicas.

Segundo período intermedio (1785 a.C.-1539 a.C.) Se produjo la invasión de los hicsos, pueblo guerrero y salvaje que combatían a caballo o en carro, y que sin mucha dificultad tomaron el estado, sembrando a su paso destrucción y muerte.

Al este del delta, en Avaris, los hicsos, construyeron una fortaleza, como sede de gobierno desde donde impartían las órdenes hacia Siria y Egipto.

Imperio Nuevo (1539 a. C.-1070 a. C.) Es un período brillante para Egipto. Se logró expulsar a los hicsos, gracias a la acción del príncipe tebano Amosis, restablecer el poder de los faraones, realizar importantes obras públicas, fortalecer el comercio y extender las fronteras del estado, hacia el Este, hasta Siria y Palestina, y por el Sur, hasta Sudán.

Tercer período intermedio (1070 a.C.-525 a.C.) Se produjo la invasión de los asirios y de pueblos africanos, aprovechando conflictos internos.

Período tardío (525 a.C.-332 a. C.) Luego de soportar la dominación persa, y luego de algunos años de vida independiente, Alejandro de Macedonia, se apropió del territorio.

7
Nov

Descubrimiento del Río de la Plata

Publicado por Hilda el 7 de Noviembre de 2006 a las 02:56 pm

El descubrimiento del Río de la PlataJuan Díaz de Solís, fue un conquistador español, al principio al servicio de los portugueses, para quienes recorrió las costas africanas, rumbo a Asia, por la ruta descubierta por Vasco Da Gama, quien el 17 de abril de 1498 había hallado Calicut, paso marítimo hacia la India.

Solís, fue contratado en marzo de 1508, por el rey español, Fernando, para hallar una ruta hacia la India, navegando hacia Occidente, tal como fuera la idea de Colón.

La expedición por mar estaría a su cargo, y por tierra fue confiada a Yáñez Pinzón. El 29 de junio partió desde España, recorriendo el Océano Atlántico, pasando por Santo Domingo, para dirigirse luego a Cuba y bordear las costas de Nicaragua y Honduras.

Tomando rumbo al Norte, descubrió el Golfo Dulce, el Cabo de Las Hibueras y las costas de Yucatán.

En 1509, retornó a España sin hallar el paso buscado hacia el Oeste. En el año 1512, Solís es nombrado Piloto Principal, luego del fallecimiento de Américo Vespucio, y de haber padecido la cárcel, a causa de las acusaciones de Pinzón, de las que salió invicto. Ese mismo año, se ve frustrado un proyecto, por la intervención del rey de Portugal, para realizar otro viaje en busca de la ruta de Colón.

Al descubrir en 1513, Vasco Núñez de Balboa, el Mar del Sur, hoy Océano Pacífico, tras atravesar a pie el istmo de Panamá, surgió nuevamente, y con más fuerza, la idea de llegar a las islas Malucas. A tal fin, partió Solís, del Puerto de San Lúcar, el 8 de octubre de 1515, con tres navíos y una tripulación de 60 hombres, luego de preparar el viaje secretamente, para impedir que Portugal lo entorpeciera. Los portugueses ya habían arribado y descubierto el Cabo Santa María, en las puertas del Río de La Plata.

Luego de pasar por Tenerife, llegó a Brasil y se dirigió hacia el Sur llegando a una isla, que el conquistador denominó La Plata, actual Santa Catalina, y luego a la isla de San Sebastián.

En febrero de 1516, Solís creyó encontrar el estrecho buscado, pero lo que halló fue el Río de la Plata, al que llamó Mar Dulce, ya que consideró que se trataba de un mar con un agradable sabor, siendo en verdad un río.

Al anclar en el Puerto de Nuestra Señora de la Candelaria, tomó esas tierras en nombre del rey, arribando luego a la isla Martín García, donde halló la muerte a manos de los indios del lugar.
Dos de los barcos, con la tripulación diezmada regresaron a Sevilla, el 4 de septiembre de 1516.

