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27
Sep

La Comuna de París

Publicado por Hilda el 27 de Septiembre de 2006

La Comuna de ParisLuego de la derrota francesa en la guerra franco-prusiana, durante el gobierno de Napoleón III, los revolucionarios parisinos, decidieron resistir el avance de los prusianos sobre París, ocupación que se hallaba en los términos del acuerdo firmado entre los prusianos y Louis Adolphe Thiers, como condición para lograr la paz.

El pueblo de París estaba empobrecido y angustiado. La guerra había terminado de cerrar un círculo de padecimientos, extremado por las injusticias sociales, que acrecentaban la polarización entre ricos, dueños de fábricas y pobres obreros sojuzgados.

Habían logrado organizarse, primero, en defensa de la ciudad durante la guerra, ya que muchos ciudadanos integraban la Guardia Nacional, y poseían algunos cañones, que impidieron el avance enemigo durante seis meses, y no estaban dispuestos a entregarlos.

Esta arrogación de poder por parte de la población, preocupó al gobierno oficial, y el 18 de marzo, Thiers ordenó desarmar a la Guardia Nacional, requisando los 400 cañones que guardaban celosamente en las cimas de Montmartre.

A cargo de las tropas se hallaba el general Claude Martin Lecomte, quien ordenó a sus soldados disparar contra la muchedumbre que ni siquiera contaba con armas para su defensa.

Los soldados, lejos de acatar la orden, se unieron a los revolucionarios, y el episodio culminó con el fusilamiento de Lecomte al que se le añadió con la misma suerte, el del General Thomas.

El foco revolucionario fue creciendo, obligando a Thiers, que luego de la firma del armisticio sólo podía contar con 12.000 soldados, a huir a Versalles, tras haber evacuado París de las tropas oficiales y de sus autoridades constituidas.

El Ayuntamiento y otros organismos de gobierno fueron tomados por decisión de la Asamblea, convocada por el Comité Central de la Guardia nacional. El socialismo había ganado terreno y se afianzaba en el corazón mismo de la Comuna, reivindicando sus ideas.

Así el 28 de marzo de 1871, se proclamó como autoridad local la Comuna de París, enarbolando la bandera roja en reemplazo de la tricolor, formada por 92 miembros, considerados delegados, y pasibles de ser reemplazados por los electores, a su arbitrio, presidida por el socialista, Louis Auguste Blanqui, quien nunca desempeñó su cargo ya que estuvo preso durante todo el tiempo de existencia de la Comuna.

La obra de la Comuna fue amplia, teniendo en cuenta lo poco que duró su gobierno, y estuvo fundamentalmente orientada a recomponer derechos sociales reclamados por la comunidad, como la abolición de la guillotina, del trabajo obrero nocturno en las panaderías, otorgamiento de pensiones a viudas de héroes de guerra, supresión de intereses por deudas y la creación de un ejército ciudadano que conformarían la Guardia Nacional. No se cuestionó la propiedad privada, pero sí se cancelaron los alquileres. Se permitió a los obreros formar cooperativas, tomando fábricas abandonadas.

Se establecieron guarderías cercanas a las fábricas, y se dio mucho énfasis a la educación, estableciendo la educación elemental como derecho de todos, creando además escuelas para mujeres. Se desplazó a la iglesia del tema educativo, transformándose la educación en laica.

La vida religiosa fue separada de la vida civil. El estado tomó posesión de los bienes de la iglesia, y estas sólo pudieron seguir con sus actividades si ofrecían sus instalaciones para realizar en ellas reuniones políticas.

Sin embargo, el destino de este organismo era su desaparición. Thiers, refugiado en Versalles, organizó el ejército y bombardeó París. La población respondió heroicamente, no sólo por parte de los ciudadanos, sino también mostraron su apoyo los refugiados políticos y las mujeres, que combatieron con bravura.

Pero todo fue en vano, las tropas oficiales estaban mejor organizadas y contaban con armas más sofisticadas.

El 28 de mayo, el gobierno anunció oficialmente la liberación de París, luego de una sangrienta ofensiva, que terminó con la vida de muchos compatriotas. Algunos murieron en el combate, otros fueron fusilados posteriormente por apoyar a la Comuna, y otros condenados a trabajos forzados o deportados.

24
Sep

La Segunda República francesa

Publicado por Hilda el 24 de Septiembre de 2006

Segunda República Francesa.Se conoce con este nombre al régimen político republicano establecido entre el 25 de febrero de 1848 y el 2 de diciembre de 1852 (aunque ya un año antes la República había comenzado a extinguirse, con el golpe de estado de su propio Presidente).

