1
May

El Voto Femenino en Argentina

Publicado por Hilda el 1 de Mayo de 2008 a las 08:09 am

El voto femenino en la ArgentinaEl derecho al sufragio, en el marco del sistema democrático, no fue una conquista fácil, y el voto de la mujer particularmente, se transformó en una lucha de siglos, a nivel mundial.

En Argentina, merecen destacarse algunas mujeres que con su tenacidad y vocación de reivindicaciones de género, hicieron posible la concreción de ese derecho.

Las mujeres estaban aún en los albores del siglo XX, alejadas del mundo político. Una de las primeras mujeres argentinas, que se arriesgó a incursionar en ese ámbito, tradicionalmente masculino, fue Alicia Moreau de Justo, una londinense, nacida en 1885, que adoptó a la Argentina como su patria, cuando emigró a esa tierra siendo muy pequeña.

Primero estudió una carrera típicamente femenina, recibiéndose de maestra y profesora en la Escuela Normal número 1. Sin embargo su espíritu inquieto la llevó a arriesgarse a entrar en el campo de la salud, donde las mujeres existían, pero dentro de la enfermería, y no tanto como médicas. Ella logró recibirse con un promedio destacado, en 1914.

Mientras estudiaba conoció a otras mujeres con ansias de superación, como Fenia Chertkoff, de origen ruso, lugar en el que ya había militado políticamente. Se radicó en Argentina ya en la edad adulta, capacitándose en ese país y en el extranjero como pedagoga, con profundos conocimientos en psicología infantil. Con ella, y otras compañeras, Alicia Moreau, fundó en 1902, el “Centro Socialista Feminista” y “La Unión Gremial Argentina”. En 1905, Elvira Dellepiane de Rawson, fundó el Centro Feminista. En 1907, Alicia Moreau, acompañada por Sara Justo, Julieta Lanteri y Elvira Rawson de Dellepiane, inauguraron el Comité Por-Sufragio Femenino, alentando la participación de la mujer en la vida política, a través de la realización de campañas en favor de sus candidatos.

En 1920 se realizó, auspiciado por la Unión Feminista Nacional, fundada por Alicia Moreau de Justo dos años antes, un simulacro de comicio, mientras se efectuaban las elecciones municipales, en el que también participaron el Partido Feminista Nacional, conducido por Alfonsina Storni (poetisa que denunció en sus poesías los abusos que se cometían contra las mujeres) y María Luisa Lanteri, y el Comité Pro-Derechos de la Mujer. Triunfó el Partido Socialista, por 2000 votos sobre un total de 3878 emitidos.

La provincia argentina, pionera en otorgar el derecho de voto a la mujer, fue San Juan, en el año 1927, pero esta ley, cuyo proyecto perteneció al gobernador, Aldo Cantoni, y que permitió a dos mujeres acceder a cargos públicos, una como intendente y otra como diputada, fue derogada tras el golpe militar de 1930.

Los diputados socialistas Mario Bravo y Alfredo Palacios, presentaron proyectos de ley sobre el tema, pero nunca vieron la luz.

En 1933 la Unión Cívica Radical, creó la Asociación de Mujeres, y en 1946 el Partido Laborista con la innegable influencia de la esposa del presidente Juan Domingo Perón, Eva Duarte, fundó la Secretaría Femenina del Partido. La Unión Cívica Radical, en el mismo rumbo que su opositor, creó su propia Secretaría Femenina. Tres años después ya constituido el Partido Justicialista, también éste contó con su rama femenina.

Fue en el año 1947, en el mes de septiembre, y por la decisiva influencia de María Eva Duarte de Perón, que se sancionó la ley 13.010, que permitió a las mujeres acceder a las urnas, participando políticamente en el sistema democrático argentino. La reforma constitucional de 1949, legalizó la participación de las mujeres, que por primera vez votaron el 11 de noviembre de 1951, en elecciones a nivel nacional. En esta oportunidad, 24 bancas de diputados fueron ocupadas por mujeres, y 9 de senadoras.

