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El Emperador Adriano

Publicado por María Celia

Publio Elio Adriano nació en la Itálica (antigua ciudad romana dentro del territorio de la actual Sevilla), correspondiente a la Hispania Baetica. Sin embargo, en su autobiografía deja asentado su ascendencia itálica (y no hispánica) a los efectos de, según algunos historiadores, dejar en claro su origen genuino.

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Sobrino materno del Emperador Trajano, aparte de su hijo adoptivo, gobernó los destinos del Imperio Romano desde el 117 al 138. Antes de ocupar el cargo de Emperador se desempeñó como Tribuno en tres ocasiones, Pretor, Arconte, etc. Perteneció a la dinastía Dinastía Ulpio-Aelia (emperadores que gobernaron entre el 96 y 192) como así también a los llamados “cinco emperadores buenos” (antecededido por Nerva y Trajano y sucedido por Antonio Pío y Lucio Vero).

Filósofo estoico y epicúreo, durante su reinado fue oficialmente conocido como Imperator Caesar Divi Traiani filius Traianus Hadrianus Augustus. El nombre de “Augusto” fue acuñado acaso porque a lo largo de su gestión se preocupó por mantener la paz del Imperio, aún en caso de pérdida de territorios.

Conocida su homosexualidad y su amor por Antinoo, que murió ahogado en el Nilo, se casó con Vibia Sabina, prima lejana y sobrina de Trajano, dada en matrimonio por Plotina, esposa de su padre adoptivo y mujer de gran influencia a la hora de su nombramiento como futuro emperador.

Su ascenso al trono estuvo rodeado de intrigas mediante las cuales algunos de sus adversarios intentaron destituirlo antes de que sumiera en razón de su origen dudoso. Aún así, logró neutralizar la situación, sabiendo que debía lograr la aceptación del Senado y las milicias.

En relación con su política militar, renunció a las conquistas emprendidas por Trajano en Mesopotamia por considerarlas imposibles y gracias a sus habilidades diplomáticas evitó todo conflicto con el Imperio Parto (territorio de actual Irán). Sin embargo, debió enfrentar la Segunda Guerra Judeo-Romana (Rebelión de Bar Kojba) que finalizó tras tres años de lucha, en el 135. Las causas de dicha guerra se encuentran en el deseo de reemplazar la ciudad de Judea por la ciudad de Aelia Capitolina en honor a Júpiter y en la prohibición de que se realizara la circuncisión.muralla-adriano.jpg

El mantenimiento de la paz fue uno de sus pilares fundamentales. Aparte de evitar enfrentamientos bélicos, construyó el famoso “Muro de Adriano” (Patrimonio de la Unesco) a lo largo del territorio britano (actual Gran Bretaña), para defender de las tribus de los pictos, provenientes de la actual Escocia, y los escotos, de Irlanda.

Amante de la cultura helena, construyo el Panteón de Agripa, luego destruido, la Villa Adriana en las afueras del Tivoli, a 23 kilómetros de Roma y el famoso jardín alejandrino en la ciudad. Asimismo, realizó variadas obras públicas tales como acueductos y termas. Escribió poesía en latín, idioma que manejaba con gran destreza, y una autobiografía.

Fue un humanista interesado en resolver problemas sociales de sus gobernados, entre ellos, prohibió la esclavitud y todo tipo de tortura. Creó un consejo de especialistas que respondía directamente a él, en contra de los deseos del Senado, e intentó de fortalecer la relación entre la Capital y las provincias.

romacastelsantangelo.jpgAdriano murió a los 62 años, el 10 de julio de 138. Sucedido Antonio Pío, sus restos fueron enterrados en el “Mausoleo de Adriano”, edificación romana que él se había mandado a construir y devenido, hacia la Edad Media, en Castillo de Sant´Angelo, fortaleza papal. Tras su muerte fue deificado como Divus Hadrianus.

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