Historia
Inicio Francia, Siglo XVIII Tratado de Campo Formio

Tratado de Campo Formio

Publicado por Hilda

El ejército de NapoleónAntecedentes

La Revolución Francesa, con sus ideas liberales, significaba una amenaza para el resto de las monarquías europeas que temían que esos ideales revolucionarios se propaguen sobre sus territorios y destruyan el sistema absolutista que había imperado en Europa durante la modernidad.

Para luchar contra el peligro francés, gobernado a partir del 2 de noviembre de 1795, por el Directorio, los estados de Austria, el Reino unido, Prusia, Cerdeña, Nápoles, España y los Países Bajos, formaron en el año 1793, la Primera Coalición. Estas fuerzas conjuntas incursionaron en territorio francés y tuvieron algunos éxitos, como los de las batallas de Neerwinden, y la de Más Deu, acontecidas el 18 de marzo y el 18 de mayo de 1793, respectivamente. Sin embargo, el ejército francés se hizo más fuerte, mediante levas forzosas, y logró expulsar a los extranjeros.

Los éxitos de los revolucionarios prosiguieron, y en 1795, las derrotas, obligaron a Prusia y España celebrar sendos tratados con Francia, conocidos como la Paz de Basilea, por los cuales esos países se retiraron de la alianza contra los franceses. Prusia, el 1 de abril de 1795, por dicho pacto, entregó la zona occidental del Rhin (Renania). Con España la paz se selló el 22 de julio de 1795, recuperando este estado sus territorios ocupados y cediendo a Francia, la porción de la isla de Santo Domingo que tenían en su poder.

En 1796, la guerra continuaba contra Austria, Gran Bretaña y Cerdeña. El general Napoleón Bonaparte fue enviado a Italia, y realizó una campaña militar brillante, dividiendo a las fuerzas enemigas, venciendo por separado a los austriacos y sardos.

Entre las acciones que definieron la campaña italiana destacaron Lodi, el 10 de mayo de 1796, Arcole, del 15 al 17 de noviembre de 1796, y Rivoli, el 14 y 15 de enero de 1797.

Estos combates desorganizaron a los ejércitos austríacos en el norte de Italia, aseguraron Lombardía para Francia y empujaron a Viena a aceptar negociaciones.

En abril de 1797, la Paz de Leoben acordó la paz, pero los puntos en conflicto aún seguían en discusión, sobre todo con respecto a Venecia. Fueron preliminares firmados en Leoben el 18 de abril de 1797, por los que Austria aceptaba la pérdida de los Países Bajos austríacos y compensaciones territoriales en Italia. El acuerdo anticipó el reparto de dominios venecianos y sirvió de base para los términos formalizados en Campo Formio.

El Tratado

El 17 de octubre de 1797, en la aldea de Campo Formio, hoy Campoformido, en Friuli, entonces veneciano, Napoleón Bonaparte y el conde Ludwig von Cobenzl firmaron el tratado por Francia y Austria.

El 17 de octubre de 1797, Francia y Austria, representadas por el conde Ludwig von Cobenzl firmaron con Napoleón Bonaparte de Francia, el Tratado de Campo Formio, con ventajosas consecuencias para Francia, ya que anexó muchos territorios austriacos (Países Bajos, la orilla izquierda del Rhin, cuyo otorgamiento definitivo lo decidiría un futuro congreso a realizarse en Rastadt, algunas islas del Mediterráneo, y Corfú. Venecia desapareció como República, siendo repartida entre los signatarios, (Venecia para Austria, lo que le dejaba un gran punto estratégico, y las islas Jónicas para Francia). Austria recibió la ciudad de Venecia con la Terraferma veneciana, Istria y Dalmacia, mientras Francia retuvo las islas Jónicas, incluidas Corfú, Zante y Cefalonia. La República Cisalpina, creada por Napoleón el 9 de julio de 1797 con capital en Milán, fue reconocida por Austria, al igual que la República de Liguria formada con tierras de Génova. En todo el norte italiano nacieron repúblicas aliadas a la revolución. La República Cisplatina, creada por Napoleón en el norte de Italia, el 9 de julio de 1797, y que había erigido su capital en Milán, debió ser reconocida por Austria, al igual que la constituida por tierras de Génova, al noroeste de Italia, llamada Liguria. Los franceses obtuvieron la libre navegación del río Rhin, el Mosela y el Mosa.

La Primera Coalición se había destruido, pero Inglaterra aún continuaba en pie de guerra contra los franceses y encabezaría la Segunda Coalición, integrada además por Austria y Rusia.