Este gran triunfo significó un paso decisivo para comenzar a andar con pasos femeninos en el mundo democrático argentino, pero eran pasos vacilantes, ya que los hombres obstaculizaban el acceso de las féminas a un mundo que creían para ellos reservado.

La Ley de Cupos, que recién fue sancionada, el 6 de noviembre de 1991, estableció que obligatoriamente las listas de candidatos a cargos electivos, deberían contar por lo menos con un 30 % de mujeres.

La presidenta actual de la Argentina, es un claro exponente de una mujer que llegó al poder por el voto popular, en Argentina, en elecciones democráticas. La otra mujer que ejerció el mando del poder ejecutivo nacional, fue María Estela Martínez de Perón, pero para completar el mandato del presidente Perón, su esposo, que había fallecido, en su carácter de vicepresidenta.

27
Abr

El Contrato Social

Publicado por Hilda el 27 de Abril de 2008 a las 06:12 pm

El contrato socialSe denomina contrato a todo acuerdo de voluntades, celebrado con un propósito lícito. En el caso del contrato social el acuerdo es celebrado entre el pueblo y el, o los gobernantes, con el fin de constituir un estado, con el objetivo del bien común.

Los hombres antes de la existencia del estado (este estado natural no está ubicado en un momento histórico concreto) vivían con prescindencia de la relación mando-obediencia, pero hubo razones que los obligaron a organizarse poco a poco, constituyendo primero poblados, con jefes y luego estructuras estatales más complejas.

¿Por qué llegaron a formar estados a cuyos gobernantes les delegaron parte o toda su libertad? La explicación no es única y varios autores, trataron de darle explicación, reconociendo un pacto entre gobernantes y gobernados.

Thomas Hobbes, que vivió entre los años 1588 y 1679, opinó que los hombres en el estado de naturaleza (o sea, antes del estado, como entidad política) vivían en una constante guerra, ya que consideraba al ser humano intrínsecamente malo: “El hombre es un lobo para el hombre” y por lo tanto, iba a entrar en conflicto con sus semejantes, por la posesión de los bienes, pues todos tenían los mismos derechos a acceder a ellos.

Para reprimir estos maléficos instintos, los hombres por su propia seguridad, debieron conceder la totalidad de sus derechos al estado (menos el de la vida) que se dedicaría a su protección. Como vemos un estado con semejante responsabilidad, de obtener orden y justicia en una comunidad de seres con malos instintos, debía ser un estado poderoso, que no dejara a sus súbditos derecho alguno, ya que no serían capaces de administrarlos con prudencia y equidad. Esta teoría sustentó por lo tanto a los estados absolutistas.

Hobbes, expresó esta concepción en su libro “Leviatán” escrito en 1651, donde con ese nombre “Leviatán” designó a un estado sumamente poderoso constituido por todos los derechos delegados. Su pensamiento fue producto del contexto histórico. Hobbes vio a su Inglaterra, sumida en una guerra sangrienta que enfrentó a los partidarios de la monarquía con los parlamentarios, y por eso esbozó su tesis de la necesidad de crear normas para una convivencia pacífica, impuestas de modo autoritario, mientras permanecía lejos de su patria, sufriendo el exilio en París.

El inglés John Loche, cuya vida transcurrió entre 1632 y 1704, dio otra visión de la construcción del estado. Para este autor el hombre en el estado de naturaleza es libre y feliz, y el hombre ya no aparece como un ser malo por naturaleza, sino que toma la idea cristiana del hombre bueno pero que carga con el pecado original.

No hay diferencias de derechos entre los hombres, y todos los poseen otorgados por la propia naturaleza, a la vida, a la propiedad y a la libertad. El hombre tiene
los derechos de libertad, y el de propiedad sobre su propia persona, y de lo que necesita para satisfacer sus básicas necesidades, convirtiéndose en propietario de esos bienes que le resultan necesarios.

