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La Segunda Guerra Mundial

Publicado por Hilda el 27 de diciembre de 2006

La Segunda Guerra MundialLa segunda guerra mundial tuvo como principal causa, el expansionismo de la Alemania nazi, liderada por Adolf Hitler, que pretendía integrar al estado alemán, a sus compatriotas residentes en otros territorios, para lo cual debía invadir y anexar esos países a sus dominios, basado en la teoría del “espacio vital”.

El 13 de marzo de 1938, incorporó Austria, y en 1939, a Checoslovaquia, donde existía una región con mayoría de población alemana. Los checoslovacos se habían negado a devolver ese territorio, pero fueron presionados por Alemania, Italia, Francia y Gran Bretaña, reunidos en Munich, para permitir la ocupación de esa pequeña zona, con el fin de evitar la guerra. Sin embargo, Hitler no se apoderó de esa franja territorial, sino de todo el país. La Sociedad de las Naciones, organismo creado luego de la Primera Guerra Mundial, para impedir nuevos conflictos bélicos internacionales, no pudo evitarlo, evidenciando su ineptitud.

Inglaterra y Francia, veían un enemigo en el comunismo soviético, que amenazaba extenderse fuera de sus fronteras, y por eso apoyaron en un principio a Alemania, enemiga de ese régimen, pero con la invasión de Checoslovaquia, comenzaron a dudar si ese apoyo era conveniente.

El 1 de septiembre de 1939, se inició la Segunda Guerra Mundial, con la invasión de Polonia, por parte de Alemania. Gran Bretaña y Francia se habían comprometido ayudar a Polonia, y declararon la guerra a Alemania, su antigua aliada en la lucha anticomunista.

En esta guerra se enfrentaron, por un lado, los países del Eje: Alemania, Italia, a partir de 1940, Japón, desde 1941, y los países bajo la influencia de Alemania, ubicados en Europa Oriental, como Rumania y Bulgaria.

Por el otro lado, los países aliados, en un principio, Gran Bretaña y Francia, a los que luego se sumaron, la Unión Soviética, en 1941, los Estados Unidos, luego del ataque a Pearl Harbour y China.

En 1939, Hitler de Alemania y Stalin de la URSS, firmaron un pacto de neutralidad, que en la práctica significaba repartirse Polonia. Luego, Hitler, fue ocupando paulatinamente, durante el año 1940, Dinamarca, Noruega, Holanda, Bélgica y Luxemburgo. En junio de 1940, ingresó en Francia, tomando París. Francia se dividió en dos partes: el norte, ocupado por Alemania, y el Sur, donde se formó el gobierno de Vichy, colaborador del nazismo, presidido por el mariscal Petain, que gobernaba de acuerdo a los designios alemanes.

En Gran Bretaña hubo frecuentes bombardeos, aunque no fue invadida.

En 1941, la alianza entre Alemania y Rusia se quebró, cuando los primeros invadieron el territorio ruso. Éstos se unieron a los aliados contra Alemania.

Japón, ese año, se alió con Alemania para obtener beneficios territoriales (el sudeste asiático y la zona del Pacífico) para lo cual, bombardeó la base militar estadounidense de Pearl Harbour, sobe el Pacífico.

Al verse atacada, Estados Unidos, también se unió a los aliados. Éstos, con el apoyo ruso y estadouniense, cobraron gran fuerza contra el Eje, derrotando los rusos a los alemanes en Stalingrado, en 1943. China se sumó a los aliados, para combatir a sus ancestrales enemigos japoneses.

Tras la conquista de Sicilia, Italia fue liberada, y Mussolini fue destituido, retirándose al norte de Italia, donde creó la República de Saló o República Social Italiana, con apoyo alemán. Poco antes del fin de la guerra, Mussolini, fue capturado y fusilado, por sus propios compatriotas, cuando intentaba escapar a Suiza.

Francia fue liberada el 6 de junio de 1944, conocido como el día D, cuando los aliados desembarcaron en Normandía, bajo el mando del general Eisenhower, en un ataque pormenorizadamente preparado, construyendo muelles artificiales que remolcaron por el Canal de la Mancha, hasta las costas francesas, y realizando un conducto para transportar combustible por debajo del mar. París fue liberada en el mes de agosto de 1944.

