23
May

La Pax Britannica

Publicado por Pablo el 23 de Mayo de 2007

Pax BritannicaLa expresión latina Pax Britannica (paz británica, en español; British Peace, en inglés) se utiliza para denominar el período histórico en el que el Imperio Británico, tras la Batalla de Trafalgar en 1805, pasó a dominar los mares de todo el mundo sin enfrentarse a prácticamente ninguna oposición. El término nace de la comparación con otra época histórica bastante más antigua, la de la llamada Pax Romana, en la que el Imperio Romano fue militarmente tan superior al resto de fuerzas que, prácticamente, no hubo grandes guerras que alteraran una paz basada en el tácito reconocimiento de la existencia de una superpotencia, a la que nadie –o casi nadie- se atreve a desafiar.

La aplicación del término deriva de la situación de relativa paz acaecida en Europa durante buena parte del siglo XIX, con el Imperio Británico controlando casi todas las rutas de comercio naval y disfrutando de una posición de dominio de los mares que nadie osaba desafiar. Gran Bretaña dominaba todo el comercio marino, y gracias a su influencia amplió su dominio al mercado chino tras las guerras del opio.

La fuerza casi incontestable del Imperio Británico se beneficiaba de dos garantías: la primera, ofrecida por la Europa del momento, consistía en la práctica inexistencia de fuertes estados nación, ya que ninguna potencia europea asumió el rol de la Francia napoleónica, quedando un vacío de liderazgo continental muy bien aprovechado por los británicos; la segunda provenía de su liderazgo incuestionable en materia naval. La Armada Real británica incluso desarrolló, en esta época, el primer sistema de correo universal. Para hacernos una idea de su poderío, hasta 1905 la marina británica doblaba en fuerzas a las dos siguientes marinas más fuertes del mundo. Esta realidad incluso se había convertido en política nacional, y era denominada two powers standard. Sólo la Alemania de Guillermo II, en las albores de la Primera Guerra Mundial, consiguió romper esta regla de oro británica.

La Pax Britannica fue una ayuda inconmensurable para expandir la lengua inglesa, la democracia parlamentaria propia de las islas británicas, el sistema británico de pesos y medidas, y las reglas de mercado y libre comercio, a incontables lugares del mundo.

La Pax Britannica se debilitó por las políticas surgidas del Congreso de Viena, en 1815, y sobre todo por los surgimientos de nuevas naciones, como Italia y Alemania, y por la alteración del equilibrio de fuerzas europeas que supuso la guerra franco-prusiana de 1971. La subsiguiente industrialización y militarización de Alemania, así como el surgimiento de nuevas potencias coloniales fuera de Europa –como Japón y, sobre todo, Estados Unidos- contribuyeron a la progresiva debilitación del poder británico. La Primera Guerra Mundial marcó el punto final de esta dominación, y el liderazgo económico y militar del mundo pasó a los Estados Unidos de América.

22
May

La Forza Italia de Berlusconi

Publicado por Nuria el 22 de Mayo de 2007

Forza ItaliaEste joven partido que surgió allá por el 1994 triunfó durante bastante tiempo en Italia. Es uno de los principales países de la historia europea. Caracterizado por ser un partido conservador, de centro derecha, democrático, cristiano y liberal. Una referencia para relacionarlo con otro partido europeo es el Partido Popular español. Y al frente tiene a una cara conocida como es la de Silvio Berlusconi. Un hombre emprendedor y magnate de los medios de comunicación de su país y de Telecinco (España) capaz de controlar un país a través de la política o de los medios de comunicación.

Una sociedad se controla o más bien se dirige con la política, pero cuando se tiene a su disposición el medio más influyente para la sociedad como son los medios de comunicación se obtiene la victoria. Por ejemplo, en un campaña política se puede crear un clima de opinión común para la mayoría de los televidentes.