Para este autor el estado también surge por un acuerdo entre gobernantes y gobernados, para evitar que en el ejercicio de sus derechos los hombres no impidan facultades a los demás, pues a veces pueden tomar más de lo que necesitan, y esto generaría caos, al no existir leyes, y tratar de obtener justicia a través de la venganza privada, establecida por la ley natural que permite a cada hombre hacer justicia por sí mismo.

Para Locke el estado se formó en dos etapas. Por la primera los hombres se ponen de acuerdo en vivir en comunidad, y por la segunda, esa comunidad llega a un acuerdo para conformar el gobierno.

Pero, a diferencia del estado de Hobbes el pueblo conserva el poder, y solo delega en el Poder Ejecutivo y Legislativo (éste último más poderoso) solo los derechos necesarios para su seguridad, participando a su vez de distintas formas en el poder, al que puede resistirse y destituir. Los hombres renuncian a un solo derecho en pos de la seguridad para formar el estado: el de hacer justicia por sí mismos. Por eso el estado para Locke solo interviene para dirimir controversias. Fue defensor de la libertad religiosa (con exclusión del catolicismo).

Como vemos la poca intervención del estado en los asuntos de la ciudadanía convierten a Locke es un claro exponente del pensamiento liberal.

Pero el que realmente sentó los principios del contrato social, y escribió un libro con ese nombre, en 1762, fue el ginebrino, Jean-Jacques Rousseau. Parte de que el estado de naturaleza es un estado ideal y feliz, donde todos los hombres son iguales y no existe la propiedad privada, ya que todos pueden gozar de todo lo que la naturaleza ofrece en abundancia. El hombre feliz y bueno por naturaleza de Rousseu no está condicionado por la religión.

Esa felicidad terminó cuando la población creció y las variaciones del clima originaron escasez de productos, y allí es cuando comenzó la lucha entre los hombres por los bienes escasos. Es en esta etapa, donde el ser humano se siente desprotegido e inseguro y necesita crear un estado a quien cederle sus derechos para logar el bien común.

El hombre que había nacido bueno y en libertad ahora se halla pervertido por la sociedad en la que vive, y encadenado, y necesita recuperar la libertad perdida.

Pero el pacto se celebra en este caso entre la comunidad misma, cada individuo pacta con los demás, no con un individuo determinado, en renunciar a su libertad natural, y en someterse a la voluntad de la mayoría, haciendo nacer una sociedad de iguales, con una nueva libertad, la civil, que estará limitada por la decisión de la mayoría.

Las leyes son el resultado de la manifestación de esa voluntad general. Reconoce la existencia de un gobierno en ejercicio del poder ejecutivo, institución intermediaria entre el pueblo y quien ejerce el mando, para asegurar la libertad y ejecutar las leyes, y de un Poder Legislativo ejercido por el propio pueblo.

El ser humano conserva su libertad moral, que lo hace dueño de su propia persona. El hombre tiene una voluntad individual, que a veces puede no coincidir con la de la mayoría, pero está obligado a obedecer la voluntad general, y si no lo hace debe ser forzado a hacerlo, ya que solo así él mismo podrá ser libre. Si cada uno hiciera lo que su voluntad le mande, avasallaría derechos de otros, y los suyos propios se verían peligrar por el mismo derecho de sus compatriotas.

Esta teoría será clave para justificar el pensamiento que impulsó la Revolución francesa, contra el poder absoluto del rey, y el establecimiento de la democracia como sistema político.

La democracia era para Rousseau un estado perfecto, pero que como tal, no podía darse en la práctica, lográndose solo un acercamiento a ese estado ideal, y solo en los estados pequeños, podía darse como forma de gobierno. Para los medianos propone una aristocracia, y para los estados muy grandes, la monarquía.

Realiza otras relaciones singulares entre fenómenos climáticos y formas de gobierno, al considerar que en los países de clima cálido se constituirán gobiernos despóticos o tiránicos, en los fríos predominará según él la barbarie, y la democracia se instalará civilizadamente en los climas templados.