En abril de 1945, los aliados invadieron Berlín. El día 30, Hitler y sus colaboradores se suicidaron.

La resistencia del Eje se mantuvo en Japón, pero pudo ser vencida por la acción destructora de las bombas atómicas, arrojadas sobre las ciudades de Hiroshima y tres días más tarde, en Nagasaki, ordenadas por el presidente norteamericano, Truman. Esto motivó que Tokio pidiera la paz, el 15 de agosto de 1945, firmando su rendición incondicional el 2 de septiembre.



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La Guerra Civil Española

Publicado por Hilda el 26 de diciembre de 2006

La guerra civil espanolaEspaña, contaba a principios del Siglo XX, con una economía fundamentalmente agrícola y precaria, con incipientes industrias en Cataluña y el País Vasco, donde los sectores postergados bregaban por mejoras sociales.

Concluida la dictadura en 1931, con la huída del rey Alfonso XIII, se instauró la Segunda República, que contó con la oposición de los miembros de la iglesia, militares y terratenientes, que se vieron afectados por las medidas favorables a los desprotegidos.

En 1936, el Frente Popular, formado por la unión de los partidos republicanos y de izquierda, ganó las elecciones, frente a la oposición sangrienta de los conservadores, que organizaron un golpe de estado, originado en Marruecos, al mando del general Francisco Franco, quien recibió el apoyo de Hitler y Mussolini, quienes colaboraron con el traslado del ejército desde África a España, aportando su aviación, y participando directamente en las batallas, probando las tácticas bélicas que Alemania usaría en la Segunda Guerra Mundial.

Los republicanos eran apoyados por las Brigadas Internacionales (voluntarios comunistas) recibiendo la ayuda de más de 12.000 soldados canadienses, pero no contaban con la organización eficaz y táctica de los insurrectos.

Si bien el movimiento no tuvo éxito en Madrid, (donde el presidente Giral armó a los sectores obreros) Barcelona (donde se unieron las fuerzas de los obreros de la CNT con la Guardia Civil y la de Asalto) Castilla la Nueva, Cataluña, el País Vasco y Valencia, triunfó en Castilla la Vieja, Galicia, Navarra, algunos lugares de Aragón y Andalucía.

Pero el objetivo era tomar Madrid y hacia allí se dirigieron los esfuerzos de los golpistas.

Entre los sublevados, se formaron varios grupos, entre los cuales estaban los falangistas, organización fundada en 1933, por José Antonio Primo de Rivera, integrada por nacionalistas y católicos.

También estaban los carlistas, organizados a partir del siglo XIX, partidarios de la monarquía y profundamente aferrados a las tradiciones.

En abril de 1937, Guernica sufrió un intenso bombardeo, para luego tomar Bilbao, Santander y Guijón. En 1938 entraron en Castellón, para librar entre julio y noviembre de ese año, la batalla del Ebro, con una aplastante derrota de los republicanos.

El triunfo definitivo de los golpistas los consagró en el poder, tras la rendición de Cataluña el 10 de febrero de 1939, entrando triunfantes en Madrid, el 28 de marzo del mismo año, para quedarse por cuarenta años.

La guerra civil española dejó un saldo discutible de muertos que oscilan entre los 200.000 y 500.000, hambre, enfermedades, incontables exiliados, destrucción de infraestructura edilicia, de la agricultura y la ganadería, y sentó las bases de un conflicto que trascendió las fronteras nacionales, para involucrar a otros países como sucedería durante la segunda guerra mundial.



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El nazismo

Publicado por Hilda el 26 de diciembre de 2006

El nazismoLa derrota sufrida por Alemania durante la Primera Guerra Mundial, le impuso durísimas condiciones que se concretaron en el Tratado de Versalles, por el cual Alemania debió pagar fuertes sumas de dinero en concepto de indemnización y devolver territorios.

Al término de la guerra, se fundó el Partido Obrero Alemán, con pocos miembros, que en 1920, tomó el nombre de Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP), cuyo líder fue Adolf Hitler, que había sido cabo en el conflicto bélico mundial y que luego se ganó la vida como empapelador. El término nazi es una contracción del nombre del partido.

