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5
Oct

El estado absolutista de Luis XIV

Publicado por Hilda el 5 de Octubre de 2006

Luis XIVNació en Saint-Germain en Laye el 5 de septiembre de 1638 . Era hijo de Luis XIII y de Ana de Austria, siendo sus abuelos paternos, Enrique IV de Francia y María de Médicis, italiana, y sus abuelos maternos, Felipe III de España y Margarita de Austria.

Siendo Louis-Dieudonné, (futuro Luis XIV), el sucesor de su padre por ser el hijo mayor, tras la muerte de Luis XIII fue llamado a ocupar el trono, aunque contaba con sólo cinco años, el 14 de mayo de 1643.

Sin embargo, Ana de Austria anuló el testamento y quedó ella como Regente, asistida por su primer ministro, el Cardenal Mazarino, quien realmente detentó el poder, aunque fue resistido por muchos miembros de la política francesa, por su origen italiano.

Durante el reinado de Luis XIV, Francia llegó a su apogeo, en el plano político, militar y cultural, fomentando las artes y consolidando el sistema político del absolutismo monárquico, al extremo de haber llevado a la práctica con toda convicción, su famosa y controvertida frase “El Estado soy yo”, que hoy se cuestiona su autenticidad.

El absolutismo fue apoyado ideológicamente por Bossuet, quien defendía la idea de “un solo rey, una sola fe, una sola ley” y por Hobbes, quien afirmaba que el poder inmenso del rey se justificaba para impedir la situación de guerra permanente en que se hallarían las personas en su estado de naturaleza, anterior a la constitución del estado.

Durante su reinado, Luis XIV, debió afrontar dos guerras civiles conocidas como Frondas, la primera promovida por altos funcionarios de París, para obtener reivindicaciones de clase, que aunque fueron logradas, no mostraron unidad, lo mismo que ocurrió en la segunda, motivada por la detención del príncipe de Condé, aliado con los insurrectos.

Muerto Mazarino en 1661, el Monarca gobernó sólo, metódicamente, con poderes despóticos, rodeado de una corte solícita y complaciente, hasta su muerte en 1715.

En el plano económico, las guerras habían arruinado a Francia, y luego de la muerte de Mazarino, debió paliar la situación, de lo que se encargó Jean-Baptiste Colbert nombrado como Controlador General de Finanzas en 1665.

Estableció impuestos aduaneros, a la sal y a la tierra. Fomentó la industria y el comercio y fue el creador de la teoría económica del mercantilismo.

Consideraba que la riqueza de un país se determinaba por la supremacía de las exportaciones sobre las importaciones, como consecuencia de lo cual, redujo la importación de artículos textiles y suntuarios, aumentando los derechos de aduana y otorgando subvenciones a la industria local.

Trasladó la residencia oficial al Palacio de Versalles, donde vivió junto a la Corte en la máxima opulencia.

Aumentó el control del Estado sobre la Iglesia, a través de la Declaración del Clero Francés, por la cual el poder real podía hasta promulgar leyes eclesiásticas. Esta Declaración fue rechazada por el Papa.

Creó una flota de guerra capaz de medirse con la holandesa y la inglesa. Los ingresos de Francia se triplicaron durante su gestión.
Se aumentaron las colonias en manos de Francia, no sólo en América, sino también en Asia y en África.

Los franceses ayudados por Inglaterra vencieron a España en 1658, en la batalla de Las Dunas, que culminó con el Tratado de los Pirineos, con grandes ventajas territoriales para Francia y con el arreglo matrimonial entre Luis XIV y María Teresa de Austria, hija de Felipe IV, de España.

Por causa de este matrimonio, a la muerte del rey de España, reclamó los Países Bajos españoles, pero la alianza de Inglaterra, Holanda y Suecia frustraron sus pretensiones.

Para lograr la unidad religiosa expulsó a los judíos del territorio francés en 1685, prohibiendo cualquier religión distinta de la católica.

