Historia

Inicio El Mundo La Raza Aria

La Raza Aria

Publicado por Hilda

Los escritores antiguos identificaron distintas razas residentes en el continente europeo, diferenciándolos por sus rasgos físicos y culturales. Así los dividieron en íberos, ligures y celtas. Había además otros pueblos en el norte y en el centro europeo: los teutones o germanos, los tracios, los dacios, los letones, etc.

Analizando las diferentes razas se observó que muchas de ellas tenían rasgos culturales semejantes. La lengua literaria de la India (sánscrito) y la persa, llamada zendo, el armenio, el hitita y el frigio, según reveló un estudio en el siglo XVIII, tendrían un origen común, con la mayoría de las europeas. Así se formó la teoría aria., que sustentó que las razas que hablaban una lengua indoeuropea, serían procedentes de Asia, más específicamente del norte del Himalaya y de allí invadieron la India, Persia y Europa.

La raza aria

La denominación de arios, fue acuñada por Max Müller, para referirse a los indoeuropeos, que en la India constituyen las castas superiores y es la denominación que adoptaron los reyes persas como título de honor.

El camino de los arios habría sido primero al centro de Europa, luego al norte y desde allí, rumbo al sur.

En el siglo V llegaron al oeste de Europa, los germanos, celtas e italiotas. Luego arribaron los letones, ilirios, dacios y helenos. Finalmente, luego de los tracios, y eslavos, lo hicieron los sármatas y los escitas.

Esta teoría es actualmente objeto de discusión ya que es improbable el origen único de todas estas razas y también que todas procedan del Himalaya.

Los arios del norte y oeste de Europa, eran guerreros nómadas, de contextura física robusta, de cabellos claros, y usaban como armas, la daga o espada y el hacha de bronce.

En los documentos literarios, contenidos en los cantos escandinavos (Eddas) se muestra la vida de los príncipes arios del norte europeo. Allí se describe los continuos saqueos de rebaños entre una tribu y otra.

La mitología relata que fue Odín, reverenciado por escandinavos y germanos quien condujo a los arios desde el Cáucaso al norte de Europa y fueron llamados bárbaros por los romanos. Estos arios vivían en peligro permanente. Eran ambiciosos y amaban el lujo y las joyas. El mar era su gran desafío. Las mujeres pasaban a pertenecer a un hombre luego de un rapto, siendo frecuente la poligamia.

Con respecto a la posesión de una religión común entre los arios, esto se sostuvo, basado en la mitología griega, en cuyos dioses se inspiraron. Sin embargo, se ha comprobado que ésta provino de los semitas de la Mesopotamia cuyos dioses llegaron a Grecia, a través de los fenicios. O sea, que la teoría de un Dios ario común es errónea. Creían en conjuros, en dioses que habitaban en la Tierra. Los buques que se lanzaban al mar, por ejemplo, lo hacían por sobre varios esclavos atados sobre tablones, que perecían aplastados, siendo así un sacrificio ofrendado para lograr buenos augurios.

En torno a esta raza tan difícil de identificar en cuanto a su unidad, y quienes la integraban, se tejió el más terrible de los mitos, que fue considerarse la raza superior. En sánscrito la palabra ario se traduce como “noble” denotando que serían superiores en inteligencia, resistencia física y capacidad creativa. Comprendería a los miembros de la raza blanca con exclusión de los semitas: judíos y árabes.

Así Gobineau, escritor y filósofo francés escribió una obra, a mediados del siglo XIX llamada “Ensayo sobre la desigualdad de las razas humanas” donde sostuvo que la mezcla de razas causó el deterioro de la humanidad, ya que si no hubiera ocurriera se hubiera demostrado la superioridad de las ramas “más hermosas de la raza blanca” frente a la cual las demás hubieran sucumbido. La única raza que se mantiene pura y sin mezclas, dentro de la raza aria, a la que él considera superior, es la de los germanos, residente en Francia, Bélgica y Gran Bretaña.

Estas y otras opiniones similares, sustentadas más en delirios de poder que en razones lógicas, históricas o científicas, crearon en la conciencia de Adolf Hitler, líder alemán, un prejuicio abominable contra los semitas, que se exteriorizó durante la Segunda Guerra Mundial, con el extermino de millones de judíos.

También fue tomada por Hitler la teoría darwiniana de la evolución de las especies, afirmando que la jerarquía racial estaba predeterminada por la propia naturaleza.

Categorías: El Mundo

5 comentarios para “La Raza Aria”


  • HOLA.

    LOS ARTICULOS ME AYUDARON MUCHO EN LA REALIZACION DE MI TAREA Y LAS IMAGENES AUN MAS

  • Hay untremendo desconocimiento de la historia del hombre y ni siquiera por la gran tecnologia que se dice que existe,han terminado mezclando e ignorando muchos hechos que realmente demuestran que los historiadores estan perdidos, el hombre ha existido y desarrollado varias veces y se ha autodestruido,por ello es que se ignora las fechas reales de existencia sobre la faz de la tierra

  • adriana mastalli abril 21, 2008 a las 5:03 pm

    Pertenezco a la llamada raza aría. Dicha pertenencia es fortuita, como a cualquier raza y no veo superioridad alguna. Hago esta aclaración por si a algún descerebrado se le ocurre que este disparate puede tener algún asidero.

  • el ser humano siempre ha tendido de diferenciarse del resto incluso entre los de raza blanca se distinguian(germanos,eslavos,etc) u otras razas en el planeta ..quizá en un futuro no tan lejando se dirá que asi eran nuestros ancestros con estos problemas de razas y todo ese royo..si grandes personajes han salido de muchas razas asi como tambien hay personas de lo peor en todas partes. quien usa el tema racial como un instrumento de desprecio menosprecio o de perversidad hacia otra raza, demuestra su debilidad ante la creación Divina de todo,demuestra la poca visión o ceguera ante las cosas del porqué existen esas diferencias

    kuimar@hotmail.com

  • ekeledudu.openid.es/ noviembre 13, 2010 a las 11:33 am

    Los neonazis y similares inventan disparates de antología y los creen ciertos. Proclaman la «unión de la gran raza aria», pero jamás existió tal unión, entre ellos también hubo discordia y esperemos que siga habiéndola siempre, si el resultado será el sometimiento o exterminio de otros grupos raciales. Supongo que teóricamente yo mismo soy de sangre aria, pero preferiría ser negro o judío con tal de no tener nada que ver con esos dementes.