Era necesario buscar un culpable para la crisis alemana de pos guerra y además levantar el ánimo de un pueblo sumido en la derrota. Para ello, el NSDAP basó su programa de acción en culpar a los judíos, a los que consideraba comunistas, que impulsaban las luchas obreras; y capitalistas, especuladores y explotadores del trabajo ajeno, sin ver que esto encerraba una real contradicción ya que no puede considerarse a un sector poblacional, capitalistas y comunistas, simultáneamente, ya que son ideológicamente opuestos.

La idea de la supremacía de la raza aria les servía en un doble sentido: para luchar contra los judíos de raza semita, y para enorgullecer a los alemanes, dándoles un motivo para reforzar su autoestima y estimular el progreso nacional.

La teoría de la superioridad de la raza aria sobre los semitas, amarillos y negros no fue formulada por alemanes, sino a mediados del siglo XIX por el francés Arthur de Gobineau y el inglés Houston Stewart Chamberlain.

El modelo de estado nazi se basaba en una dictadura representada por el Führer (conductor o guía) que gobernaría un pueblo de iguales en raza y pensamientos, liberando a Alemania del yugo impuesto por los vencedores del Tratado de Versalles.

Estas convicciones se plasmaron por escrito en el libro “Mi lucha” que Hitler comenzó a escribir desde la cárcel, que sufrió en 1923, cuando intentó tomar el poder por la fuerza. Este libro fue usado como texto en los colegios, durante su mandato, y sirvió como adoctrinamiento a las jóvenes generaciones. Decía por ejemplo: “Ningún niño o niña deberá dejar la escuela sin que se le haya llevado al completo conocimiento de la necesidad y la naturaleza de la pureza de la sangre”.

Indultado en 1924, inició una lucha activa, a través de las SA (sección de asalto), contra los comunistas, aumentando sus representantes ante el Parlamento alemán (Reichstag) organismo que aunque consideraban innecesario, lo usarían como medio para llegar al poder, en ese momento detentado por la República de Weimar, con una constitución democrático-socialista, con división de poderes, voto popular, pero con un fuerte control del estado en las industrias, con normas que favorecían a los obreros.

Luego de la crisis de 1929 que afectó a todo el mundo, y muy especialmente a Alemania, aumentó el desempleo y la inflación. Los miembros de NSDAP captaron cada vez más afiliados entre los descontentos, obteniendo en las elecciones de 1932, el 37, 4 % de los votos. Hitler no sólo contó con apoyo local, sino el de los estados occidentales, como Inglaterra y Francia, que lo veían como un arma eficaz en la lucha contra el comunismo que amenazaba extenderse desde Rusia.

En 1933, Hitler asumió como Canciller, cargo equivalente al de Primer Ministro, desde donde comenzó a cumplir sus planes. Disolvió el Reichstag o Parlamento, aprovechando un incendio que había afectado el edificio, prohibió la libertad de prensa y los sindicatos, estableciendo, además el sistema de partido único: el nazi.

Para terminar con la oposición creó las SS y la GESTAPO, cuerpos de policía destinados a destruir toda ideología contraria al nazismo, quienes en 1934 asesinaron a los miembros de las SA, que querían resguardar su autonomía, en el hecho que tomó el nombre de “la noche de los cuchillos largos”.

A la muerte del presidente Hindenburg, Hitler que ya era Canciller, asumió como Führer, reuniendo todos los poderes, dando comienzo a un tipo de estado, conocido como el Tercer Reich, con una fuerte intervención del gobierno, que protegió a los obreros, pero sin otorgarles derechos, como por ejemplo, el de huelga, como en el socialismo, sino determinados por un estado paternalista, que los condicionaba a sus intereses supremos.

Bajo su gobierno, Alemania se fortaleció económicamente, dando impulso a las obras públicas, lo que motivó el apoyo masivo de la población, incentivado por una fuerte propaganda política, a través de la radio y el cine. Hitler llegó al poder con el voto popular, pero luego suprimió sistemáticamente la democracia.

En 1935 dictó las leyes de Nuremberg, por las cuales los judíos se veían privados de su ciudadanía y de los derechos civiles.