En el año 1520, Hernando de Magallanes halló el anhelado paso interoceánico, que lleva su nombre, buscando un paso hacia las islas Molucas. Tras penetrar al Mar Dulce, descubrió el río Uruguay, para anclar en San Julián donde debió reprimir una rebelión de sus capitanes. Llegó al estuario del río Santa Cruz y el 21 de octubre descubrió el estrecho, para hallar a través de este, el mar Pacífico, y remontándolo llegó a Filipinas, donde halló la muerte a manos de los nativos.

Sebastián Elcano, a bordo de la única nave subsistente, completó la vuelta al mundo en septiembre de 1522.

En 1526, la expedición a cargo de Sebastián Caboto arribó también al Río de la Plata, para realizar el mismo itinerario que Magallanes y Elcano, pero en las costas de Brasil, precisamente en la isla Santa Catalina, tras perder una de sus naves, se encontró con algunos sobrevivientes de la expedición de Solís, entre ellos, Alejo García quienes le contaron de la existencia de un lugar rico en oro y plata, remontando los ríos Paraná y Paraguay.

Tentado por la idea de riqueza, desistió de su mandato original y tras recorrer el Río de la Plata, se internó en el Paraná, fundando el fuerte de Sancti Spíritus, en la actual provincia argentina de Santa Fe, en la confluencia del Carcarañá y el Coronda.

Tras descubrir los Esteros del Iberá, prosiguieron el viaje hasta llegar a Apipé, lo que constituyó un escollo, ya este accidente fluvial los obligó a retornar hasta retomar el camino por el río Paraguay, donde se encontró con Diego García que movido por la misma inquietud de riqueza, había llegado desde España, lugar al que ambos retornaron al tomar conocimiento del incendio del fuerte de Sancti Spíritus.

En España, la noticia de los lugares provistos de metales preciosos, impulsó el envío de una nueva expedición, que estuvo a cargo de Pedro de Mendoza, quien partió con 16 barcos y 1500 hombres, recibiendo el título de Adelantado. Con la finalidad de fundar una ciudad, tres fortalezas, crear un sendero por tierra al Pacífico y la conversión al cristianismo de la población nativa, llegó a principios de 1536, al Río de La Plata.

El 3 de febrero de 1536, Mendoza fundó un fuerte, al que llamó Nuestra Señora del Buen Aire. Esta fue la primera fundación de la actual ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, al año siguiente, enfermo, y abatido por la resistencia de los aborígenes, partió de regreso a España, falleciendo en alta mar.

El nuevo gobernador, Juan de Ayolas, falleció víctima de un ataque indígena, cuando regresaba de una expedición en busca de un lugar más seguro, por las márgenes de los ríos Paraná y Paraguay.

Le sucedió Domingo de Irala, quien llegó a las sierras del Potosí, con sus yacimientos de plata, pero ya habían sido descubiertas por hombres enviados por Pizarro desde Perú.

La región del Río de La Plata, descubierta por Solís, pasó en el año 1620, a pertenecer al Virreinato del Perú y en 1776, los países actuales de Argentina, Bolivia, Uruguay y Paraguay pasaron a depender de un nuevo Virreinato: el del Río de la Plata.

5
Nov

La conquista de Chile

Publicado por Hilda el 5 de Noviembre de 2006 a las 07:31 am

La conquista de ChileLuego de consolidar su dominio sobre el territorio de Perú, los españoles, organizaron desde Lima, expediciones de exploración y conquista de nuevos territorios. El de Chile, como lo llamaron los conquistadores, estaba habitado por los mapuches, cuyo significado es gente de la tierra, a los cuales los conquistadores llamaron araucanos, que en quechua quiere decir indómito.

La primera expedición estuvo a cargo de Diego de Almagro, pero desistió del intento al comprobar la inexistencia de oro en ese territorio, que echaba por tierra el anuncio de riqueza relatado por la leyenda del reino del rey Blanco.