Su persecución religiosa estuvo dirigida fundamentalmente a los protestantes, a quienes no se prohibió sus creencias, pero sí el ejercicio de su culto, penalizando cualquier manifestación exterior de sus ideas, y revocando el Edicto de Nantes que les otorgaba concesiones.

Muchos protestantes abandonaron el país, pese a la prohibición existente, lo que motivó perjuicios económicos.

Esta política intolerante motivó la unión de otros estados contra Francia, formándose en 1686, la Liga de Augsburgo, entre el emperador del Sacro Imperio, los electores de Baviera, Sajonia y el Palatinado, y los reyes de Suecia y España, como oposición a los intentos de Luis XIV de incrementar su influencia entre los príncipes alemanes.

En 1688, el Palatinado fue objeto de la entrada de las tropas francesas, pero la Liga, convertida en la Gran alianza tras la incorporación de Inglaterra, lo que no estaba en los planes de Luis, trató de impedir el avance francés.

Sin embargo, Francia tenía un inmenso poder y venció en numerosas batallas, en lo que se conoce como Guerra de los Nueve Años, desarrollada entre 1688 y 1697, en donde Francia, en general, resultó victoriosa.

Las campañas de la que sería conocida como Guerra de los Nueve Años (1688–1697) fueron dominadas, en su mayoría por las tropas francesas. Finalizó en el año 1697 con el Tratado de Ryswick, donde Francia renunció a sus pretensiones sobre el Palatinado y devolvió Luxemburgo, pero transformó en dominio legal sus posesiones en Haití.

A la edad de 77 años, el Rey Sol o Luis el Grande falleció en Versalles, el 1 de septiembre de 1715.

2
Oct

Cromwell y la Revolución Inglesa

Publicado por Hilda el 2 de Octubre de 2006

Cromwell y la revolución InglesaEl desarrollo del comercio y de la actividad fabril, motivaron el enriquecimiento de la burguesía durante el siglo XVII, mientras los nobles, cuya riqueza provenía de la propiedad de las tierras, comenzaron a empobrecerse.

La monarquía intentó poner límites a la actividad de la burguesía, gravándolos con pesados impuestos, para obtener también la Corona parte de los beneficios, lo que enfrentó a ambos sectores.

Luego del reinado de Jacobo I, le sucedió su hijo, Carlos I, ambos defensores del absolutismo monárquico, gobierno que ejercieron despóticamente, considerando que sólo a Dios debían rendirle cuentas de sus actos.

La lucha contra el Parlamento fue constante, ya que incluso el Rey sancionaba nuevos impuestos sin contar con su aprobación, hasta que finalmente Carlos lo disolvió, al no aceptar la petición de Derechos, realizada por ese organismo, que consistía en derogar los tributos arbitrarios, otorgar garantías procesales y suprimir la obligación de dar alojamiento a las tropas.

Así, este monarca gobernó sin limitaciones durante 12 años, ante la continua crítica de los puritanos.

Influenciado por Thomas Wentworth, trató de imponer un gobierno duro, sobre todo en Escocia, a cuyo pueblo intentó violar su libertad religiosa. Ante la invasión de Escocia, el rey sintió debilitado su poder, y debió convocar nuevamente al Parlamento, que se reunió en noviembre de 1640. Thomas Wentworth, fue procesado.

El pueblo inglés estaba dividido entre los partidarios del arzobispo Laud, perteneciente a la iglesia oficial anglicana y los puritanos, sector religioso que se había separado de la religión oficial y que propugnaba entre sus ideales, el trabajo duro despreciando los placeres mundanos. La burguesía, según estas ideas, había sido encargada, por mandato de Dios, a construir una sociedad donde los ricos debían acumular capital y los pobres trabajar en sus oficios como mandato divino. El dinero obtenido por sus actividades era la recompensa de Dios, quien los bendecía de ese modo por su trabajo. Los escoceses y la mayoría de los miembros del parlamento eran presbiterianos y no compatibilizaban con la existencia de otras religiones.

