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El emperador Vespasiano

Publicado por Hilda

Tito Flavio Sabino Vespasiano, había nacido en Falacrinae, el 17 de noviembre de 9, fue un prestigioso y gran militar con muchas victorias en su haber, ocupó el trono del Imperio Romano, iniciando la dinastía Flavia.

Hasta su ascenso al mando imperial se había desempeñado en el año 36, en Tracia, como Tribuno Militar. Comenzó en el año 37 el “Cursus Honorum” como Cuestor, accediendo dos años después a la edilidad curul, y a la pretura en el año 40. Se destacó en el plano militar con la invasión a Britania. Se lo designó Cónsul en 51 e hizo frente a la rebelión judía en el año 66.

El emperador Vespasiano

Tras el suicidio del emperador Nerón, Roma se sumió en guerras civiles, dando lugar a que en el año 69 se sucedieran cuatro emperadores en forma rápida y sucesiva: Galva, Otón, Vitelio, y finalmente, Vespasiano, quien al asumir, estableció la sucesión hereditaria al mando imperial.

Vespasiano, que había sido proclamado emperador por las provincias de Judea y Egipto, para asumir, luchó contra Vitelio, de quien Vespaciano había sido comandante, y que había sido nombrado también emperador por las provincias del Rin, Valente y Cecina,

La organización del ejército de Vespasiano se impuso, desplegando sus fuerzas en los Balcanes y atacando Italia, combinando estas acciones bélicas con el corte de suministro de trigo a Roma. Triunfador en Bedriacum, entró a Roma, el 20 de diciembre de 69, muriendo Vitelio en este hecho sangriento.

Vespasiano fue emperador de Roma durante una década, desde el 21 de diciembre de 69, hasta la fecha de su muerte, el 23 de junio de 79. Se rodeó de un alo de divinidad, nacido de leyendas surgidas en Egipto que adrede se encargó de divulgar, lo mismo que sus éxitos militares que plasmó en las monedas que acuñó durante su gestión.

Restableció el orden interno y estableció de modo escrito las relaciones entre el emperador y el Estado. En el Foro, y en homenaje a la paz lograda, se construyó un templo. Se persiguió a los filósofos y pensadores contrarios a su persona y se protegió a muchos historiadores, como el caso de Tácito.

Debió subsanar la crisis dejada por las guerras civiles, por lo cual, presionado por su administrador Muciano, realizó una reforma impositiva, con una fuerte presión fiscal y una política austera en el tema de gastos públicos, que ocasionó protestas, como por ejemplo, en el caso de Alejandría.

Durante su mandato se produjo la rebelión de los bátavos, en la Germania Inferior, que en un principio tuvo éxito, pero finalmente Vespasiano logró controlarlos con un ejército al mando de Quinto Petilio Cerial. Debió afrontar varias conspiraciones de las cuales salió ileso.

En obra pública, además del templo de la Paz ya mencionado, se inició la construcción del Coliseo y se erigió una estatua en homenaje al dios Apolo.

Su sucesor fue su hijo mayor, Tito, que lo divinizó.

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