Historia
Inicio Argentina, Siglo XIX Juan Martín de Pueyrredón

Juan Martín de Pueyrredón

Publicado por Pedro

Juan Martín de PueyrredónJuan Martín de Pueyrredón nació en Buenos Aires en 1776 y murió en 1850 en la capital de Argentina. Era hijo de un comerciante francés y de una criolla de origen irlandés. A la edad de diecinueve años, a la muerte de su progenitor, se responsabilizó de los negocios paternos desde la ciudad española de Cádiz. Cursó estudios en París.

Con una importante fortuna amasada de sus actividades comerciales regresó a Argentina en 1805. Un año más tarde se inicia la primera invasión inglesa del Virreinato de Río de la Plata. Martín de Pueyrredón logró reunir un ejército de voluntarios para reconquistar Buenos Aires con la ayuda de otros importantes militares como Cornelio Zelaya y Marín Rodríguez.

Pueyrredón fue derrotado por los ingleses en Pedriel, pero la pírrica victoria inglesa hizo ver a los dirigentes y a la población que era posible expulsar al invasor. Y así fue. Uniéndose a las tropas procedentes de Montevideo que venían al rescate de la ciudad de Buenos Aires comandadas por Santiago de Liniers, Pueyrredón colaboró efectivamente en la reconquista de la capital argentina el 12 de agosto de 1806.

Fue comandante del regimiento de Húsares de Buenos Aires y fue nombrado por el cabildo de esta ciudad como diputado a las Cortes de Madrid donde intentó solicitar ayuda ante una posible nueva invasión inglesa del virreinato, pero no obtuvo ningún tipo de ayuda desde España.

Durante la segunda invasión británica de 1807, los Húsares de Buenos Aires dirigidos por Pueyrredón actuaron en la defensa urbana dispuesta por Santiago de Liniers. La capitulación del general John Whitelocke el 7 de julio de 1807 cerró la campaña y reforzó su prestigio militar en la capital.

Pueyrredón es un personaje notable en el proceso de emancipación colonial. En 1810 se integró en el gobierno surgido de la Revolución de Mayo y fue designado gobernador de Córdoba de la Primera Junta. En septiembre de 1811 es nombrado comandante del Ejército del Norte pero no responde a las expectativas creadas y en marzo de 1812 es sustituido por Manuel Belgrano.

Después de abandonar su cargo regresó a Buenos Aires y formó parte del Primer Triunvirato del gobierno revolucionario al caducar el mandato de uno de los triunviros.

Tras la caída del Primer Triunvirato es arrestado y enviado a San Luis. En este lugar gana, sin embargo, un gran prestigio y es escogido diputado ante el Congreso de Tucumán.

Afín la Masonería, la logia Lautaro allanó el camino para que alcanzara el cargo de Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata el 3 de mayo del año 1816 durante el Congreso de Tucumán. Allí se debatieron aspectos fundamentales relacionados con la independencia de los territorios coloniales.

El Congreso de Tucumán declaró la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata el 9 de julio de 1816. En ese marco, Pueyrredón ejerció la Dirección Suprema con amplias facultades para sostener la guerra y ordenar la administración del nuevo Estado.

Estuvo implicado en el plan de José de San Martín para la emancipación colonial del continente, especialmente en el caso de Chile, donde tuvo un papel de primera magnitud, además de organizar parcialmente el ejército que habría de reconquistar Perú.

Desde la Dirección Suprema autorizó y proveyó recursos al Ejército de los Andes, con financiamiento, armas, uniformes, ganado mular y refuerzos desde Buenos Aires. Las victorias de Chacabuco, 12 de febrero de 1817, y de Maipú, 5 de abril de 1818, aseguraron Chile y prepararon la expedición al Perú.

En el ámbito interno su política estuvo jalonada de algunos reveses como el intento de fundación de un banco nacional o sus campañas militares para expandir las fronteras hacia el sur. Además se mostró inflexible con la oposición interna enviando al exilio a numerosos oponentes como Feliciano Chiclana y Manuel Pagola entre otros.

Para sostener la movilización militar impulsó empréstitos forzosos y contribuciones extraordinarias, ordenó requisas, y centralizó en Buenos Aires el aprovisionamiento y la fabricación de pertrechos. Propuso sin éxito un banco nacional y mayor homogeneidad administrativa, medidas que hallaron resistencia en corporaciones mercantiles y en varias provincias.

Contrario a la oposición federal, por su convicciones centralistas, intentó ejercer su poder hasta el extremo de trasladar el Congreso de Tucumán a Buenos Aires y entregar una provincia de la Banda Oriental a manos del Reino de Portugal ante la imposibilidad de derrotar al caudillo José Artigas. Acto que sería contemplado como traición posteriormente.

Incapaz de doblegar la resistencia federal, en 1819 pese a haber jurado la nueva constitución, renunció a su cargo de Director Supremo de las Provincias Unidas.

Paulatinamente fue perdiendo relevancia política aunque aún participó en la Comisión Militar que habría de reformar el ejército. Durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas se exilió y estuvo residiendo en Francia y Brasil.

Años después regresó de nuevo a la patria y allí murió el 13 de marzo de 1850.