Pero mejor remontarse a la situación política de los noventa. Donde Italia experimentaba una dura situación de dificultades económicas y donde aumentó la deuda estrepitosamente. Además los esfuerzos por entrar en la Unión Europea y cumplir con los parámetros de Maastricht’s fueron manejados por centroizquierdistas como Carlo Azeglio Ciampi, Giuliano Amato y Romano Prodi. Y entonces apareció la figura de Berlusconi declarando los cambios que debían producirse en Italia para su recuperación. Silvio Berlusconi entró fuerte en la política del país porque se vio como una persona anti-política. Por otra parte optó por la política del anticomunismo y del libre mercado y gracias a los medios de comunicación que disponía llegó a la sociedad más fácil que cualquier político. Y como todo político su popularidad fue decayendo con los años, porque en otoño del 2002 los italianos se dieron cuenta de que la situación económica se había agravado y la inflación había aumentado. Y como era de esperar iba perdiendo votos. Y de ahí que en las últimas elecciones del 2006 no haya salido victorioso.

Pero quién es Berlusconi. Pues para conocer la situación del país hay que conocerlo desde dentro, es decir, desde las figuras que dirigen el país o al menos lo intentan. El ex primer ministro nació el 29 de septiembre de 1936 en la ciudad de Milán. Estudió derecho en la Universidad de esa misma ciudad pero enseguida se dedicó a los negocios. Con 23 años ya se dedicaba al sector inmobiliario y a la construcción. Y en los setenta se adentró en los medios de comunicación comprando participaciones en varios periódicos italianos, culminando con la creación del Canal 5 en 1980. Y desde el comienzo con un éxito rotundo. Fue en los noventa cuando ya controlaba las tres principales cadenas de televisión entre otros. Y además era una persona muy polémica, hay una frase que revolucionó a todos cuando el 4 de abril de 2006, durante una campaña electoral llamó ‘coglioni’, es decir, gilipollas a quienes no votasen por él, “tengo mucha estima por la inteligencia de los italianos para pensar que haya por ahí tanto gilipollas que pueda votar en contra de sus intereses”.

22
May

La Batalla de San Lorenzo

Publicado por Hilda el 22 de Mayo de 2007

CONTEXTO HISTÓRICO

Batalla de San LorenzoEl Segundo Triunvirato, había convocado a una Asamblea General Constituyente que inauguró sus sesiones, el 31 de enero de 1813, con el propósito de dar una constitución al nuevo estado y concretar la emancipación del vínculo colonial, que aún persistía, ya que los españoles, daban batalla a los independentistas.

El Regimiento de Granaderos a Caballo, al mando de José de San Martín, estaba apostado detrás del convento de San Carlos, en San Lorenzo, defendiendo las costas del río Paraná de los ataques y saqueos de los españoles, que asentados en Montevideo sufrían el bloqueo que José Rondeau y su ejército les habían impuesto, y el único modo de obtener víveres era a través del saqueo, que realizaban a través del río Paraná.

EL ENCUENTRO

El 3 de febrero de 1813, las tropas al mando de José de San Martín, integradas por 125 granaderos, vencieron en San Lorenzo, en menos de cinco minutos, a una escuadra realista, constituida por 250 hombres, que habían desembarcado desde Montevideo, incursionando en las costas del Paraná.

A las 5.30 hs. de la mañana, cuando “el febo asoma”, según la marcha de San Lorenzo, los españoles, a bordo de 11 naves, habían arribado al puerto de San Lorenzo, 26 km. al norte de la ciudad de Rosario, en la provincia de Santa Fe, dirigiéndose al convento franciscano de San Carlos, que en la lucha sirvió como hospital, para atender a los heridos, que recibieron el auxilio del Dr. Argerich.

Se cuenta que en el fragor de la lucha, cayó San Martín de su caballo, quedando su pierna aprisionada y con un hombro dislocado. La valentía de uno de sus granaderos, el legendario Sargento Cabral, inmortalizado en la “Marcha de San Lorenzo”, hizo que diera su vida para salvar a su jefe. Hubo también otro héroe, también llamado Juan Bautista, pero este no fue perpetuado en el recuerdo, aunque también participó en el hecho que evitó la muerte de San Martín. Se trató de Juan Bautista Baigorria.

