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El Emperador Justiniano

Publicado por Hilda

JustinianoA mediados del mes de mayo del año 483, en una pequeña aldea de Iliria, nació el futuro emperador Justiniano, en la península de los Balcanes.

Como sucesor del emperador Justino, su tío (hermano de su madre, Vigilantia) llegó Justiniano al poder en el Imperio Romano de Oriente en el año 527. Durante el gobierno de Justino ya se había desempeñado como Cónsul, cargo al que ascendió en el año 521, y luego fue designado como general del ejército.

Su casamiento con Teodora, una ex actriz , en el año 523, fue cuestionado por algunos sectores conservadores, ya que esa actividad por mucho tiempo había sido enrolada entre las deshonrosas. Durante el gobierno de Justino se había permitido el matrimonio entre personas de clases sociales diferentes y legalmente, no hubo, entonces, inconvenientes, sino por el contrario, a pesar de ciertas críticas, tuvo como consecuencia atenuar en los hechos, las diferencias de clases.

Su propósito imperial estuvo centrado en recuperar la grandeza de Roma, política, militar y jurídicamente.

Con la colaboración de dos leales generales, Belisario y Narsés, logró pacificar el imperio internamente, y en el ámbito externo, recuperar el otrora vasto territorio que fuera admiración de su tiempo, y que había caído en manos de los pueblos bárbaros: El Imperio romano de Occidente.

Internamente debió soportar un amotinamiento en el año 532, conocido como Nika (vencer) donde los miembros del partido circense, en el Hipódromo, lugar con capacidad para albergar aproximadamente a un público de 40.000 personas, se expresaron primero, contra algunos ministros, sobre todo contra Triboniano, que ocupaba los cargos de prefecto pretorio y cuestor, y gran colaborador en la redacción del Corpus Iuris Civilis, pero luego se extendió contra el propio Justiniano.

El pueblo sentía una amplia restricción a sus derechos, entre los cuales figuraban la reducción de los espectáculos públicos y un creciente aumento de las cargas fiscales, para pagar la recuperación del imperio, que si bien era para ellos importante, no lo era, en la medida de las cargas impuestas. De tal modo, la multitud enardecida proclamó a otro emperador, Hipacio. Primero, Justiniano realizó planes para huir a Macedonia pero Teodora le aconsejó resistir. Ayudado por su esposa Teodora, y militarmente por Belisario y Mundo, logró reprimir al gentío. El costo fueron miles de ciudadanos muertos y una Constantinopla quemada en gran parte, y que fue necesario reconstruir. Entre estas obras reparadoras, se encontró la iglesia de Santa Sofía, que resurgió admirable y magníficamente renovada.

Luego de que Belisario venciera a los persas en el año 530, se logró sellar un tratado de paz eterna con ellos, en el año 532. Asegurada su frontera oriental, se dispuso a recuperar el perdido occidente. En el norte de África derrotó a los vándalos en el año 533, tomando Cartago. Ese mismo año logró que toda Italia se reincorporara como provincia romana. Si bien la conquista italiana fue difícil ya que originó violencia y destrucción, logró finalmente completarse en el año 553, cuando el general Narsés derrotó al rey Teias. El gobierno italiano fue organizado en el año 554 por medio de la “Pragmática Sanción”.

Al reanudarse las guerras con los persas, ordenó construir fortificaciones al norte de la Mesopotamia. En el año 540, el rey persa Cosroes I, reinició los ataques y se apoderó de Antioquía. Luego de varios intentos frustrados se selló la paz en el año 561, por el cual los romanos debieron cargar con pesados tributos.

En el año 542 la peste asoló el imperio, ocasionando muchas pérdidas de vidas. En el año 548 falleció su esposa Teodora, gran colaboradora de la obra justineanea.

Codificó la legislación vigente creando su famoso Corpus Iuris Civilis, donde recopiló los iura (respuesta de los jurisconsultos) en el Digesto o Pandectas, las leges (constituciones imperiales) en el Códex, realizando además, un manual destinado a estudiantes, para el estudio del Derecho (Institutas). Las nuevas constituciones imperiales (leges) dictadas por el emperador a posteriori del Código, fueron reunidas en compilaciones privadas llamadas Novelas.

En materia religiosa, el cristianismo ortodoxo adoptado en Oriente, se impuso férreamente en este período, persiguiéndose a los que no profesaban la fe cristiana con extrema crueldad. El pensamiento helenístico conservado en la academia de Platón, en Atenas, pasó a estar bajo la autoridad imperial a partir del año 529, desdibujándose totalmente sus ideas originarias, consideradas paganas. Paganos, maniqueos y judíos fueron obligados a convertirse al cristianismo, bajo amenazas de sufrir penas severas. Las pocas sinagogas que subsistieron lo hicieron controladas por el emperador.

La iglesia ortodoxa quedó bajo la órbita del estado, poder conocido como Cesaropapismo. El emperador era la máxima autoridad del estado y también de la iglesia, interviniendo aún en la designación de las autoridades religiosas.

Impuso al pueblo pesados tributos, necesarios para financiar las campañas militares y la cuantiosa obra publica que se tradujo en la fundación de ciudades, caminos, puentes, iglesias, palacios y baños públicos. Se destacaron entre las iglesias, además de la de Santa Sofía, en Constantinopla, la de San Vital, en Rávena.

Justiniano es considerado para algunos autores como el último emperador romano, ya que luego de su muerte, acaecida en el año 565, sus sucesores, Justino II (565-578) y Tiberio I (578-602) debieron sufrir la invasión del norte de Italia por los longobardos, los ávaros invadieron la península balcánica y se reinician las disputas con los persas, por la posesión de Armenia. Los árabes en el siglo VII, tomaron Siria, Palestina, y Egipto. Estos emperadores descartaron la idea de expansión y reconquista para salvar lo que quedaba de un imperio que en el año 1453, caerá definitivamente, en manos de los turcos otomanos.

Si bien algunos historiadores no comparten estas opiniones vertiendo varios comentarios negativos sobre este emperador, como Procopio y Juan de Éfeso, no puede negarse su extensa obra y su energía, al punto que muchos consideraban que nunca dormía. Era ambicioso, culto, afable pero distante con el pueblo. Es considerado como santo por la iglesia cristiana ortodoxa, siendo su día el 14 de noviembre. Su esposa Teodora, también es venerada en la condición de santa.