En 1938, los judíos fueron responsabilizados de ocasionar los sucesos vandálicos antisemitas, de los que habían sido víctimas, en el que murieron muchas personas y se destruyeron comercios y sinagogas, conminándolos a pagar las reparaciones y multas.

Se obligó a los semitas a identificarse con un brazalete que tenía estampada la estrella de David, llevándolos a vivir a zonas apartadas del resto de la población, en muy precarias condiciones (ghettos).

En el año 1941, Hitler intentó la “solución final”, para erradicar la población judía. Para ello, creó campos de concentración donde las personas aptas para el trabajo, lo realizaban en condiciones tan penosas y forzadas que los llevaban a la muerte, y los ancianos y niños eran asesinados. Muchos fueron usados, también, para experimentación médica.

Con el aparente objetivo de incorporar a los alemanes dispersos en el mundo bajo su órbita, incorporó Austria en 1938, Checoslovaquia en 1939, e invadió Polonia, dando origen a la Segunda Guerra Mundial.

El régimen nazi cayó en 1945, luego de la Segunda Guerra Mundial, dejando un saldo de 6.000.000 de judíos muertos, además de la destrucción material y humana en otros lugares del mundo y en la propia Alemania, producto de la guerra que Hitler originó.



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El Fascismo

Publicado por Hilda el 25 de diciembre de 2006

El fascismoA pesar de que Italia había resultado victoriosa tras la Primera Guerra Mundial, ya que había participado entre las filas aliadas, las consecuencias del conflicto bélico le fueron negativas.

Con manifestaciones violentas, surgió en 1919, un movimiento, llamado Fasci di Combattimento (grupos de combate), liderado por Benito Mussolini o el “Duce”, que había originalmente pertenecido al Partido Socialista italiano, de donde fue expulsado en 1915.

El partido fascista, como fue conocido, abreviando su nombre, era en realidad un “antipartido”, formado por escaso número de miembros, que fue aumentando junto con el descontento popular, originado en el detrimento de la clase media, que vio en este movimiento un medio de defensa, ya que el proletariado se había organizado en sindicatos, logrando algunos reconocimientos, luchando a través de huelgas o tomas de fábricas, identificados con el Partido Comunista, a quienes el fascismo se oponía enérgicamente.

El término latino fascis, designaba en la antigua Roma, un haz de varas con un hacha en el centro, simbolizando la fuerza de la unidad y el poder de los lictores (oficiales públicos con funciones de policía). De allí se derivó la palabra italiana fascio, que originó el término fascismo.

Luego de conseguir algunos diputados para integrar el Parlamento en 1921, los fascistas se movilizaron en 1922, luego de reprimir una huelga general socialista en el mes de julio, restableciendo el orden, hacia la capital italiana, en la llamada “Marcha sobre Roma”, que concentró a gran cantidad de adeptos.

El rey, Víctor Manuel III, sorprendido y presionado por esta manifestación popular, nombró a Mussolini, Primer Ministro, y le encomendó estructurar un nuevo gobierno, que transformó el estado liberal en un estado fascista. Los derechos humanos se transformaron en una utopía, al suprimirse la libertad de expresión, ya sea ante la prensa o a través de partidos, que quedaron reducidos al partido único, fascista.

Entre 1922 y 1925, se reemplazó el Parlamento por un órgano consultivo y totalmente subordinado al ejecutivo, llamado Gran Consejo Fascista. Los opositores al régimen fueron cruelmente perseguidos, muertos o deportados.

El fascismo aspiraba a armonizar las relaciones entre patrones y obreros, eliminando la lucha de clases, formando corporaciones, integradas por patrones y obreros, por rama de actividad. Se oponían por lo tanto, y consideraron sus más grandes enemigos, al socialismo y al comunismo que apoyaban a la clase obrera, la que debía ser dueña de los medios de producción.

Los principios básicos del fascismo se sientan en el beneficio de la existencia de clases sociales desiguales, donde los mejores tienen el derecho de gobernar, como minoría selecta, en un estado fuerte y omnipotente, controlador de toda la vida de la comunidad, cuyos miembros asumen una posición de renunciamiento en pos de los valores espirituales, aceptando como supremos, los de la patria, el orden y el respeto a las jerarquías.