El coronel San Martín redactó un informe, a la sombra del pino, que pasó a la historia como mudo testigo de la hazaña patria, y que aún vive (el pino de San Lorenzo) dirigido al Superior Gobierno, donde destacaba el valor de su tropa y las acciones y pérdidas sufridas. Se mencionaba además de sus granaderos, al párraco, Dr. Julián Navarro, destacando la ayuda espiritual por él brindada. También se nombra a Hipólito Bouchard que consiguió como botín de guerra, una bandera enemiga.

Contó que en la retirada, murió el capitán Bermúdez por una bala de los vencidos y junto a él, el teniente, Manuel Díaz Vélez, se despeñó de la barranca, al pararse intempestivamente su caballo, siendo alcanzado por las armas realistas.

Mencionó que a pesar de la victoria no pudo erradicarse totalmente las fuerzas enemigas, que diezmadas, escaparon por las bajadas del río, pero vaticinó que fue una lección que difícilmente olvidarían y que seguramente les haría repensar la idea de saquear a los pobladores santafecinos.

CONSECUENCIAS

Esta batalla dejó un saldo de 40 muertos españoles, 14 prisioneros y una docena de heridos. Entre los criollos hubo 14 muertos que descansan en el convento de San Carlos, y una veintena de heridos. Fue el único combate librado por el Libertador de América, José de San Martín en territorio argentino, e inició la senda emancipadora en Latinoamérica. El Convento de San Lorenzo fue convertido en museo, que guarda los tesoros de esta gesta histórica.

El 30 de octubre de 1902, en ocasión de inaugurarse en la ciudad de Santa Fe, el monumento al general San Martín, fue estrenada la Marcha de San Lorenzo, que alude a los hechos descriptos, con letra de C. J. Benielli y música de Cayetano. A. Silva.

22
May

El Corpus Iuris Civilis

Publicado por Hilda el 22 de Mayo de 2007

Corpus Iuris CivilisANTECEDENTES

Con el imperio, la labor jurisprudencial llegó a ser fuente de Derecho, bajo el exclusivo control del Príncipe. Por conducto del emperador Augusto, quien asumió el 27 a. C, determinados jurisconsultos fueron investidos del derecho de emitir públicamente respuestas con fuerza de ley, de modo que las mismas eran obligatorias para los jueces.

Primero, la aplicación de las respuestas de los juristas se limitaba al caso particular sometido a su examen, pero luego, se extendió a una aplicación general (jurisprudencia).

Los jurisconsultos que carecieron de esta potestad, que se llamó Ius publice respondendi, también eran valorados por los jueces, en las respuestas que daban en ocasión de los procesos, dependiendo de la autoridad y reconocimiento de su emisor. Tal fue el caso de Gayo.

Se configuró así una etapa donde fue constante la labor jurisprudencial, a través de dos escuelas, la de los proculeyanos, fundada por Labeón, en general más progresista, y la de los sabinianos, fundada por Capitón y Masurio Sabino, más conservadora.

Otra fuente importante del Derecho del período imperial, la constituyeron las constituciones imperiales, producto de la voluntad del soberano.

Al principio del imperio, no tenía el emperador potestad legislativa, lo que sí adquirió a partir del emperador Diocleciano, quien gobernó entre los años 284 al 305, abundando la legislación surgida de su poder absoluto.

Así, estas dos fuentes del Derecho, los iura, o derecho emanado de los jurisconsultos, y las leges, surgidas de los emperadores, originaron una gran cantidad de normas, a veces contradictorias entre sí.

Para ordenar este caos que creaba dificultades en la interpretación y aplicación del derecho vigente, hubo varios intentos de ordenamientos. Así lo intentaron Paulo, Papirio Justo y Ulpiano, entre otros, pero no pudieron solucionar la confusión reinante.

El Emperador Diocleciano, ordenó la redacción de dos Códigos: el Gregoriano y el Hermogeniano.