También relaciona las formas políticas con la riqueza de los estados. Los muy ricos, tendrán monarquías, los medios, aristocracia, y los pobres, democracia. O sea, que la democracia se instalaría en los estados pequeños pobres y de clima templado.

A causa de la publicación de su obra “El Contrato Social” fue expulsado de Francia.

26
Abr

Los jesuitas

Publicado por Hilda el 26 de Abril de 2008 a las 10:21 am

jesuitasSe trata de una orden religiosa fundada en París, llamada en realidad Compañía de Jesús. El nombre de jesuitas fue utilizado al principio en Alemania, para luego generalizarse, a veces usado de modo despectivo. Entre sus fundadores se destacó Ignacio de Loyola, de origen vasco, impulsor de la misma, quien mientras estudiaba en París en el Colegio de Santa Bárbara, conoció a Pedro Fabro y a Francisco Javier, naciendo entre ellos una gran amistad, unidos por la fe cristiana, y el deseo de servir a Dios en Jerusalén o donde el Papa lo dispusiera.

Cuatro años más tarde se unieron al grupo de amigos Diego Laínez, Simão Rodrigues, Alfonso Salmerón, y Nicolás de Bobadilla. Fueron estas siete personas las que dieron origen a la Compañía de Jesús, un día de Asunción de la Virgen (15 de agosto) del año 1534, otorgando sus votos en la capilla de los Mártires, ubicada en la colina de Montmartre. El Papa Pablo III por medio de una bula del 27 de septiembre de 1540 certificó el reconocimiento de la Compañía, a la que sumaron los franceses Claude Jay, Jean Codure y Paschase Broët.

Sus fines son un servicio permanente por el sostenimiento y difusión de la fe cristiana, la alabanza y consecución de una vida espiritual en armonía con la vida cotidiana, reconociendo al Creador en todo los creado, sometidos a la voluntad de la Iglesia y de su máximo exponente: el Papa, para lo cual se preparan intelectualmente a través de estudios teológicos, de idiomas y humanísticos en general, con prácticas en distintos ámbitos comunitarios, y utilizando la educación como un medio evangelizador, para lo cual fundaron establecimientos educativos en todos los niveles.

Su ideario está reflejado en las Constituciones de la Compañía existentes desde su fundación, y son de una profunda obediencia a las jerarquías eclesiásticas, y un riguroso sustento de la fe, vapuleada en pleno auge del Humanismo y del Renacimiento.

“A la mayor gloria de Dios” es el lema de esta compañía (AMDG) siglas correspondientes a su versión en latín, y el emblema de la orden fueron las iniciales de “Jesús salvador de los hombres”, en latín: IHS (Iesus, Hominum Salvator) que Ignacio de Loyola plasmó en su sello.

Su accionar los ha puesto en constante oposición a todo aquello que significara un ataque a la iglesia que defienden. Por ello, fueron acérrimos perseguidores del protestantismo, y defensores de la Contrarreforma, con participación destacada en el Concilio de Trento, y el brazo que luchó para quitarles a los protestantes, su influencia en vastas regiones de Alemania, Austria, Holanda, Hungría, Polonia y Bélgica.

Ignacio de Loyola falleció en el año 1556, haciéndose cargo de las mil personas que componían la orden, Diego Laínez, como Padre General, título que detenta quien ejerce la dirección de la Compañía, cargo que perdura hasta su muerte, salvo que renuncie por alguna causa de extrema gravedad. El órgano máximo, sin embargo, es la Congregación General.

La pérdida del poder de la iglesia, y la prédica iluminista sobre los soberanos, hizo nacer una nueva monarquía la del despotismo ilustrado, que se opuso a los jesuitas, conservadores y servidores incondicionales del papado.

Fueron expulsados de Portugal, y las órdenes jesuitas disueltas en Francia, por Luis XIV, en 1763, y cuatro años después corrieron igual suerte en España, por la Pragmática Sanción de Carlos III, apropiándose el estado de sus bienes, que se suponían cuantiosos, pero que no fueron hallados.