Basado en el filósofo Hegel, Mussolini proclamó: “Todo en el Estado, nada fuera del Estado, ni contra el Estado”.

Utilizó para sostener su doctrina las leyes de la naturaleza, donde se da el predominio del más fuerte sobre los débiles, no sólo a nivel interno, sino también internacional, preconizando la superioridad de ciertos estados sobre otros.

Mussolini intentaba otorgar a Italia el prestigio que había logrado durante el Imperio Romano, para lo cual organizó una política expansionista anexando en 1935 a Abisinia, país de África Oriental, a pesar de la condena de la Sociedad de las Naciones, organismo creado después de la Primera Guerra Mundial, pero que no contaba con la fuerza suficiente para asegurar la paz. En el orden interno, realizó muchas obras públicas, convirtiendo a sus carreteras en las mejores de Europa.

En el régimen fascista, los niños eran inculcados, desde la más tierna infancia, para ser miembros útiles y leales al sistema, y luego de entre ellos, se seleccionaba a quienes ocuparían los cargos, o sea, a los miembros de la elite dirigente.

Bajo la influencia de la Alemania nazi, comenzó la discriminación hacia los judíos, a partir de 1938, expulsándose a muchos de Italia o negándoles el ejercicio de ciertas actividades.

Con respecto a su relación con la iglesia católica, el estado fascista había suscripto en 1929 el Concordato de Letrán, por el cual la iglesia se circunscribía a participar sólo en asuntos religiosos, permitiéndose la enseñanza católica en las escuelas públicas.

Con gran apoyo en los valores nacionales, a los que quedaba subordinado el individuo, se gestó un espíritu patriótico, capaz de convertir a cada hombre en un soldado, que diera su vida por la causa nacional, lo que les llevó a intervenir, junto a Alemania, y más tarde Japón (1941) y los países de Europa Oriental, formando los países del Eje, enfrentándose a los aliados en la Segunda Guerra Mundial.

Sin embargo, el poder del “Duce” era efímero. Antes de concluir la Segunda Guerra Mundial, el pueblo italiano se levantó contra él y terminó con su vida, cerca de Milán, el 28 de abril de 1945.



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La Revolución Rusa

Publicado por Hilda el 23 de diciembre de 2006

La revolución rusaEstalló en Rusia, en octubre de 1917, con repercusiones mundiales. Rusia se componía de una sociedad jerarquizada, dominada por la nobleza terrateniente, con un gobierno absolutista, encarnado en la figura de los zares, que coartaron las libertades individuales y ejercieron la censura. El pueblo deseaba terminar con este gobierno que los había reducido a una condición de servidumbre, ya que si bien habían obtenido parcelas de tierra estas eran sumamente reducidas e insuficientes.

La economía era fundamentalmente agrícola, aunque la industria había cobrado desarrollo, sobre todo en Moscú y San Petesburgo, por las inversiones en hierro, carbón, acero y ferrocarriles que realizaron fundamentalmente, Francia y Gran Bretaña.

Durante el gobierno del zar Nicolás II, se produjo, en 1905, un estallido revolucionario, encabezado por los obreros, que en número considerable, reclamaron por un cambio político y por sus derechos laborales, paralizando los medios de transporte, aumentando aún más la crisis con la escasez de productos y el alza de precios.

Si bien el movimiento fue sofocado, obligó al gobierno a compartir su poder con un Poder Legislativo o Parlamento, representado por la Duma, integrado por todas las clases sociales, que transformó la Monarquía autocrática en una Monarquía Parlamentaria, aunque en la práctica, el zar siguió gobernando con poder ilimitado, lo que originó nuevas revueltas.

La mayoría de la población estaba representada por obreros y campesinos que vivían en condiciones deplorables. Su situación se había empeorado por la I Guerra Mundial que obligó a más de 15.000.000 de hombres a integrar las filas del ejército dejando a la producción agrícola e industrial sin mano de obra.

En 1915, el gobierno ruso quedó en manos de la esposa del Zar Nicolás, Alejandra, persona incapaz de manejar los asuntos de gobiernos, mientras el zar se puso al frente de las tropas.

La situación se agravó por el fracaso de Rusia en la Primera Guerra Mundial, lo que motivó la creación de soviets (comités formados por campesinos, soldados y obreros) que se levantaron contra el estado y originaron huelgas de trabajadores.