A principios del siglo V, el emperador Teodosio II ordenó la redacción del Código Teodosiano. Todos estos códigos trataron de poner orden a las leges o constituciones imperiales.

Para ordenar el ius, o sea la respuesta de los jurisconsultos, el emperador Adriano, que gobernó entre los años, 117 al 138, resolvió que deberían tenerse en cuenta las opiniones de aquellos que gozaban del ius publice respondendi.

El emperador Constantino, en ejercicio del poder entre los años, 306 al 337, resolvió negar autoridad a las notas de Paulo, Ulpiano y Marciano, sobre Papiniano, exceptuando de dicha prohibición a las sentencias de Paulo.

Con respecto a estos intentos de poner orden en los iura, merece destacarse la Ley de Citas, en el año 426, época de los emperadores Teodosio II y Valentiniano III. La famosa ley estaba contenida en el Código teodosiano.

La ley de Citas, asignaba valor legislativo a las obras de cinco de los más grandes prudentes romanos: Papiniano, Paulo, Ulpiano, Gayo y Modestino, así como a juristas anteriores que estuvieran citados por ellos. En caso de divergencia, el Juez debía atenerse a la opinión de la mayoría. A igualdad de pareceres, el Juez debía tener en cuenta la opinión del grupo en que figurara Papiniano, y si éste no hubiera emitido opinión, recién el Juez, podía decidir según su criterio. Esta Ley fue muy criticada ya que se le objetó haber establecido un Tribunal de Muertos, ya que esos juristas ya habían perecido a ese momento.

EL CORPUS IURIS DE JUSTINIANO

En el año 527, Justiniano asume como emperador, del Imperio romano de Oriente, desarrollando una imponente obra política, religiosa y jurídica. En este último aspecto, la redacción de un cuerpo legal que unificaba el derecho vigente, lo inmortalizó, sirviendo de fundamento a los demás países civilizados para la codificación de su derecho.

Contó con el aporte de los más grandes juristas de su tiempo: Triboniano (500-547) un exitoso abogado de Constantinopla, Teófilo, maestro de Constantinopla y Doroteo, profesor de jurisprudencia de la escuela de Berito.

La redacción del Corpus, se llevó a cabo entre los años 528 y 535, siendo designado por primera vez con el nombre de Corpus Iuris Civilis, por Dionisio Godofredo, en su edición ginebrina de 1583, por oposición a la legislación canónica, que había tomado el nombre de Corpus Iuris Canonici.

La magnífica obra justinianea, está dividida en cuatro partes:

EL CÓDIGO

El Código, que fue una compilación de leges, sancionado primero en el año 529, denominado Codex Vetus, o viejo código, al ser reemplazado por el nuevo Código en el año 534, por razones de inaplicabilidad. Este nuevo código reunió, además, las decisiones dictadas a través de constituciones imperiales, para decidir cuestiones litigiosas, sin tomar en cuenta la Ley de Citas. Estas resoluciones, que alcanzaron el número de cincuenta, fueron denominadas, quinquaginta decisiones. También reunió otras normas que habían quedado fuera del Códex Vetus.

Para evitar reformas parciales, que rompieran la unidad legislativa, dispuso en el Cordi Novis (Código Nuevo) que si éste debía reformarse, se hiciera por medio de leges que debían ser reunidas en una colección independiente. Esto daría origen a las Novelas.

Este Código está dividido en doce libros, cada uno de los cuales se subdivide en títulos, con sus respectivas rúbricas, y estos, a su vez, están ordenados en fragmentos o leyes. Las Constituciones imperiales, están colocadas por orden cronológico, correspondiendo la primera al emperador Adriano, quien gobernó desde entre los años 117 y 138.

Las Constituciones están redactadas a veces en griego y otras veces, en latín, figurando muchas modificadas por las interpolaciones de quienes confeccionaron el Código.

