Historia

Inicio El Mundo, Siglo XVI Clemente VII

Clemente VII

Publicado por María Celia

Julio de Médici nació en Florencia el 26 de mayo de 1478. Sobrino de Lorenzo el Magnífico y primo de León X, debido a la prematura muerte de su padre, fue educado por su tío.

En virtud de las influencias familiares, hacia 1513 ya era nombrado cardenal. Al igual que su primo, de quien fue fiel consejero, a Julio le tocó atravesar épocas conflictivas en lo que a la religión y política refiere. Sucediendo a Adriano VI como Pontífice Máximo de la Iglesia Cristiana, en 1523 fue nombrado Papa.

papa-clementevii1.JPG

El contexto político y, por consiguiente, religioso que le tocó atravesar no fue menos complejo que el vivido por León X. La supremacía de España bajo el poder del Emperador Carlos V, el cisma ingles que no pudo evitar y las insuficientes alianzas establecidas con Francisco I de Francia, hicieron de él una débil figura que supo consolidar su poder, ni político ni religioso.

El problema se constituyó con el avance del Emperador del Sacro Imperio en Italia, hecho que despertó dudas en el Papa, quien vio amenazada la supremacía eclesiástica. Es así como decide aliarse a Francisco I, medida que le valió la enemistad con Carlos V, quien se sintió traicionado.

La Liga de Coñac o Clementina, fue formada por el Papa, Francisco I, Venecia, Florencia, Inglaterra y el Ducado de Milán, cuya guerra (1526-1530) se propuso despojar a Carlos I de su señorío.

El Ducado de Milán también se presentaba como una cuestión a resolver entre Francia y España. Originalmente, propiedad de Italia (familia Visconti), y en función de la lucha entre los diferentes clanes por cuestiones hereditarias, el Milanesado estaba en manos de España. El territorio era vital para Carlos ya que unía todas sus posesiones y rodeaba las francesas, de allí la disputa.

Las desacertadas elecciones de Clemente VII derivaron en el Sacco de Roma (1526), el triunfo constituido por el Sacro Imperio en contra de la Liga de Coñac, el reclutamiento del Papa en el Castillo de Sant´Angelo y su rendición bajo el pago de 400.000 Ducados.

El siguiente paso de Clemente fue su alianza con el Emperador. Ya derrotado y con la causa luterana sin control, se acordó el Tratado de Barcelona (1529) entre ambos, unión que inauguraría una época de paz y pretendida amistad.

Por otro lado, Carlos, apegado a la causa religiosa, tampoco deseaba el cisma ingles que , de todas maneras, no pudo evitarse: Enrique VIII disolvió su matrimonio con Catalina de Aragón (tía de Carlos V) para casarse con Ana Bolena, desoyendo la prohibición de Roma y dando lugar a una nueva etapa inglesa: el anglicanismo como religión oficial del Estado británico , con la consiguiente confiscación de bienes en territorio ingles que hasta allí habían pertenecido al Papado.

Clemente VII falleció en Roma en 1534 sin llegar a presenciar el Concilio de Trento (1545) , no obstante haber protagonizado sus albores.

Categorías: El Mundo, Siglo XVI

No hay comentarios para “Clemente VII”