En América, los aborígenes fueron obligados a vivir en reducciones, para facilitar su evangelización, y adaptación a las costumbres europeas, y allí fue fundamental la labor de las órdenes religiosas, sobre todo la de los jesuitas, que en muchos casos excedió el deseo de los grupos gobernantes, a quienes menoscabaron poder, motivando la expulsión de los jesuitas.

En 1773, el Papa Clemente XIV, suprimió la orden, decisión que no fue acatada en algunos países, donde los jesuitas pudieron continuar su obra (Rusia, Inglaterra, Prusia y Polonia).

Durante el mandato del Papa Pío VIII, los jesuitas vuelven a ser admitidos, luego de cuarenta años de proscripción, pero de nuevo son expulsados de Italia tras la unificación italiana, por el rey Víctor Manuel, por consejo de su liberal ministro, el conde de Cavour, y de Alemania por Bismarck. Su nueva patria fue Estados Unidos a donde se dirigieron para continuar con su misión evangelizadora. En 1930, ya había en Estados Unidos, ocho mil jesuitas.

En España el gobierno liberal y anticlerical impuesto por el Renacimiento, y en España la Segunda República Española, en 1932, significó la supresión de la Compañía de Jesús y la pérdida de sus posesiones, pero el franquismo le restauró sus derechos en 1938.

22
Abr

El Oscurantismo

Publicado por Hilda el 22 de Abril de 2008 a las 04:18 pm

El oscurantismoEs como se conoce al período comprendido por la Edad Media (476, fecha de la caída del imperio romano de occidente y el año 1453 año en que cayó el Imperio Romano de Oriente, aunque su influencia se extendió aunque menguada hasta el siglo XVIII).

La oscuridad de la mente humana se hacía palpable, ante la imposibilidad de cuestionar los dogmas religiosos, verdades reveladas que no admitían crítica, ni posibilidad de prueba.

La Iglesia adquirió en esta etapa un inmenso poder que trascendía el ámbito religioso, y así como la adopción del cristianismo hacia fines de la Edad Antigua, durante el mandato del emperador Teodosio, a través del edicto de Tesalónica (24 de noviembre de 380) significó un gran progreso, humanizando las costumbres, en la Edad Media, se produjo un gran retroceso científico, al impedirse elaborar teorías que pudieran contradecir los dichos bíblicos.

El derecho a la libre expresión de las ideas fue coartado al punto tal, que muchos que se atrevieron a ejercerlo terminaron condenados por los Tribunales de la Inquisición.

La antigüedad griega y romana con la profundidad de sus pensamientos, sobre todo los procedentes de Atenas, debieron sufrir un profundo y prolongado letargo, del que despertaron en el siglo XV, cuando el Renacimiento, vino a poner otra vez, las expresiones artísticas y filosóficas, en el ámbito de la libertad creativa. En la Edad Media, el arte y la filosofía tenían un único tema: el religioso cristiano. Los clásicos latinos fueron sin embargo preservados, no así los griegos.

El centro de las preocupaciones humanas, fue Dios (teocentrismo) y hacia allí debían dirigirse todas sus acciones, para lograr una vida virtuosa, de un hombre que llevaba en su propia esencia el pecado original, con derecho a una vida plena solo en el más allá.

En el siglo XI se organizaron las Cruzadas, contra los turcos seléucidas que impedían los peregrinajes hacia Tierra Santa, y así en nombre de la fe, se gestaron luchas encarnizadas contra los infieles, con el fin de unificar la cristiandad. Un mundo cristiano, y un pensamiento cristiano, pusieron al hombre y sus ideas, de rodillas ante Dios. La búsqueda de la verdad científica no era necesaria ante la existencia de la única verdad posible: la revelada por el Creador.

La cultura de la época estaba en manos de los clérigos, que monopolizaban los saberes. El trabajo no debía tener fin de lucro, sino la mera supervivencia.

El descubrimiento de las nuevas tierras americanas, en el siglo XV, por la expansión ultramarina europea, significó un gran avance para el conocimiento de la época. El mundo se amplió geográficamente, y el hombre comenzó paralelamente a abrir su mente a ideas nuevas, naciendo el Humanismo.