Fue Pedro de Valdivia, autorizado por Pizarro, quien tras obtener recursos financieros asociándose con el comerciante Francisco Martínez, con el capitán Alonso de Monroy y realizando un contrato de compañía con Pedro Sánchez de la Hoz, inició una fructífera campaña, fundando la ciudad de Santiago, en el valle del río Mapocho, en febrero de 1541. Allí se estableció el primer Cabildo, a semejanza de la organización española. Esta entidad le otorgó a Valdivia, el título de Gobernador y Capitán General el 11 de junio de 1541.

El 11 de septiembre de 1541, el cacique Michimalongo atacó e incendió la ciudad.

Los araucanos fueron vencidos luego de una lucha cruenta que duró veinte años, durante los cuales perdió la vida Valdivia, en la batalla de Tucapel en 1553. A su muerte, y de acuerdo a su testamento, le sucedió Villagra, en las ciudades del sur, ya que las dos personas designadas con prelación se hallaban ausentes del lugar.

En Santiago, fue designado Rodrigo de Quiroga, originándose luchas internas entre los propios conquistadores por el mando del territorio.

Los araucanos, tras varias victorias, son vencidos por Villagra, al ser tomados por sorpresa, en la batalla de Peteroa, el 1 de abril de 1557, y su jefe, Lautaro, perdió allí la vida.

El 23 de abril de 1557, asumió el mando García Hurtado de Mendoza, designado por el nuevo virrey del Perú, su padre, quien arribó junto a un poderoso ejército.

El 30 de noviembre, los aborígenes, a las órdenes de Caupolicán, fueron derrotados en la Batalla de Millarapue. Caupolicán, atacó el fuerte Tucapel, pero fue traicionado por uno de sus hombres, Andresillo, y debieron huir. Caupolicán fue tomado prisionero luego de invadir su campamento, para luego darle muerte de manera sanguinaria y cruel, atravesando sus entrañas con una pica.

Partiendo nuevamente a Perú, tras la muerte de su padre, García Hurtado de Mendoza fue reemplazado por Villagra, quien trajo la viruela en su embarcación provocando la muerte de españoles y aborígenes.

Tras una serie de batallas y víctima de la enfermedad, delegó el mando en su primo, Pedro de Villagra, quien derrotó al cacique Loble en 1564. Ese año, fue reemplazado por Rodrigo de Quiroga, que si bien obtuvo varias victorias, fue sustituido por la Real Audiencia, quien ante su descrédito nombró como gobernador a su presidente, Melchor Bravo de Saravia, quien fue vencido en el campo de batalla por los araucanos y además debió sufrir durante su mandato, un terremoto en la ciudad de Concepción en el año 1570.

En 1575, asumió nuevamente el cargo, Rodrigo de Quiroga, quien debió soportar algunas derrotas y dos nuevos terremotos.

Muerto Quiroga, el 25 de febrero de 1580, fue designado su sucesor, Martín Ruiz de Gamboa, quien comenzó una política de resguardo de la población aborigen, que le valió el odio de los encomenderos, que lucraban con la explotación aborigen.

Durante su gobierno se rebelaron los huilliches y los picunches, tribus menos numerosas residentes en el lugar. En 1583, fue reemplazado por Alonso de Sotomayor, que restableció el trabajo personal de los indígenas. Realizó campañas exitosas contra los aborígenes, llevando a cabo un plan estratégico que consistió en cortar las comunicaciones entre los habitantes autóctonos del norte y del sur, estableciendo un fuerte en cada ribera del río Bio Bio y otro en Purén, aunque no tuvo el éxito esperado. Además sus hombres en el sur se sublevaron exigiendo un sueldo y no ser pagados con encomiendas.

Fue reemplazado en el año 1592, por Martín García Oñez de Loyola, quien fue sorprendido y muerto por los indígenas en una campaña en el año 1598. Tras este hecho, los aborígenes cobraron fuerza y arrasaron con las ciudades ubicadas al sur del río Bío-Bío, salvo Castro.

A partir de entonces, los aborígenes emigraron al sur, fuera de la zona bajo dominio español.

Una vez consolidada la dominación española en Chile, se inició desde allí la colonización de la zona de Cuyo, en el centro-oeste del actual territorio argentino.

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