En las elecciones de diciembre de 1848, resultó victorioso el príncipe Luis Napoleón, cuyo nombre completo era Charles Louis Napoleón Bonaparte. Nació el 20 de abril de 1808 y había luchado junto a los revolucionarios italianos, revelados contra la autoridad papal. Era sobrino de Napoleón I y fue desterrado junto a toda su familia a Suiza, luego de la asunción de la dinastía borbónica.

Estuvo en prisión por intentar destronar a Luis Felipe, refugiándose en Inglaterra luego de huir.

Retornó a Francia, luego de la Revolución de 1848, que depuso al rey Luis Felipe I, y fue ganador por abrumadora mayoría en las elecciones celebradas el 10 de diciembre de 1848, consagrándose Presidente por un lapso de cuatro años, según lo establecía la Constitución de la II República francesa.

De ideas favorables a la libertad, sostenía que sólo era posible lograrla a través de un gobierno fuerte. Estos pensamientos, fueron expresados en una publicación, que data de 1839, titulada “Las ideas napoleónicas”, donde realiza un exhaustivo análisis del gobierno de su tío.

Ya en el poder, disolvió la Asamblea Nacional el 2 de diciembre de 1851, luego de un período de tensión entre sus ideas y la de ese organismo, cuyos miembros, en su mayoría favorables al régimen conservador y monárquico, habían votado leyes que restringían el sufragio universal, convirtiéndolo en censitario (sólo votaban las clases adineradas) y un franco apoyo a la iglesia, estableciéndose, entre otras medidas, la educación religiosa en los colegios y el envío de tropas en ayuda, contra una rebelión a la autoridad del Papa.

Estableció una nueva Constitución, el 14 de enero de 1852, por el cual su mandato se extendía a diez años, era reelegible y restringía los poderes del legislativo. Así fue acrecentando su poder, hasta que el 2 de diciembre de 1852, fue designado Emperador por medio de un referéndum, por él convocado, ya que contaba con el apoyo popular, tanto de la clase obrera como de la burguesía.

23
Sep

Luis Felipe de Orleáns

Publicado por Hilda el 23 de Septiembre de 2006

Luis Felipe de OrleansNació en París, el 6 de octubre de 1773. Era hijo de Luis Felipe II (Luis Felipe José Duque de Orleáns) y de Luisa María Adelaida de Borbón-Penthièvre.

En 1809 se unió en matrimonio con María Amalia de Borbón-Dos Sicilias, hija de Fernando I, Rey de las Dos Sicillias y de María Carolina de Austria.

Había heredado de su padre, su amor por los ideales de la Revolución de 1789, habiendo pertenecido al grupo de los jacobinos desde 1791, aunque luego sus acciones lo distanciarían de esos principios.

Sufrió el exilio luego de la revolución, volviendo a París en la etapa de la Restauración, iniciada luego de la expulsión de Napoleón Bonaparte, en 1814, y la restitución en el trono de la casa de Borbón, representada por Luis XVIII y Carlos X.

Luis XVIII gobernó en el período comprendido entre 1814 y 1824. En ese año el trono fue asumido por Carlos X, quien gobernó hasta 1830.

Durante su reinado, Carlos X, debió afrontar una profunda crisis económica y la necesidad de ejercer el Poder Ejecutivo de una monarquía constitucional, establecida en la Carta de 1814, con una mayoría liberal en la Cámara de diputados. Para luchar contra tan firme oposición decidió dictar, el 25 de julio de 1830, las “Cuatro Ordenanzas”, que incluían, la disolución de la Cámara de Diputados, límites a la libertad de prensa, el otorgamiento de franquicias a las clases adineradas y nuevas elecciones inmediatas.

La reacción opositora de la prensa no se hizo esperar, arengando mediante publicaciones reaccionarias, a las oprimidas masas populares, que se levantaron contra el monarca, quien finalmente abdicó el 30 de julio de 1830.

Luis Felipe de Orleáns fue entonces, coronado Rey de los Franceses, apoyado por los sectores liberales y el resto de las naciones europeas, favorables al régimen monárquico.

Internamente, restableció el esplendor y el progreso, incorporando a Francia a la Revolución Industrial. Esto le valió el apoyo de la burguesía, que recibió poder y privilegios, aunque la clase obrera se sumía en la miseria.

Se produjo durante esta etapa el proceso de urbanización, desplazándose el centro de las actividades del campo a la ciudad, con el apogeo de las fábricas.

Sin embargo, las opiniones estaban divididas, sobre todo, la crítica provenía de su simpatía hacia la ideología de la Santa Alianza.

Ante el reclamo de la concesión del sufragio universal, y para impedir la propagación de estas ideas, restringió la libertad de prensa.

El auge de las ideas socialistas, y la opresión y el sometimiento de la clase trabajadora, hicieron aparecer grupos reaccionarios que querían expropiar a los sectores capitalistas.

En 1848, se produjo una revolución, que lo obligó a abdicar, exiliándose en Gran Bretaña, donde falleció, el 26 de agosto de 1850.