Sin embargo la lucha de la luz sobre las tinieblas de la mente, no fue fácil ni repentino. Galileo Galilei, por ejemplo, en pleno siglo XVII, fue censurado por sus hallazgos científicos por parte de la Iglesia. Sus estudios que confirmaron la teoría heliocéntrica copernicana, le valieron una condena por la que debió retractarse de sus descubrimientos.

El Renacimiento, la división del cristianismo en católicos y protestantes, con el consiguiente debilitamiento de la Iglesia católica y las ideas del Iluminismo, hicieron nacer una nueva forma de pensamiento crítico, que conduciría a la Revolución Francesa.

22
Abr

Día de la Madre

Publicado por Hilda el 22 de Abril de 2008 a las 09:47 am

Día de la madreLas madres son sinónimo de origen de la vida, cuando ha engendrado hijos en su seno, o de amor que desborda y fluye, para acompañar la vida de quienes eligieron como vástagos. Un amor incondicional, puro, sin exigencias, un abrir de puertas y esperanzas para dar a otro ser, la posibilidad de crecer acompañado, cuidado y seguro, logrando en definitiva salir al mundo con más defensas. Ese ser al que la naturaleza dotó de cualidades especiales de maestra, amiga, consejera, y un poco hada, para convertir sueños en realidades, es quien merece llamarse madre, y ya desde la antigüedad fue distinguida como tal.

Rea, fue una diosa griega, que mató a su propio esposo que a la vez era su hermano, para defender la vida de su hijo Zeus. En efecto, el marido de Rea era Crono, quien había derrotado y castrado a su padre, Urano, como venganza por haber encerrado en la profundidad de las tinieblas a sus hermanos menores monstruosos. La venganza de Crono fue hecha a pedido de Gea, su madre.

A su vez, Gea y Urano le previnieron a Crono, que uno de sus hijos ocuparía su lugar en el trono como él hizo con su padre, por lo cual, todos los hijos que fueron naciendo de su unión con Rea, corrieron el triste destino de ser devorados por Crono. Luego de comerse a sus cinco primeros hijos, el alma maternal de Rea ideó un plan, para salvar a su sexto hijo y recuperar a los demás, que estaban dentro de su esposo.

Al nacer Zeus, su hijo número seis, cubrió una piedra con pañales, y fue eso lo que consumió Crono en lugar de su hijo, quien fue haciéndose hombre en la isla de Creta, ocultado y celosamente cuidado por su madre. Con la ayuda de este hijo ya grande, logró hacer beber a Crono una pócima que lo hizo vomitar al resto de sus hijos.

A esta diosa, ejemplo de amor por sus hijos, los griegos le rindieron homenaje, y más tarde lo hicieron los romanos, llamándola Magna Mater, al tomar como propios los dioses griegos.
Los aztecas rendían culto a la diosa Coyolxauhqui, y los celtas británicos a la diosa Brígida. Fue en Inglaterra, en el siglo XVII donde se instituyó un Día de la Madre parecido al actual, pero destinado a que los sirvientes al menos una vez al año, pudieran visitar a su madres, sin perder la paga.

Otra madre famosa por su devoción a su hijo divino, fue la Virgen María, a quien se le rinde homenaje todos los 8 de diciembre, en el calendario cristiano, como Día de la Inmaculada Concepción. Esta celebración fue la que reemplazó el culto a la Magna Mater romana, cuando el Imperio se cristianizó.

En Estados Unidos Julia Ward Howe, una heroica mujer, pacifista y abolicionista, exhortó a las madres a unirse contra las guerras, sensibilizada por los horrores de la guerra franco-prusiana, en una proclama llamada del Día de las Madres, llamando a la creación de un Congreso Internacional de Mujeres a favor la paz. Su propuesta tuvo una repercusión no demasiado favorable. Solo logró que tres años después se realizara una reunión de mujeres en 18 ciudades de Estados Unidos, por el Día de las Madres.
En 1905, Anna Harvis, quedó huérfana. Su madre, Anna Reeves Jarvis, había sido también una luchadora en servicio de sus semejantes, contraria a las guerras, y sobre todo reconocida por su colaboración en el cuidado de los heridos durante la Guerra Civil estadounidense.