El Libro I, contiene disposiciones relativas a las fuentes del derecho y a funcionarios públicos. Los Libros II al VIII, tratan temas de Derecho Privado, con normas sobre Derechos Reales, Personales, y Derecho Sucesorio. El Libro IX se refiere al Derecho Criminal y los libros X al XII, tratan del Derecho Administrativo y Financiero.

No ha llegado a nuestros días ningún manuscrito completo del Codex.

EL DIGESTO O PANDECTAS

Contenía la recopilación del ius y comenzó a regir el 30 de diciembre del año 534.

El 15 de diciembre del año 530, Justiniano dictó la Constitución De Conceptione Digestorum, dirigida a Triboniano, que era cuestor del Palacio.

El emperador dispuso que el trabajo debía ser realizado por una comisión de juristas que actuaría presidida por Triboniano.

Los miembros de la comisión debían realizar la obra, extrayendo las partes de las respuestas de los jurisconsultos que habían gozado a partir de Augusto, del ius publice respondendi, y que a la fecha estuvieran vigentes, estando facultados para modificar los textos clásicos, haciéndoles agregados o supresiones o enlazando sus contenidos, para evitar redundancias o contradicciones.

Justiniano se apartó del criterio establecido por la Ley de Citas, estableciendo que entre las opiniones de los juristas, ya no debería existir ningún orden de prelación.

También dispuso que la obra debería denominarse Digesto o Pandectas, términos que provienen del latín y griego respectivamente y significan “Colocar en orden” o “Colección completa que lo contiene todo”.

Ordenaba también que el Digesto debía dividirse en cincuenta libros, agrupados a su vez, en títulos, salvo los libros treinta al treinta y dos.

Precediendo la obra debía colocarse un índice de los autores y de las obras consultadas.

Prohibía el uso de abreviaturas o siglas y los números de los títulos debían escribirse con letras. También debían abstenerse de realizar comentarios, que oscurecieran la claridad de lo copiado.

La obra se concluyó el 16 de diciembre del año 533, comenzando a regir como se dijo al comienzo, en diciembre del año 534.

En sus cincuenta libros, constan las ideas vertidas en 2.000 obras de treinta y nueve juristas, que contenían aproximadamente 3.000.000 de líneas, que los compiladores, con un maravilloso poder de síntesis, redujeron a 150.000.

Las siete partes en que se divide este majestuoso exponente del Derecho son las siguientes: 1. Principios generales del Derecho y la jurisdicción; 2. Doctrina de la acción y de la protección de los Derechos Reales; 3. Obligaciones y Contratos; 4. Obligaciones y Relaciones de Familia; 5. Herencias, Legados y Fideicomisos; 6; Sucesión Pretoriana, Propiedad y Posesión, y 7. Derecho Penal.

Del Digesto se han descubierto diversos manuscritos, y muchos han llegado a nuestro tiempo.

LAS INSTITUTAS

Estaba aún en preparación el Digesto, cuando Justiniano, en el año 533, encargó a Triboniano, Teófilo y Doroteo la redacción de un trabajo elemental, destinado a los estudiantes, dándosele carácter normativo y siguiendo para su redacción el modelo de las Institutas que ya habían redactado los juristas clásicos, como Gayo, Ulpiano, Paulo, Marciano y Florentino.

La obra se dividió en cuatro libros, redactados en primera persona, para establecer que era el propio emperador el que establecía las normas. El primero se refiere a las Personas, el segundo a las Cosas, a la Propiedad, a otros Derechos Reales, y al Testamento. El terceto alude a la Sucesión legal, a las obligaciones nacidas de los Contratos y a la doctrina general de las Obligaciones. El cuarto posee normas sobre las obligaciones nacidas de los delitos y el proceso privado. Concluye con un título sobre juicios públicos.

LAS NOVELAS

En el año 535, concluido el Corpus, se hizo necesario dictar nuevas normas, que se conocen como Novelas, la mayoría escritas en griego, y fueron recopiladas en forma privada.

