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Otto Von Bismarck

Publicado por Verónica

Otto Von BismarckOtto Eduard Leopold von Bismarck- Schönhausen conocido como el “Canciller de hierro”, nació en Schönhausen, Magdeburgo, en Prusia, el primero de abril de 1815. Fue el organizador y líder de la unificación alemana.

Sus padres fueron Fernando von Bismarck, un militar de alto rango, y Wilhelmine Mencken. Su familia pertenecía a la aristocracia prusiana, lo que le permitió al joven Bismarck estudiar derecho en Gotinga. Fue un joven indisciplinado y asistía poco a la escuela, pero tenía gran capacidad autodidacta y era un lector ávido, que sorprendía por su memoria y la cantidad de libros que leía.

Tras terminar sus estudios, se le nombró prefecto de Aquisgrán. Su madre muere en 1839, por lo que el joven Bismarck tiene que administrar las tierras familiares en Pomerania. Contrae matrimonio en 1843 con María von Thadden, quien muere tres años después. Bismarck contrae matrimonio con Johanna von Puttkamer en 1847 con quien tuvo tres hijos.

Los movimientos revolucionarios y nacionalistas, que habían iniciado en Francia, estallan en toda Europa, Bismarck era delegado a la asamblea de los estados provinciales de Prusia cuando los levantamientos comienzan en Prusia. En 1848, el rey Federico Guillermo IV es tomado prisionero. Bismarck, enardecido por el atropello, visita a la reina Augusta para garantizar la regencia , misma que la reina le niega con lo que iniciaría la enemistad entre el futuro canciller y la reina madre.

Tras la sofocación de los alzamientos , Bismarck es elegido para formar parte del Parlamento prusiano ese mismo año y en 1849, representa a Prusia en el Parlamento de Frankfort . Es ahí donde comienza a gestar la idea de una Alemania unificada o Kleindeutschland (pequeña Alemania) que el planea bajo la hegemonía prusiana y mayoritariamente protestante contra la idea de una Grossendeutschland (gran Alemania) en la que se incluían los territorios poblados por gentes de habla alemana del Imperio Austrohúngaro, de religión católica.

Bismarck no deseaba el triunfo de la segunda opción porque esto significaría la consolidación del desmedido poder de los Habsburgo en toda Europa; ante la inminencia de una guerra contra Austria, busca la alianza con Francia. En 1856 parte como embajador a Austria; en 1859, con el mismo cargo viaja a Rusia. En 1862, permanece en Paris donde tiene un encuentro con Napoleón III, ese mismo año el rey Guillermo de Prusia le otorga el cargo de Primer Ministro y Canciller, haciéndose cargo de la política exterior prusiana.

Bismarck logrará la unificación alemana tras una serie de guerras y movimientos políticos que revelan su capacidad estratégica y una gran astucia diplomática. Forma alianzas, además de Francia, con Rusia e Inglaterra (cuyas casas reinantes guardaban lazos familiares con la alemana). El esquema que seguía para gestionar sus alianzas pasó a la historia con el nombre de Sistemas Bismarckianos.

Tras la guerra contra Dinamarca en 1864 es nombrado conde y derrota a Austria, a la que derrota en la Guerra de las siete semanas, anexándose Hanover, Frankfurt y Nassau, creando así la Confederación Alemana del Norte. Prusia tiene así, la hegemonía sobre Alemania. Otros pequeños estados alemanes se sumaron a la Confederación prestando juramento de fidelidad al rey prusiano. Bismarck se convirtió en el canciller de la nueva confederación.

El problema de la sucesión al trono español desató la guerra entre Francia y Prusia quienes se sentían con derechos sobre este. La guerra franco-prusiana estalla en 1870. Francia es derrotada y Guillermo I los obliga a reconocerlo como emperador de Alemania (káiser) en Versalles, en 1871. La derrota obliga a Francia a firmar la cesión de los territorios de Alsacia y Lorena.

El imperio alemán se crea en 1871, sin la inclusión de Austria. Bismarck es aclamado como héroe y artífice del mismo. Bismarck es, pues, el principal creador del denominado Imperio Alemán de 1871, dirigido por Prusia y que excluía a Austria.

En el interior del imperio, apoya la Kulturkampf o guerra cultural, iniciando una campaña en 1872 contra el catolicismo y los polacos. Se enfrenta a los socialdemócratas y logra ganarse a la clase obrera con la implementación de seguros médicos, pensiones, vacaciones, viviendas y jornadas de trabajo de ocho horas.

Propició la educación, otorgó becas por parte del estado, reestructuró el ejército imperial, la industria y organizó un plan de desarrollo. Murió en Friedrichsruh en 1898 tras recibir numerosos honores en los últimos años que vivió, mismos que dedicó a escribir sus memorias.

A lo largo de su carrera, Bismarck también se destacó por su habilidad para manipular la opinión pública y utilizar la prensa a su favor. Fue un maestro en el uso de la propaganda y la censura para consolidar su poder y promover sus políticas. Su famoso discurso «Sangre y Hierro» en 1862 subrayó su enfoque pragmático y realista hacia la política, enfatizando la necesidad de la fuerza militar y la industrialización para lograr los objetivos nacionales.

Durante su mandato, Bismarck también promovió una serie de reformas sociales que sentaron las bases del estado de bienestar moderno. Introdujo el seguro de enfermedad en 1883, el seguro de accidentes en 1884 y el seguro de invalidez y vejez en 1889. Estas medidas no solo mejoraron las condiciones de vida de los trabajadores alemanes, sino que también ayudaron a neutralizar la influencia de los movimientos socialistas y a consolidar el apoyo popular al gobierno imperial.

La política exterior de Bismarck, conocida como la «Realpolitik», se centró en mantener un equilibrio de poder en Europa para evitar conflictos que pudieran amenazar la posición de Alemania. A través de una serie de alianzas y tratados, como la Liga de los Tres Emperadores y la Triple Alianza, Bismarck logró aislar a Francia y mantener la paz en Europa durante gran parte de su mandato.

Sin embargo, su enfoque autoritario y su tendencia a centralizar el poder también generaron críticas y oposición. A pesar de sus logros, Bismarck fue destituido por el joven emperador Guillermo II en 1890, quien deseaba seguir una política más agresiva y expansionista. La salida de Bismarck marcó el fin de una era en la política alemana y europea.

A pesar de su retiro forzado, Bismarck continuó siendo una figura influyente y respetada hasta su muerte. Su legado perdura en la historia de Alemania y Europa, y su impacto en la política y la diplomacia sigue siendo objeto de estudio y admiración. Su habilidad para combinar la fuerza militar con la diplomacia astuta y las reformas sociales lo convierte en una de las figuras más complejas y fascinantes de la historia moderna.