Los puritanos, liderados por Cromwell, trataron de llegar a un acuerdo con el Rey, para que siguiera gobernando pero con poderes limitados. Sin embargo, el acuerdo no prosperó y se reanudó la lucha. Tras la victoria de Cromwell, el monarca fue condenado a muerte, hecho que sucedió el 30 de enero de 1649.

El gobierno de Cromwell, se basó fundamentalmente en la tolerancia religiosa, bajo el control del Estado. No era partidario de la democracia, sí de un orden social conservador y respetuoso de la propiedad privada, suprimió la monarquía e instauró la República o Commonwealth. Promulgó en 1651, el Acta de Navegación y logró vencer a España, apoderándose de Jamaica.

Ferviente anticatólico, sometió a los católicos irlandeses y a los realistas escoceses, a quienes venció en las batallas de Dunbar y Worcester (1650-1651), y que habían proclamado rey a Carlos II, hijo de Carlos I.

En 1653, Cromwell se instituyó Lord Protector de Inglaterra, Escocia e Irlanda, con amplísimos poderes. Disolvió la Cámara de los Comunes y entregó el poder legislativo a personas de su entorno.
En 1660, logró restaurarse la monarquía, pero el nuevo rey, Carlos II no gobernó de manera despótica, la Cámara de los Lores también había perdido poder.

Sin embargo, su sucesor, el católico Jacobo II, intentó restablecer la monarquía absoluta, pero no encontró apoyo ni en la burguesía ni en la nobleza.

En 1688, nobles y burgueses, derrocaron al Rey, coronando al príncipe holandés Guillermo de Orange, con la condición de que respetara las decisiones del Parlamento. Así se instauró en Inglaterra la Monarquía Parlamentaria.

30
Sep

La Primera Revolución Industrial

Publicado por Hilda el 30 de Septiembre de 2006

La primera revolución industrialLa Revolución Industrial, ocurrida a mediados del Siglo XVIII, se inició en Inglaterra, para extenderse luego al resto del mundo.

La actividad comercial, iniciada luego de la conquista de América, al crear nuevos mercados, hizo necesaria la producción en serie de mercaderías, sobre todo telas, requeridas por los mercados coloniales.

Inglaterra presentaba las condiciones óptimas para el despegue industrial, ya que contaba con el hierro y el carbón necesarios, un transporte adecuado para distribuir las mercaderías y el dominio marítimo para controlar las rutas y proveerse de las materias primas que necesitaban, desde América.

El crecimiento de la población se debió a los cambios en la agricultura, que gracias a las nuevas técnicas, comenzó a prosperar. La gente se alimentaba mejor, vivía más tiempo y en condiciones más saludables, y por lo tanto, aumentaba su consumo, gastos que realizaba a través del uso de la moneda, y no del trueque como en otros países europeos.

Fue decisivo también en la industrialización inglesa, los cambios políticos, ocurridos a partir de 1688, donde se estableció como sistema de gobierno, una monarquía parlamentaria, y se adoptó el capitalismo como sistema económico.

La unidad de trabajo fue la fábrica, que desplazó el trabajo artesanal, característico de la Edad Media, donde los trabajadores, que realizaban sus tareas en forma manual, tenían sus actividades totalmente reguladas por los gremios, que fijaban las condiciones laborales, los modos de producción y el precio de las mercaderías. A partir de la Revolución Industrial el precio será fijado por la ley de la oferta y la demanda.

Primero fue la fuerza hidráulica, la que obligó a los trabajadores a asentarse en un mismo espacio físico, cercano a los ríos. La primera lanzadera mecánica surgió en 1773, que hizo posible la aparición del telar mecánico, y luego la invención de la máquina de vapor, por Watt inicialmente utilizada en las minas de carbón, se extendió a la industria textil, sustituyendo la fuerza hidráulica.

Se incrementó en forma considerable la demanda de hierro, que se producía quemando metal con carbón vegetal, lo que ocasionó la necesidad de hallar un nuevo combustible. Se intentó sustituirlo por el carbón mineral, pero a causa de sus impurezas, producía lingotes de poca calidad. El auge se produjo con la invención del carbón de coque.