De las Novelas, o constituciones imperiales posteriores al código, han llegado a nosotros tres colecciones de carácter privado:
a) Epitome Iuliani: Colección de 124 novelas, ordenadas cronológicamente y escritas en latín, atribuidas a Juliano, un profesor de Constantinopla.
b) Authenticum: Son 134 novelas ordenadas temporalmente. Se denomina Authenticum, por haber cobrado autenticidad, a través de los juristas de Bolonia, pues mucho tiempo fue tenida como falsa.
c) Tiberio II, ordenó esta compilación que reunió 168 novelas, en lengua griega.

22
May

La guerra de invierno

Publicado por Nuria el 22 de Mayo de 2007

Guerra de inviernoLa guerra de invierno es la conocida como la guerra entre la Unión Soviética y Finlandia que estalló un 30 de noviembre de 1939. Y justo tres meses después estalló la Segunda Guerra Mundial. Por este motivo, la URSS se expulsó de la Liga de las Naciones o también llamada Sociedad de Naciones el 14 de diciembre del mismo año. Porque se había creado para “forjar cadenas de hierro para los pueblos débiles y ligaduras de tela de araña para los países fuertes” explicaba el diputado Rosales Aranguren. Y además como se creó para evitar posibles guerras en el futuro y Stalin no cumplió el cometido de esta “Sociedad de Naciones”.

Stalin por su parte quería conquistar Finlandia porque en 1808 la Rusia Zarista la convirtió en un estado intermedio entre los reinos de Suecia y la URSS para proteger la capital del momento, es decir, San Petersburgo. Sin embargo el 6 de diciembre de 1917 se independizó. Y los lazos de Alemania y Finlandia se consolidaron. Lo que hizo que las relaciones entre la URSS y Finlandia fueran frías y tensas. A pesar de que se habían firmado tratados de no-agresión a Finlandia la situación se agravó y estalló la guerra a causa de las demandas rusas.

La guerra fue dura, a pesar de que Stalin predecía la victoria inmediata. Y en realidad, el Ejército Rojo no estaba bien equipado para la guerra de invierno. Los coches que se utilizaron anteriormente no se habían probado en temperaturas extremas, como de -40º centígrados, lo que obligó a mantener los vehículos encendidos las veinticuatro horas para evitar que el combustible se congelara en el motor. Los fineses a pesar de su inferioridad en número, atacaban a los enemigos aislados e tuvieron como principal objetivo las provisiones de los enemigos. Los francotiradores tuvieron un papel importante, porque causaban el terror en las filas soviéticas, como por ejemplo Simo Häyhä, que en 115 de guerra consiguió eliminar 505 soldados soviéticos.

El cóctel Molotov o también conocida como Bomba Molotov fue el arma más utilizada en esta guerra. Se trataba de una bomba casera utilizada con éxito en la Guerra Civil Española. Además era la más fácil de realizar y la más barata, porque se usan varios inflamables como la gasolina y se mezcla con aceite de motor en un recipiente de cristal, normalmente en una botella de vino. Se añade un trozo de tela en la boca de la botella y se le prende fuego. Y cuando se estrella contra el objetivo se prenda fuego la gasolina y esta se adhiere a cualquier superficie provocando un desastre mayor.

Consecuencias de la guerra:

Los finlandeses perdieron 25.000 hombres y 55.000 heridos. Y por otra parte, los rusos declararon, con una cifra retocada, un total de 270.000 soldados perecidos.

Finlandia perdió un 10% del territorio, donde sus habitantes se marcharon para no pertenecer al bloque soviético, sin embargo pronto fue repoblada por los enemigos rusos. Además perdieron un 17% del sistema ferroviario, el 10% en agricultura, el 11% de los bosques y el 17% de la capacidad eléctrica.

La República Democrática de Finlandia dejó de ser democrática para ser Socialista Soviética Carelo-Finesa con Otto Kuusinen como canciller hasta 1956.

Esta guerra está considerada como decisiva para la historia contemporánea porque Hitler dio paso al ataque, y no esperó hasta 1945. Por lo que se considera como uno de los antecedentes de la Segunda Guerra Mundial.

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