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El Kuomintang

Publicado por Verónica

Bandera del KuomintangEl Kuomintang o Guomindang, traducido como Partido Nacionalista Chino fue fundado en 1911 después de la Revolución de Xinhai comandada por Sun Yan-set y que lograría derrocar a la dinastía Qing o manchú y establecer una república China.

El Kuomintang nació en la provincia de Guangdong gracias a la unión de varios grupos revolucionarios. Fue fundado por Sun Yat-set , quien sería su primer líder, y por Song Jiaoren. Al principio fue un partido democrático nacionalista socialista de tendencia moderada que ganó por mayoría de votos, las elecciones parlamentarias.

En 1913 subió al poder Yuan Shikai, quien llegó a la presidencia gracias al pacto establecido entre el Kuomintang y gobierno imperial para permitir la abdicación del emperador y su salida de China. Una vez en el poder, Yuan Shikai decretó el carácter ilegal del partido y lo expulsó de su gobierno y del parlamento, siendo también el responsable del asesinato de Song Jiaoren.

Tras la Primera Guerra Mundial, en 1918, el Kuomintang estableció, al sur de China, un gobierno revolucionario en oposición al establecido. Para ser reconocido por la comunidad internacional, durante el encuentro de naciones firmantes del Tratado de Versalles, envió a Francia una representación, pero excepto la URSS, nadie lo reconoció.

En 1924, el Kuomintang tuvo su primer congreso nacional, al que acudieron delegados de otros grupos no pertenecientes al partido, entre ellos, enviado del Partido Comunista de China. En este congreso se resumió el ideario de Sun Yan-set : la reconstrucción de China comenzaría con la imposición de un gobierno militar, seguiría con el gobierno del Kuomintang y terminaría con el establecimiento de la soberanía popular. Se decidió adoptar los tres principios del pueblo: nacionalismo, democracia, y bienestar.

El poder comunista del Kuomintang creció con el apoyo del ruso y alemán, que prepararon al partido para consolidarse políticamente. Con esta influencia, el partido chino se perfiló como un partido comunista leninista hasta 1990. Los consejeros soviéticos asesoraron a sus colegas chinos para la fundación de un instituto político destinado a formar propagandistas y expertos en movilización de masas.

En 1926 murió Sun Yat-set, Chiang Kai Shek , comanda la Expedición del Norte en contra de los comunistas contrarios al partido y con la idea de unificar toda China. En 1927, en Shangai, expulsa a los comunistas del Kuomintang, iniciando la Guerra Civil china. En 1928, el Kuomintang toma Pekín y logra que su gobierno sea reconocido internacionalmente.

Entre 1934 y 1935 los comunistas emigraron de sus bases del sur y centro del país hacia el noroeste donde establecieron nuevas bases comunistas.

El partido continuaba la guerra pese a la amenaza japonesa que se cernía sobre China. En 1937, Japón invade China, será hasta su salida que la estructura del partido cambie. En 1947 se promulga una nueva constitución y se permite la participación de otros partidos menores.

Tras la salida de los japoneses, la guerra civil se intensificaba, los comunistas, con bases en Manchuria y el norte de China y Chiang en el centro y sur, la inflación se disparó con el conflicto y Chiang Kai Shek decide abandonar el campo ante la imposibilidad de controlar al comunismo, concentrándose en los centros industriales y financieros y obteniendo recursos de los productos que se sembraban en Taiwán.

En 1949, el ejército nacionalista fue derrotado por los ejércitos comunistas que ya tenían bajo su control la mayor parte del territorio continental. El Kuomintang y lo que quedaba de su ejército , se establecieron en Taiwán.

El Kuomintang con apoyo económico estadounidense, estableció en 1949 su gobierno en Taipei, reclamando sus derechos sobre toda China y gobernando con rigor de manera represiva, sin permitir procesos democráticos hasta la recuperación del territorio continental. Así, el Kuomintang se convirtió en el llamado “terror blanco” de la isla. La República de China, quedó pues, establecida en Taiwán, mientras que la República Popular China ocupaba el territorio continental. El territorio bajo dominio del Kuomintang perteneció a la ONU hasta 1977.

Chiang Kai Shek murió en 1975, sucediéndolo su hijo Chiang Ching-kuo quien gobernó hasta su muerte, acaecida en 1988. Lee Teng-hui, su sucesor, fue el primer taiwanés que ocupo la cabeza de gobierno y la presidencia del partido.

En los noventa hubo grandes cambios para el Kuomintang, tras levantarse la ley marcial en 1991, el partido sufrió escisiones menores, permitió la fundación de nuevos partidos, creo un emporio industrial y empresarial con industria petroquímica, emisoras de televisión, bancos y empresas financieras. En el 2000 fue considerado el partido político más rico del mundo.

A principios del siglo XXI, el Kuomintang experimentó una serie de transformaciones significativas. En 2005, bajo el liderazgo de Ma Ying-jeou, el partido adoptó una postura más conciliadora hacia la República Popular China, lo que resultó en una serie de encuentros de alto nivel y acuerdos comerciales. Sin embargo, esta política de acercamiento fue criticada por algunos sectores de la sociedad taiwanesa, lo que llevó a una serie de protestas y a la pérdida de popularidad del partido.

En las elecciones presidenciales de 2016, el Kuomintang sufrió una derrota histórica ante el Partido Democrático Progresista, lo que marcó un giro en la política taiwanesa. A pesar de este revés, el partido ha continuado siendo una fuerza política importante en Taiwán, manteniendo una base de apoyo sólida, especialmente entre los sectores más conservadores de la sociedad.

En términos de su ideología, el Kuomintang ha evolucionado desde su fundación. Aunque originalmente se identificaba con el nacionalismo chino y el socialismo, en las últimas décadas ha adoptado una postura más centrista, abogando por una economía de mercado y la democracia representativa. Sin embargo, el partido sigue defendiendo la reunificación con China continental, aunque bajo términos que respeten la autonomía y la democracia de Taiwán.

En resumen, el Kuomintang ha jugado un papel crucial en la historia de China y Taiwán, y continúa siendo una fuerza política relevante en la actualidad. A pesar de los desafíos y las controversias, el partido ha demostrado una notable capacidad de adaptación y resiliencia, manteniendo su influencia en la política taiwanesa.