El proceso de urbanización que trajo aparejado el nacimiento de esta nueva modalidad de trabajo, originó el nacimiento de barrios obreros, cercanos a las fábricas, donde se vivía en condiciones deplorables desde el punto de vista sanitario.

Esta nueva manera de trabajar, dio nacimiento a una gran polaridad entre los ricos dueños de fábricas (burgueses) y los pobres obreros marginados y sometidos a la explotación patronal, sin leyes laborales que los protegieran.

Trabajaban en las fábricas, no sólo hombres por muy bajos salarios, en indignas condiciones, con jornadas agotadoras, sino también mujeres embarazadas y niños, a los que se les pagaba muy poco y realizaban tareas sumamente riesgosas, como las que desempeñaban en las minas, actividad preferente en la que se ocupaban los menores por su escaso tamaño, que les permitía acceder a esas zonas estrechas, pero sumamente peligrosas.

Esta revolución significó un cambio en la manera de trabajar, que tuvo consecuencias en el plano económico, social y político, ya que mediante ella surgió el capitalismo como sistema económico, el dinero como motor fundamental de la economía, la importancia de la burguesía como sector social, que va a extender su influencia a otros países, como Francia, donde los burgueses van a iniciar una lucha por la posibilidad de participación activa en el plano político, y la hostigada clase obrera, que más tarde comenzará sus demandas y reclamos.

27
Sep

La Comuna de París

Publicado por Hilda el 27 de Septiembre de 2006

La Comuna de ParisLuego de la derrota francesa en la guerra franco-prusiana, durante el gobierno de Napoleón III, los revolucionarios parisinos, decidieron resistir el avance de los prusianos sobre París, ocupación que se hallaba en los términos del acuerdo firmado entre los prusianos y Louis Adolphe Thiers, como condición para lograr la paz.

El pueblo de París estaba empobrecido y angustiado. La guerra había terminado de cerrar un círculo de padecimientos, extremado por las injusticias sociales, que acrecentaban la polarización entre ricos, dueños de fábricas y pobres obreros sojuzgados.

Habían logrado organizarse, primero, en defensa de la ciudad durante la guerra, ya que muchos ciudadanos integraban la Guardia Nacional, y poseían algunos cañones, que impidieron el avance enemigo durante seis meses, y no estaban dispuestos a entregarlos.

Esta arrogación de poder por parte de la población, preocupó al gobierno oficial, y el 18 de marzo, Thiers ordenó desarmar a la Guardia Nacional, requisando los 400 cañones que guardaban celosamente en las cimas de Montmartre.

A cargo de las tropas se hallaba el general Claude Martin Lecomte, quien ordenó a sus soldados disparar contra la muchedumbre que ni siquiera contaba con armas para su defensa.

Los soldados, lejos de acatar la orden, se unieron a los revolucionarios, y el episodio culminó con el fusilamiento de Lecomte al que se le añadió con la misma suerte, el del General Thomas.

El foco revolucionario fue creciendo, obligando a Thiers, que luego de la firma del armisticio sólo podía contar con 12.000 soldados, a huir a Versalles, tras haber evacuado París de las tropas oficiales y de sus autoridades constituidas.

El Ayuntamiento y otros organismos de gobierno fueron tomados por decisión de la Asamblea, convocada por el Comité Central de la Guardia nacional. El socialismo había ganado terreno y se afianzaba en el corazón mismo de la Comuna, reivindicando sus ideas.

Así el 28 de marzo de 1871, se proclamó como autoridad local la Comuna de París, enarbolando la bandera roja en reemplazo de la tricolor, formada por 92 miembros, considerados delegados, y pasibles de ser reemplazados por los electores, a su arbitrio, presidida por el socialista, Louis Auguste Blanqui, quien nunca desempeñó su cargo ya que estuvo preso durante todo el tiempo de existencia de la Comuna.

