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Constancio Cloro

Publicado por Hilda

Cayo Valerio Constancio, nació en la región de Iliria, tal vez en Dardania (Serbia) lugar donde residían los mejores hombres de armas de Roma, en el año 225, siendo su infancia y juventud poco conocidas. Se ha dicho que era hijo del noble Eutropio, que tenía también una hija, Eutropia, unida en justas nupcias con el Augusto de occidente, Maximiano.

Recordemos que a partir del año 286, el emperador Diocleciano, había dividido el Imperio Romano entre dos Augustos, reservándose para sí la parte Oriental y otorgándole a Maximiano el gobierno de la Occidental.

Constancio se destacó como militar durante el reinado del emperador ilirio Aureliano (270-275) otorgándosele, por sus méritos, el título Protector Augusti Nostri (Protector de Nuestro Augusto) los que, en su conjunto conformaban una unidad militar.

En el año 272, se casó o tomó como concubina, a Helena, que era una mujer de humildes orígenes, procedente de una zona cercana a Nicomedia, en Turquía, naciendo de esta unión, Constantino, quien pasaría a la historia por sus hazañas, de reunificar el Imperio bajo su poder, fundar Constantinopla, y convertirse al cristianismo en el fin de sus días.

Constancio Cloro, apodado así por su tez pálida, tuvo una destacada intervención en evitar la secesión del efímero Imperio de Palmira, en el Oriente Próximo, reino árabe que se sublevó contra el dominio romano en el año 268; pero que en 273, volvió a ser controlado. Ocupó el cargo de Tribuno Militar, fue Gobernador de Dalmacia y Prefecto del Pretorio, nombramiento que obtuvo por parte de Maximiano, bajo cuyas órdenes luchó contra los alamanes.

En el año 289, repudió a su esposa o concubina Helena, la madre de Constantino, para casarse con Teodora, hija de Maximiano, para fortalecer vínculos, con su superior.

En el año 293, cada Augusto, nombró un César, concediéndole territorios a su cargo, con la finalidad, de que al cabo de 20 años o a la muerte de los Augustos, asumirían como tales, para evitar problemas en la sucesión del mando imperial. Así se configuró una nueva forma de gobernar que se conoció como Tetrarquía. Galerio, fue nombrado César de Diocleciano, en Oriente; y Maximiano, nombró como su César, en Occidente, a su yerno, Constancio Cloro, a quien se le adjudicó el gobierno de las Galias, de Britania, y tal vez de Hispania.

Según el historiador del siglo III, Eusebio de Cesárea, Constancio Cloro era una persona tolerante, que practicaba el monoteísmo, y que tuvo en su corte a sacerdotes cristianos. A diferencia de Diocleciano, que fue el último emperador, en perseguir de modo encarnizado a los cristianos, en las zonas bajo su mando, no hubo ejecuciones.

En el año 305, tal como el sistema de la Tetrarquía se concibió, Diocleciano renunció a su cargo de augusto, forzando a Maximiano a imitarlo, asumiendo los Césares; Galerio y Constancio Cloro, como Augustos de Oriente y Occidente, respectivamente. Como Césares, Galerio designó a Maximino Daya, su sobrino, y Constancio Cloro, a Severo, que era amigo de Galerio.

Pero Constancio Cloro pudo gobernar como Augusto poco tiempo, ya que murió peleando contra los pictos solo un año después, en Eburacum (York).

Su puesto de Augusto fue ocupado por su César, Severo, quien fue asesinado al tratar de derrotar al usurpador Majencio, hijo de Maximiano, asumiendo, como Augusto, Constantino, que era en ese momento, César de Severo. Constantino logró derrotar a Majencio, según él lo creyó, con la ayuda de Cristo.