22
Sep

Francia en el siglo XIX: Las nuevas revoluciones

Publicado por Hilda el 22 de Septiembre de 2006

Napoleón IIILa Revolución Francesa no había logrado el éxito esperado en el plano político. Era cada vez más evidente la reinstalación del régimen monárquico, pero en las ideas, la Revolución había sembrado sus principios.

Entre 1829 y 1834, los parisinos obligaron a huir al último rey Borbón, Carlos X, en la llamada Revolución de Julio, mediante un levantamiento popular. Sin embargo, la instalación de una República, era todavía un sueño lejano.

Los sectores liberales moderados, lograron coronar a Luis Felipe de Orleáns, quien gobernó como monarca constitucional. Sus poderes estaban limitados por una asamblea, cuyos miembros eran elegidos por voto restringido. De ideas discretamente liberales, el nuevo gobierno buscó en el plano exterior una aproximación con Gran Bretaña y continuó la expansión imperialista sobre Argelia. A pesar de que en un principio la política económica fue eficaz, en el último tiempo debió soportar una grave crisis, sumado a la corrupción administrativa.

En 1848, una nueva rebelión armada, encabezada por grupos liberales radicales, apoyados por los obreros de París, con ideas socialistas, puso fin a la monarquía, constituyéndose la II República, donde se estableció el voto universal masculino. Estos grupos revolucionarios fueron derrotados en las elecciones, por parte de los grupos moderados y por las armas, cuando en las Jornadas de Junio se enfrentaron a la Guardia Nacional, cuyas tropas, dirigidas por el general Cavaignac, realizaron una despiadada represión hacia los 100.000 obreros, amotinados con motivo de la disolución de los Talleres Nacionales. Muchos de ellos fueron ejecutados, otros detenidos y otros expulsados de Francia.

En las elecciones presidenciales de diciembre de 1848 resultó triunfante Carlos Luis Napoleón, sobrino del emperador Napoleón Bonaparte y en la Asamblea Legislativa, resultaron mayoría los miembros pertenecientes al grupo conservador.

El último levantamiento revolucionario se produjo en julio de 1849, otra vez por parte del pueblo de París, que no compartía las ideas del resto de la población de Francia, pero fue sofocado.

En 1851 terminaba el mandato constitucional de Luis Napoleón y no había legalmente posibilidad de reelección. Con la intención de no abandonar su cargo, y con apoyo del ejército, produjo un golpe de estado, proclamándose emperador con el nombre de Napoleón III. Este Segundo Imperio, que eliminó la II República, se extendió hasta 1870, donde se gobernó en forma autoritaria, con tintes populares y oportunistas.

Internamente, remodeló la ciudad y, en cuanto a la política exterior, en la guerra de Crimea, Francia junto a Inglaterra, venció a Rusia; coronó en México a Maximiliano I, luego de intervenir a ese país, pero sin embargo, sufrió la derrota entre 1870 y 1871, frente al ejército prusiano. El 4 de septiembre de 1870, se proclamó la III República, siendo Adolfo Thiers quien asumió como presidente el 31 de agosto de 1871, luego de derrocar a la Comuna de París. Luego de la guerra, franco-prusiana, las tropas enemigas dominaron París, cuya población reclamó un gobierno autónomo como el que poseían varias ciudades del resto de Francia. El pueblo parisino se resistía a la entrada de los prusianos en su ciudad, y la Guardia Nacional, milicia compuesta por ciudadanos, se apropió de los cañones para resistir. El gobierno nacional intentó recapturar esas armas, pero sus propios hombres se opusieron a disparar a una multitud desarmada.

La Comuna de París de 1871 se hizo cargo del gobierno de París durante dos meses, desde el 18 de marzo hasta el 28 de mayo. Estaba formada por 92 miembros, entre trabajadores calificados, profesionales y políticos. Tomó medidas importantes, como la abolición de la guillotina, del trabajo nocturno, de los intereses de las deudas, el otorgamiento de pensiones a las viudas y huérfanos de los miembros de la Guardia Nacional, muertos en ejercicio de sus funciones, entre otras medidas populares.

Todos los ciudadanos capaces de portar armas, conformarían la Guardia Nacional, la iglesia perdía la propiedad de sus bienes que pasaban a monos del estado y la religión era excluida de su enseñanza en los colegios. Las iglesias fueron utilizadas además de su tradicional función religiosa, como sitio de reunión política y adoptó la bandera roja en reemplazo de la tricolor.

Desde el 2 de abril, la Comuna debió soportar el asalto del ejército de Versalles, y el 21 de mayo, lograron forzar un acceso y reconquistar la ciudad en una despiadada matanza de ciudadanos. Los miembros de la Comuna fueron juzgados como criminales y fusilados.

