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Indalecio Prieto

Publicado por Hilda

Nació en un humilde hogar de Oviedo, el 30 de abril de 1883. A los 8 años, quedando huérfano de padre, quien había sido Contador de la Diputación de Oviedo, se mudó junto a su madre y sus dos hermanos, a Bilbao, donde cursó estudios en un centro religioso protestante, debiendo ganar su subsistencia en los más variados trabajos.

Fue taquígrafo en el periódico “La Voz de Vizcaya”, que le despertó la vocación por el periodismo, que años más tarde se constituiría en su profesión, siendo redactor, a partir de 1901, y luego director y dueño de “El Liberal” en 1932.

Indalecio Prieto

Mientras tanto, desde los 14 años, comenzó a interesarse por los problemas de la clase obrera, frecuentando el Centro Obrero de Bilbao, y dos años más tarde, integró la Agrupación Socialista de Bilbao. En 1899 se afilió al Partido Socialista Obrero español (PSOE), comenzando una vida política, de la que muchas veces renegó, por su deseo de pasar inadvertido, alejado de la popularidad de la vida pública.

En 1911 fue diputado provincial por Vizcaya, comenzando una decisiva intervención en la Agrupación Socialista de Bilbao, donde surgió una rivalidad con Facundo Perezagua, líder histórico del socialismo vasco, un hombre rígido y fuertemente revolucionario, que debió ceder ante las simpatías que despertaba Indalecio Prieto con sus ideas republicanas.No poseía ideología marxista, de hecho, no había leído la obra de Marx. Contando con el apoyo de Pablo Iglesias, en 1915 se convirtió oficialmente en líder de la Agrupación, definiendo una política de acercamiento a las agrupaciones republicanas vascas. En 1917 participó en la organización de una huelga general revolucionaria, contra la Monarquía, que se produjo el 13 de agosto, y fue severamente reprimida. Para evitar su detención se exilió en Francia. Julián Besteiro y Largo Caballero, también organizadores de la huelga, sufrieran prisión en Cartagena. Recién en abril de 1918, habiendo sido elegido diputado, retornó a su patria.

En mayo de 1918, pronunció su primer discurso como parlamentario, que puso de relieve su talento oratorio, donde analizó la huelga de 1917, a la que consideró insuficiente, ya que por medios pacíficos no podría hacerse caer un régimen, e4xponiendo además, la brutal represión de la que fueron objeto los huelguistas.

Cuando en el PSOE se debatió la incorporación a la Tercera Internacional, leninista, se opuso, lo que dio lugar a que los partidarios de la incorporación se separaran conformando el Partido Comunista Obrero español. Continuaría en esta política de no aceptar las imposiciones de Moscú a lo larga de su trayectoria política, aún contra las decisiones de su partido. Siempre privilegió la libertad, la que según su opinión se sacrificaría, alineándose a la política soviética. El socialismo para él era un medio para la libertad.

Durante la dictadura de Primo de Rivera, protagonizó en el seno del partido una disputa con Largo Caballero, que se mostraba colaborador con el régimen, al igual que Besteiros, y decidió apartarse del Comité Ejecutivo del partido.

En 1925, el liderazgo del partido le correspondió a Julián Besteiros, en reemplazo de Pablo Iglesias. Besteiros no estuvo de acuerdo con el denominado Pacto de San Sebastián, celebrado entre varios partidos republicanos, el 17 de agosto de 1930, que si bien fracasó preparó el camino a la república. A él concurrió Prieto, a título personal, ya que adhería abiertamente a la unión de todos los republicanos contra la Monarquía, contando con el apoyo, en esta oportunidad, de Largo Caballero.

Durante la II República, nacida el 14 de abril de 1931, ocupó la cartera de Hacienda entre abril y diciembre de 1931, en momentos no muy alentadores, ya que los capitales comenzaron a fugarse con el advenimiento de la república, imponiendo a su gestión un tinte liberal, con oposición empresaria y la del banco de España, por la gran intervención estatal en el mismo.

La cartera de Obras públicas, la ocupó hasta septiembre de 1933, continuando con las obras hidroeléctricas que había comenzado Primo de Rivera, realizó nuevas vías férreas. Construyó la estación de Chamartín que unió con la de Atocha por vía subterránea, y estructuró un plan de irrigación de tierras improductivas por la sequía.

En octubre de 1934, protagonizó el golpe revolucionario contra la alianza de derecha CEDA, que venció en las urnas 29 de noviembre de 1933. El fracaso de esta insurrección de cuya participación más tarde se arrepentiría, lo obligó nuevamente al destierro.

El frente Popular, alianza de partidos de izquierda, el 16 de febrero de 1936, venció en los comicios, Manuel Azaña el día 19 formó gobierno y fue designado Presidente de la República el 10 de mayo de 1936, tras la destitución de Alcalá-Zamora, medida que Prieto apoyó.

Desatada la guerra Civil, en septiembre de 1936, la Presidencia del Gobierno quedó a cargo de Largo Caballero, y el Ministerio de Marina y Aire, a cargo de Prieto.

Contando con el apoyo de Prieto, asumió el gobierno Juan Negrín, tras ser presionado a dimitir Largo caballero, luego de los sucesos revolucionarios de mayo de 1937. Prieto, en el gobierno de Negrín, ocupó el Ministerio de Defensa Nacional.

Viendo desmoronarse la República ante el avance de los nacionales, en octubre de 1837, cuando se perdió el Frente Norte presentó la renuncia a su cargo, pero no le fue aceptada. Pronto comenzaron las desavenencias con Negrín y la caída del frente de Aragón, lo que motivó su definitiva renuncia, dedicándose a embajador extraordinario en varios países sudamericanos. Radicado en México publicó: “Palabras al viento” (1942) y “Discursos en América” (1944).

Fue líder de la JARE (Junta de Auxilio a los Republicanos Españoles) para ayudar a los republicanos en el exilio, integrando a partir de 1945 el gobierno de la república en el exilio.

El partido siguió manteniendo Congresos desde el exilio, y en el realizado en Toulouse (Francia) en 1946 se hicieron caso a sus ideas anticomunistas, derrotar al franquismo ayudando a los monárquicos, y condenar a Negrín. En noviembre de 1950 renunció a su cargo. y ya al final de su vida escribió “Cartas a un escultor: pequeños detalles de grandes sucesos”(1962). Falleció en Mexico en 1962.

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