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Vándalos

Publicado por Hilda

VándalosPertenecieron a los pueblos germánicos bárbaros, que los romanos reconocían como tales por vivir fuera de las fronteras de su imperio. Originarios de la zona del Báltico, en la actual Dinamarca, la invasión de los godos, en el siglo II, los hizo migrar hacia el sur, buscando refugio en las orillas del Mar Negro. El nombre de vándalos lo adquirieron al fusionarse en esta época con otras tribus. En el año 167, junto a otros pueblos bárbaros atravesaron el río Danubio y se establecieron en sus márgenes, en Panonia (Hoy corresponde al oeste de Hungría y este de Austria). Este grupo era el de los vándalos silingos.

Otro grupo de vándalos, llamados asdingos, se dirigieron hacia Dacia (Actualmente Rumania y Moldavia) ubicándose primero en el sur y luego en el oeste. Los godos y los asdingos pelearon el año 275, por posesiones territoriales, siendo los vándalos derrotados, y sometidos por los godos. Una parte de ellos pudo escapar, y radicarse en Panonia, junto a los cuados, otro pueblo germánico. Dos siglos después, atacaron las Galias (406) junto a los suevos y un grupo de alanos occidentales, y tres años más tarde ya unidos los vándalos, se asentaron en Hispania como federados del imperio romano.

Los alanos ocuparon las provincias de Lusitania y Cartaginense, los vándalos silingos se asentaron al sur, en la Bética (actualmente, sur de Badajoz, Andalucía, y la parte sureste de Portugal) los suevos en la costa de Galicia, siendo ocupada el resto de Galicia por los vándalos asdingos.

En el año 412, el rey alano Atax se apoderó de Mérida, pero en el año 418, Atax murió en lucha con los visigodos, quienes también derrotaron a los vándalos silingos en el 417, quedando subsistentes solo los vándalos asdingos. Los alanos occidentales nombraron como su propio rey, en el 419, al soberano vándalo asdingo, Gunderico, que reinaba desde el 407, y casi todos los alanos, junto a los vándalos, se establecieron como federados en la Bética, debiendo combatir en el año 422 contra los romanos que querían reconquistar el territorio, al mando de Flavio Castino. El triunfo sobre los romanos, hizo crecer el poder vándalo, que fue reconocido por el emperador de Oriente, Valentiniano III, en el año 422.

Saquearon Cartagena y tomaron puertos mediterráneos, creando una flota poderosa. En el año 426 se apoderaron de Sevilla. Allí murió Gunderico, en el 428, sucediéndole su hermano Genserico. En el año 429, desde España, donde destruyeron la cultura romana. Se desplazaron los vándalos con rumbo a África, hacia el este cartaginense, apoderándose de las tierras que les quitaban por la fuerza a los terratenientes romanos. Agustín, obispo de Hipona (San Agustín) falleció un año después, viendo como los vándalos se apoderaban de su ciudad.

Su fragor destructivo, asigna actualmente el nombre de vándalo a quien comete actos graves contra la propiedad ajena.

El Imperio Romano de Oriente, no pudo impedir la apropiación territorial por parte de los vándalos, pues también debían luchar contra el azote de Atila.

Tomaron Argelia y la zona norte de Marruecos (actuales) en el año 435, estableciendo su capital en Cartago, que lograron anexar en el 439, dominando el comercio del mediterráneo occidental.

Sin embargo los vándalos aportaron su cultura, y dieron origen en Cartago a una Corte de vasta cultura, donde se destacó el poeta latino Luxorio.

En el año 477, su pillaje les condujo a saquear la península itálica, incluyendo Roma. El poder militar vándalo, sin embargo, necesitaba reyes fuertes, que no se hallaron en los sucesivos monarcas, cuyo poder se fue debilitando, sobre todo por su oposición a la iglesia católica, a quien confiscaron sus bienes, para cederlos a la iglesia arriana, lo mismo que a los nobles residentes en la zona, oponiéndose a la propia nobleza vándala, para conformar una corte adicta.

El rey Genserico, modificó el sistema sucesorio, estableciendo como primeros en la línea de sucesión a los colaterales (hermanos) previo a la línea descendente (hijos). A la muerte de Genserico, le sucedió su hijo Hunerico en al año 477, quien en el año 484, suprimió la religión católica, imponiendo solo la arriana. Los principados bereberes, de población autóctona, mientras tanto, cobraban más poder, en las zonas montañosas.

El prefecto pretoriano, Ciro, a mediados del siglo V, amplió las nuevas murallas de la ciudad de Constantinopla para proteger sus costas de la piratería de los vándalos.

El rey Trasamundo, a fines del siglo V, contrajo enlace con la hermana de Teodorico, rey de los ostrogodos, que se proclamó rey de Italia en el año 494, y ansiaba crear alianza con otros pueblos germánicos. Pero los vándalos ya no podrían superar su profunda crisis.

El rey Hilderico, que gobernó entre los años 523 y 530, viendo que la política de oposición a la iglesia católica, solo conducía al colapso de su pueblo, intentó acercarse a la iglesia católica, a la que le devolvió sus propiedades, lo que le valió el descontento de sus propios soldados, quienes lo asesinaron, nombrando el año 530 a Gelimer, que siguió con la política opositora de clero católico.

Justiniano en su empresa de reconquistar los antiguos límites del imperio romano arrebatados por los pueblos bárbaros, envió a Belisario, quien sin demasiado esfuerzo recuperó las posesiones que detentaban los vándalos.