El imperio ruso llegó a su fin, tras fracasar el gobierno provisional establecido por la Duma, a cuyo cargo fue instituido el general Alejandro Kerenski, de ideas democráticas liberales, y la renuncia del zar.

Paralelamente, los soviets iban incrementando su poder junto con la consolidación de las ideas marxistas, plasmadas en el Partido Obrero Social Demócrata, que se dividió en dos sectores. Los moderados o mencheviques y los más extremistas, que proponían cambios más radicales, llamados bolcheviques, liderados por Lenin, cuyo nombre era Vladimir Illich Ulianov.

Esta última facción logró por la fuerza tomar el poder en el año 1917, instaurando la dictadura del proletariado, adoptando como régimen político el de República Federal Socialista y Soviética Rusa, y decidió terminar con la participación rusa en la Primera Guerra Mundial, firmando con Alemania el Tratado de Brest-Litovsk en marzo de 1918, por el cual Rusia perdía los estados Bálticos y Polonia y se reconocía a Finlandia y Ucrania como estados independientes.

Siguiendo las ideas marxistas, de favorecer a las clases trabajadoras, expropió a los terratenientes de sus tierras y las repartió entre los campesinos. Los trabajadores obtuvieron el control de las empresas, que pasaron a ser propiedad del estado. La mujer equiparó sus derechos al hombre y separó la Iglesia del Estado. Se sofocaron movimientos liberales como el de los marinos de Kronshtadt o las guerrillas ucranianas de Majno.

Entre 1918 y 1920, se desató una guerra civil entre el Ejército Rojo, cuyo jefe era León Trotsky, representante de los revolucionarios y los ejércitos blancos, ayudados por los estados contrarios a la revolución, como Inglaterra, Francia, Estados Unidos y Japón, que se sentían defraudados, sobre todo por el desconocimiento de la deuda de guerra contraída por Rusia.

El triunfo de los bolcheviques, miembros del Ejército Rojo, los reafirmó en el poder, confirmando en el mando al partido que representaban, el Comunista, nombre que tomó a partir de 1918, convirtiéndose en partido único.

El régimen político se integró a partir de 1922, con la forma de gobierno federal, conformado por repúblicas autogobernadas, que en su conjunto se denominaron URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas).

En la práctica todo se dirigía desde Moscú, intentándose poner orden en un estado desvastado, sumido en la miseria, cuyos trabajadores, a los que se confiaba dejar el mando, en el futuro, cuando estuvieran preparados para ello, sufrían toda suerte de calamidades. El Partido Único tenía como misión, educar a los obreros, para tomar el poder, organizados en clase.

En 1924, falleció Lenin, proponiéndose para sucederle dos alternativas: Trotsky, líder del Ejército Rojo, que deseaba que la revolución se extendiera más allá de Rusia, y Stalin, que quería circunscribir el socialismo a la URSS. Este último, luego de haber ocupado el cargo de Secretario General del partido, se consagró como su jefe desde 1929 hasta 1953.

Si bien Stalin, cuyo verdadero nombre era Josif Vissarionovic Dzugasvili convirtió a Rusia en una potencia mundial en el plano económico, lanzando planes quinquenales y desarrollando la industria pesada, en el aspecto de los derechos humanos dejó mucho que desear. Persiguió a sus opositores, hasta la muerte, realizando purgas en el interior mismo del partido bolcheviche más allá de las fronteras rusas, como sucedió con Trotsky, a quien mandó a ejecutar en México, adonde había huido, en 1940.

El gobierno de Stalin fue autoritario y despótico, controlando las libertades individuales para ponerlas al servicio del partido único, cuyas ideas se alejaron de las que inspiraron la revolución. La situación de los trabajadores, real objetivo del cambio, no varió demasiado, ya que el carácter de patrón, que en el capitalismo es desempeñado por personas particulares, en este sistema fue ocupado por el estado, con las mismas consecuencias: poco respeto hacia la clase obrera.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Rusia invadió los países bálticos y parte de Polonia, Finlandia y Rumania. Luego de la guerra varios países quedaron bajo su influencia.

La Unión Soviética cayó en el año 1991.



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