La obra de la Comuna fue amplia, teniendo en cuenta lo poco que duró su gobierno, y estuvo fundamentalmente orientada a recomponer derechos sociales reclamados por la comunidad, como la abolición de la guillotina, del trabajo obrero nocturno en las panaderías, otorgamiento de pensiones a viudas de héroes de guerra, supresión de intereses por deudas y la creación de un ejército ciudadano que conformarían la Guardia Nacional. No se cuestionó la propiedad privada, pero sí se cancelaron los alquileres. Se permitió a los obreros formar cooperativas, tomando fábricas abandonadas.

Se establecieron guarderías cercanas a las fábricas, y se dio mucho énfasis a la educación, estableciendo la educación elemental como derecho de todos, creando además escuelas para mujeres. Se desplazó a la iglesia del tema educativo, transformándose la educación en laica.

La vida religiosa fue separada de la vida civil. El estado tomó posesión de los bienes de la iglesia, y estas sólo pudieron seguir con sus actividades si ofrecían sus instalaciones para realizar en ellas reuniones políticas.

Sin embargo, el destino de este organismo era su desaparición. Thiers, refugiado en Versalles, organizó el ejército y bombardeó París. La población respondió heroicamente, no sólo por parte de los ciudadanos, sino también mostraron su apoyo los refugiados políticos y las mujeres, que combatieron con bravura.

Pero todo fue en vano, las tropas oficiales estaban mejor organizadas y contaban con armas más sofisticadas.

El 28 de mayo, el gobierno anunció oficialmente la liberación de París, luego de una sangrienta ofensiva, que terminó con la vida de muchos compatriotas. Algunos murieron en el combate, otros fueron fusilados posteriormente por apoyar a la Comuna, y otros condenados a trabajos forzados o deportados.

24
Sep

La Segunda República francesa

Publicado por Hilda el 24 de Septiembre de 2006

Segunda República Francesa.Se conoce con este nombre al régimen político republicano establecido entre el 25 de febrero de 1848 y el 2 de diciembre de 1852 (aunque ya un año antes la República había comenzado a extinguirse, con el golpe de estado de su propio Presidente).

En las elecciones de diciembre de 1848, resultó victorioso el príncipe Luis Napoleón, cuyo nombre completo era Charles Louis Napoleón Bonaparte. Nació el 20 de abril de 1808 y había luchado junto a los revolucionarios italianos, revelados contra la autoridad papal. Era sobrino de Napoleón I y fue desterrado junto a toda su familia a Suiza, luego de la asunción de la dinastía borbónica.

Estuvo en prisión por intentar destronar a Luis Felipe, refugiándose en Inglaterra luego de huir.

Retornó a Francia, luego de la Revolución de 1848, que depuso al rey Luis Felipe I, y fue ganador por abrumadora mayoría en las elecciones celebradas el 10 de diciembre de 1848, consagrándose Presidente por un lapso de cuatro años, según lo establecía la Constitución de la II República francesa.

De ideas favorables a la libertad, sostenía que sólo era posible lograrla a través de un gobierno fuerte. Estos pensamientos, fueron expresados en una publicación, que data de 1839, titulada “Las ideas napoleónicas”, donde realiza un exhaustivo análisis del gobierno de su tío.

Ya en el poder, disolvió la Asamblea Nacional el 2 de diciembre de 1851, luego de un período de tensión entre sus ideas y la de ese organismo, cuyos miembros, en su mayoría favorables al régimen conservador y monárquico, habían votado leyes que restringían el sufragio universal, convirtiéndolo en censitario (sólo votaban las clases adineradas) y un franco apoyo a la iglesia, estableciéndose, entre otras medidas, la educación religiosa en los colegios y el envío de tropas en ayuda, contra una rebelión a la autoridad del Papa.

Estableció una nueva Constitución, el 14 de enero de 1852, por el cual su mandato se extendía a diez años, era reelegible y restringía los poderes del legislativo. Así fue acrecentando su poder, hasta que el 2 de diciembre de 1852, fue designado Emperador por medio de un referéndum, por él convocado, ya que contaba con el apoyo popular, tanto de la clase obrera como de la burguesía.

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