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La cultura zulú

Publicado por Hilda


La cultura zulú (zulú significa cielo) es extraña para el hombre occidental; rudimentaria, mágica, apegada a la tierra y a las tradiciones, con una música y un baile sentimental que han maravillado a quienes los visitan y que ha penetrado en las sociedades más evolucionadas, resistiendo a la época del apartheid, donde se pretendió erradicarla. Sus instrumentos musicales incluyen tambores, flautas y cuernos.

Los zulú, de raza negra, conforman un reino bajo el mando de un monarca, pero a su vez existen divisiones en clanes de su pueblo o umuzi, cada uno bajo el mando de un jefe.

Shaka Sulu fue el líder que los convirtió en un imperio y los entrenó como guerreros profesionales hasta que los británicos los sometieron, pero aún así se consideran libres en su tierra: Suzulandia (provincia de Natal).

Aunque algunos actualmente han elegido la vida urbana, es un pueblo que se dedica sobre todo a la cría de ganado y a la agricultura todo en pequeña escala y para el autoabastecimiento.

Las viviendas típicas están hechas con troncos y paja. Se sientan sobre mantas de pajas llamadas mats, que también se utilizan con fines decorativos colgándolas en las paredes, pues tienen colores llamativos.

Su Dios se domina Nkulunkulu y creen en la influencia de los espíritus, de sus antepasados, tanto para bien como para mal, denominados AmaDlozi, a los que invocan a través de adivinos, aunque en la actualidad la influencia cristiana ha logrado crear religiones donde se da una mezcla de sus rituales paganos con los cristianos.

La medicina está a cago de curanderas denominadas sangomas, que conocen mucho de las propiedades de las hierbas.

Tienen su propio idioma. Los hombres son polígamos, visten cueros de leopardo y el torso desnudo, al igual que muchas de sus mujeres. Se adornan con collares multicolores. Las mujeres se visten según su estado civil y si son o no madres. Las casadas con hijos que asisten a las ceremonias religiosas llevan sobre sus cabellos unos adornos, las casadas sin hijos una tela blanca anudada y las solteras cubren sus rostros.

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