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El expansionismo alemán

Publicado por María Celia

Tras la Primera Guerra Mundial la situación de Alemania era desastrosa. Los territorios perdidos, más las penas impuestas por el Tratado de Versalles: ejército limitado y pago por resarcimientos de guerra a los vencedores, determinaron la pobreza y la disconformidad que facilitó la llegada del totalitarismo como una posible salida que le permitiría al pueblo alemán recuperar lo que ellos sentían arrebatado.expansion_alemana_1939_-_19411.jpg

Italia, una de las vencedoras, tampoco estaba conforme con los resultados: el costo de la guerra no había sido amortizado en relación con los territorios obtenidos. Lo mismo ocurría con Japón, las posesiones obtenidas en Asia Oriental no eran las esperadas.

Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos, el gran acreedor de la guerra, habían logrados sus objetivos en lo que respecta al desarme alemán y la reorganización del mapa mundial.

En 1920 se crea la Sociedad de Naciones, institución destinada a evitar una guerra futura que, dado el descontento general de vencedores y vencidos, no sería posible.

En 1933 Adolf Hitler asume como Canciller de la República de Weimar durante la gestión de Hindenburg, reelecto en 1932. A poco de asumir consigue la autorización de superpoderes que permitían al futuro Fürer suprimir algunos derechos de ciudadanos sospechosos de comunistas y sobre todo, de judíos.

Entre sus objetivos estaba la necesidad de conseguir mayor “espacio vital” para los alemanes, declaración ya efectuada en su libro Mein Kampf. El concepto de “espacio vital” (Lebensraum) fue acuñado por el geógrafo Friedrich Ratzel, creador de la geopolítica, quien basándose en teorías determinas y naturalistas del siglo XIX, estableció que para la existencia y supervivencia de una nación era importante la relación espacio/habitante, frente a la competencia con otros estados. Posteriormente, Rudolf Hess, asistente a clases de geopolítica en la Universidad de Múnich, dio a conocer estos conceptos a Hitler que fueron de gran utilidad para sus planes expansionistas. Es así como se conjuga el elemento geográfico con el elemento biológico, la supervivencia de las razas superiores frente a las inferiores.

Para llevar adelante sus objetivos efectuó acciones concretas: retiró a Alemania de la Sociedad de Naciones, reorganizó el Servicio Militar Obligatorio (desobedeciendo Versalles) y activó el rearme. Además, Hitler impulsó una política de expansión territorial que se basaba en la anexión de territorios que consideraba de derecho alemán, como Austria y los Sudetes, región de Checoslovaquia habitada mayoritariamente por alemanes.

En el plano estratégico, colaboró con el bando franquista en España, realizó el “Pacto de Acero” o “Pacto de Amistad y Alianza entre Alemania e Italia” el 22 de mayo de 1939 , mediante el que ambos países se garantizaban ayuda mutua en caso de guerra, promesa desatendida apenas comenzada la guerra, y firmó el pacto de no agresión con Rusia. En 1938 se anexa a Austria y parte de Checoslovaquia.

Iniciada la Segunda Guerra mundial con el ingreso de los alemanes en Polonia, Gran Bretaña estaba dispuesta a colaborar con su independencia y, finalmente, Francia acercó posición a Gran Bretaña. El inicio de la guerra marcó el comienzo de una serie de campañas militares por parte de Alemania que se caracterizaron por su rapidez y eficacia, conocidas como «guerra relámpago» o Blitzkrieg.

Alemania pretendía lograr una victoria rápida, objetivo no tan lejano al comienzo de la guerra en razón de su superioridad miliar y estratégica: en 1940 las tropas invadieron Noruega, Dinamarca, Países Bajos, Bélgica y Francia, la Línea Maginot o línea Alpina construida por los franceses al finalizar la Primera Guerra Mundial, fracasó ante la rápida ofensiva alemana. La consecuencia fue la rendición de Francia y su división con la formación de Vichy como nuevo estado francés.

Gran Bretaña quedó sin aliados frente a Alemania pero no renunció. En 1941 con el ingreso de Estados Unidos en la guerra tras el bombardeo japonés de Pearl Harbor , más los diversos frentes abiertos por los ejércitos del Fürer (viola el acuerdo con Rusia e invade sus territorios, debe posponer la invasión a Gran Bretaña: su ubicación geográfica dificulta la tarea ) , es que logra revertirse la situación en favor de la contraofensiva aliada entre 1943 y 1945.

Tras la rendición de Alemania y el suicidio de Hitler, la nación queda dividida: por un lado, la República Federal Alemana (inicialmente fraccionada en tres sectores bajo el control de los aliados) y por otro, bajo el control de la Unión Soviética, la República Democrática Alemana. Esta división, que se mantuvo durante más de cuatro décadas, fue un claro reflejo de las tensiones de la Guerra Fría y de la lucha de poder entre las dos superpotencias emergentes: Estados Unidos y la Unión Soviética.