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El Estado moderno. Orígenes y características

Publicado por Hilda

Los Estados modernosLa Edad Media se extendió desde el año 476, cuando ocurrió la caída del Imperio Romano de Occidente, hasta el año 1453, cuando cae el Imperio Romano de Oriente. A partir de esta fecha da comienza una nueva etapa histórica, conocida como Edad Moderna.

En la Europa medieval, el poder político estaba dividido entre numerosos señores feudales, que gobernaban pequeños territorios, independientes entre sí. El poder de los señores feudales fue disminuyendo a medida que se hacía más perceptible en sus efectos, la crisis del siglo XIV.

Los siervos disminuyeron su número, víctimas de la peste negra, o abandonaron el campo en busca de mejores oportunidades en las ciudades. El trabajo rural dejó de ser gratuito y los señores debieron pagar para que los campesinos realizaran las tareas agrarias. En otros casos, los señores arrendaron sus tierras a los campesinos, pero estos no pudieron competir con la producción de los terratenientes adinerados que utilizaban técnicas de cultivo más modernas, y debieron mudarse a las ciudades.

Los señores ya no contaban con ejércitos capaces de mantener el orden y la paz. Como única salida posible a la inseguridad reinante, fue necesario establecer un ejército centralizado en manos del rey que había cedido durante la Edad Media, gran parte de su poder a los señores feudales, y que de este modo lo recuperaba, surgiendo así la unificación de diversos reinos, bajo la autoridad monárquica.

Los señores feudales, no vieron con agrado renunciar a su autoridad política, lo que generó enfrentamientos sangrientos que culminaron con la consolidación del poder real y el otorgamiento en propiedad privada a los señores de las tierras que administraban, pero la autoridad política se independizó del poder económico. Los poseedores de tierra, ahora no ejercían el poder sobre esos territorios.

Si bien el sistema feudal desapareció, los señores conservaron muchos de sus privilegios, prosiguiendo la explotación de los campesinos.

Los nuevos estados, que debieron delimitar el territorio sobre el que ejercerían su soberanía (no siempre en forma pacífica) organizados bajo el dominio de los reyes, reconocieron a éstos una autoridad política ilimitada, capaz de decidir a su arbitrio sobre todas las cuestiones de gobierno, justificando tan omnipotente poder con la teoría de que gobernaban por mandato divino, o sea, que el propio Dios, los había investido de esa autoridad, siguiendo principios del antiguo Derecho Romano. Esto originó una nueva forma política que reemplazó al feudalismo medieval: El Absolutismo Monárquico o gobierno absoluto de los reyes.

Los habitantes de los antiguos reinos, ahora constituidos en estados, pasaron a ser súbditos del rey, a quien le debían obediencia plena e indiscutible. Era imposible apelar las decisiones del monarca. El principio del mando y la obediencia se consagró en toda su plenitud.

Para consolidar el sistema político moderno, fue necesario crear una serie de instrumentos, que servirían a los fines de establecer un poder estatal fuerte y centralizado. Esos medios fueron: el ejército, el derecho, la burocracia administrativa, los impuestos, y la diplomacia.

Bajo la autoridad del rey o de algún príncipe, los ejércitos fueron los encargados de asegurar el orden interno y la defensa o expansión del territorio. Lo conformaban mercenarios, profesionales de la guerra, extranjeros, que lo hacían a cambio de una retribución económica.

El Derecho es el conjunto de leyes que los estados debieron dictar, basadas en el antiguo Derecho Romano, para que los súbditos conocieran las normas a las que debían ceñir sus conductas y las consecuencias que acarrearía su desobediencia, dentro de los límites territoriales, sujetos a las órdenes de un soberano determinado. Las leyes emanaban del rey, y él no estaba sujeto a su cumplimiento, eran los súbditos los que sin cuestionar sobre su justicia o oportunidad, debían obedecerlas.

Bajo las órdenes del rey se organizaron una multiplicidad de funcionarios, que se especializaron en cuestiones determinadas, ya que todos los sectores de la vida económica, política y social, requerían de las decisiones reales. Los burócratas eran al principio miembros de la nobleza, aunque luego se comenzó a utilizar la venta de cargos menores, lo que favoreció el ingreso de la burguesía adinerada, sector social que cobró importancia en este período histórico, producto de la emigración de la población del campo a las ciudades. Fueron los burgueses (llamados así porque vivían en los burgos o ciudades) los que irían a acumular grandes riquezas como producto de su actividad comercial o bancaria.

Se establecieron impuestos para solventar los gastos del estado que fueron afrontados por toda la población, aunque los nobles, grandes terratenientes, fueron exceptuados de esta carga, lo mismo que el clero. Los más afectados fueron los campesinos, que a las cargas impositivas debían añadir los tributos que debían pagar a los dueños de las tierras por el uso de las mismas.

La antigua sociedad feudal seguía manteniendo su jerarquizada estructura, formada por el clero, los nobles y los campesinos, aunque en este último orden, se agregaron los que desempeñaban tareas propias de la vida urbana, entre ellos los burgueses, que cobrarían gran protagonismo con la Revolución Industrial. Con su alto poder económico favorecido por el auge fabril, actividad que desempeñaron como capitalistas, dueños de las fábricas, lucharían a fines de la Edad Moderna para participar en la vida política, cuestionando la autoridad absoluta del rey.