Anna, la hija de esta caritativa mujer, realizó una campaña, en pos del establecimiento del segundo domingo del mes de mayo, como día en conmemoración a las madres, en la cual invirtió gran tiempo y esfuerzo, enviando a personalidades de la política y otros sectores influyentes de la comunidad cartas, con la petición.
Se logró que poco a poco fuera reconocido el segundo Domingo de mayo, aniversario de la muerte de su madre, como Día de las Madres. En 1912, para apoyar la iniciativa se creó la Asociación Internacional del Día de la Madre, festividad que definitiva y legalmente fue consagrada en 1914, cuando fue aprobada por el Congreso estadounidense.

Anna no logró su cometido que coincidía con el de Julia Ward Howe, como día en homenaje a las madres, pero con un sentido antibelicista, y el día tomó pronto un sentido comercial. Anna presentó en 1923 una demanda para retirar la fecha como fiesta oficial, pues no cumplía los fines originarios de su creación.
La protesta fue de tal magnitud que motivó su detención a raíz del cariz violento de los hechos. El triunfo de Anna de conceder a su madre un tributo en honor a la paz, se transformó en un simple hecho comercial, aunque debemos reconocer que si bien todos los días debe rendirse homenaje en el sentido de respeto y amor a quien da tanto por sus hijos, imponer un día especial, exige reflexionar un poco más intensamente sobre el rol de la mujer como cimiento del hogar, y pensar en tantas madres que están solas, con sus hijos lejos, que tal vez, en ese día se hagan un ratito de tiempo para llamarlas o correr a sus brazos, buscando el cobijo que aunque adultos, todos necesitamos.

Ese día diferente y tan significativo, por el que bregaron Julia y Anna se conmemora el Día de la Madre en la mayoría de los países del mundo (Alemania, Aruba, Australia, Anguila, Austria, Bélgica, Belice, Barbados, Brasil, Bermuda, Bonaire, Canadá, Colombia, Curazao, Cuba, Chile, Dinamarca, Estados Unidos, Ecuador, Finlandia, Grenada, Grecia, Honduras, Holanda, Hong Kong, Italia, Japón Jamaica, Nueva Zelanda, Puerto Rico, Perú, Suriname, Taiwán, Trinidad, Uruguay, Turquía y Venezuela.

En venezuela, nació como una celebración consagrada a tres madres, la propia, la virgen María y la madre patria, promovida por una asociación denominada “Caridad y Concordia” el 24 de mayo de 1921 y en 1924 fue adoptado ese día oficialmente por ley nacional.

También lo festejan en mayo, pero el primer Domingo, España, Portugal, Hungría y Sudáfrica. El día 10 de ese mes, lo hacen Bahamas, Bahrein, Guatemala, la India, Malasia, El Salvador, Omán, Pakistán, México, Arabia Saudita, Qatar, los Emiratos Árabes Unidos y Singapur.

En Inglaterra, es el cuarto Domingo de Cuaresma, y en Francia el último Domingo de mayo.

En Panamá se eligió el Día de la Inmaculada Concepción, 8 de diciembre para Día de todas las Madres.

Otros países han adoptado fechas distintas de acuerdo a acontecimientos propios nacionales, como Nicaragua que eligió como fecha el 30 de mayo, día del cumpleaños de la suegra del presidente Anastacio Somoza.

En Argentina, es el tercer Domingo de octubre, aparentemente por hallarse en el hemisferio sur y estar su primavera entre los meses de septiembre y diciembre. Justamente el día de la primavera fue el elegido por el Líbano como día de la Madre.

Cualquiera sea la fecha elegida, ese día y siempre, un brindis por todas las madres del mundo, y también por la paz, como lo desearían Anna y Julia.

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