La III República, recuperó su poder, bajo la presidencia de Thiers, manteniéndose hasta 1940.

A fines del Siglo XIX, comienza la colonización de Áfica y Asia, la sociedad entró en la revolución industrial, se desarrollaron fábricas, ferrocarriles, grandes empresas y establecimientos de crédito. La Tercera República a partir de 1870 fue el régimen más duradero de Francia en casi un siglo y medio.

20
Sep

Napoleón Bonaparte

Publicado por Hilda el 20 de Septiembre de 2006

Napoleón BonaparteEn 1794, el gobierno francés pasó a ser ejercido por un Directorio, compuesto de un Poder Ejecutivo, ejercido por cinco miembros, a partir de un golpe de estado realizado por los girondinos, apoyados por algunos jefes militares, que en realidad otorgó el poder al ejército.

El nuevo gobierno no fue aceptado por el pueblo que lo atacó junto con el palacio de las Tullerías, pero fue dispersado. Sin embargo, el Directorio fue perdiendo prestigio, sobre todo con las derrotas bélicas contra las monarquías extranjeras, que lo llevó a su decadencia y desaparición.

En ese contexto incierto para la política francesa, comenzó a vislumbrarse la figura de un general que se destacaba en el frente italiano, y resultó victorioso en su campaña a Egipto. Parecía la única solución posible para lograr la estabilidad en Francia. Se trataba de Napoleón Bonaparte, que había nacido en Ajaccio, Córcega, y que el 9 de noviembre de 1799, realizó un golpe de estado siendo nombrado Primer Cónsul de Francia, con carácter vitalicio, y en 1804, coronado emperador, en presencia del Papa, por decisión de un plebiscito.

En el ámbito interno, a pesar de ser un gobierno dictatorial, sancionó en 1804, el Código Civil, donde sentó ideas liberales, como el reconocimiento de los derechos de libertad, igualdad y propiedad. Este cuerpo legal fue preparado por comités de expertos bajo la supervisión de Jean Jacques Régis de Cambacérès. También se dictaron bajo su mandato, el Código Penal de 1810 y el Código de Comercio de 1807. En 1808 fue promulgado el Código de Instrucción Criminal, estableciendo reglas y procedimientos judiciales precisos en esta materia.

El gobierno local era desempeñado por prefectos y alcaldes, no elegidos por el pueblo, sino desde París.

Con respecto a los enemigos políticos que habían emigrado, les permitió regresar a Francia, si cambiaban de actitud.

Llegó a un acuerdo con la iglesia, firmando con el Vaticano, el Concordato. Este documento instituyó al catolicismo como religión oficial del estado francés, pero el control de las jerarquías eclesiásticas locales, quedaba a cargo del Estado.

Desarrolló una política imperialista, al modo del imperio romano, modelo que admiraba, derrotando a Austria, Prusia y dominando Italia. Dividió a los austríacos y a los sardos y los venció por separado. El fin de la guerra, documentada en el tratado de Campo Formio, entregó a Francia la orilla izquierda del Rhin y los Países Bajos austríacos, pasaron a ser franceses y se determinó la desaparición de la República de Venecia.

Si bien no logró quitar a Inglaterra el dominio de los mares, ya que sufrió algunos reveses, como cuando en 1798, fue derrotado durante su campaña a Egipto, al ser sorprendido por el almirante inglés Nelson en la batalla del Nilo, para impedir que las posesiones inglesas en la India se vieran amenazadas. Impuso a esa potencia, el bloqueo continental, por el cual todos los países dominados por Francia tenían prohibido comerciar con Inglaterra. La Paz de Amiens se firmó en 1802, por la cual, Francia conservaba muchas de sus ganancias e Inglaterra ejercería su dominio al otro lado del Canal de la Mancha. Sin embargo los conflictos se reanudaron en 1803. El 21 de octubre de 1805, se produjo la derrota francesa en la batalla de Trafalgar. En ella se enfrentaron las escuadras aliadas de Francia y España, al mando del almirante francés Pierre Villeneuve, asistido por el almirante español Federico Gravina contra la armada inglesa al mando de Horacio Nelson.

En 1808, invadió Portugal y España, pero luego fue derrotado en su campaña a Rusia, no por fuerzas militares enemigas, sino por el crudo invierno, que diezmó a las tropas. Esta derrota estimuló a las monarquías extranjeras a enfrentar las tropas napoleónicas que sufrieron una nueva pérdida, en 1814, que motivó la abdicación de Napoleón. Se le permitió conservar el título de Emperador y retirarse a la isla de Elba.

Luis XVIII, perteneciente a la dinastía de los Borbones, ocupó entonces el poder, hasta marzo de 1815, en que Napoleón retornó al gobierno. Cien días más tarde, fue derrotado definitivamente en Waterloo. Fue desterrado a la isla de Santa Elena, donde falleció en 1821.

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