Historia

Esparta

Publicado por Hilda

La invasión doria, posibilitó que esta cultura, se instalara en las fértiles tierras del sur del Peloponeso, durante el siglo X a. C.

Sus descendientes, formaron una comunidad militarizada, lo que les permitió dominar a otros pueblos, más numerosos, convirtiéndose en una potencia terrestre.

La organización espartana se atribuye al legislador Licurgo (siglo VIII a. C.) que realizó una serie de reformas, que no fueron escritas, ya que consideraba que debían guardarse en el corazón de los ciudadanos

Soldado espartano

Su gobierno evolucionó por obra de Licurgo, de una monarquía hereditaria, ejercida por dos reyes de diferentes familias, que no podían emparentarse, cuyas personas eran sagradas y morían con honores, que luego fueron perdiendo poder para conservar sólo funciones religiosas y militares, ejerciendo este último poder, fuera de Esparta, como comandantes en jefe de los ejércitos, a una aristocracia, gobierno de pocos, en este caso, ejercido por los ciudadanos, denominados espartiatas o iguales, categoría que sólo poseían los descendientes de los dorios.

Entre sus instituciones políticas se destacaba la Gerusía, consejo de ancianos, formado por 28 miembros vitalicios, de más de sesenta años, con atribución de establecer las leyes y vetar las decisiones de la asamblea popular o Apella, que votaba las normas sin discusión, y la conformaban todos los ciudadanos.

Como supervisores de la vida pública y privada y ejecutores de las decisiones de la Gerusía y la Asamblea, existían cinco magistrados, llamados éforos, que se constituían en árbitros supremos de la moralidad pública.

Con respecto a los periecos podían hacerlos matar sin juicio y los ilotas estaban sometidos a periódicas persecuciones decretadas por los éforos. Un día al año, los jóvenes espartanos tenían derecho de asesinar a los ilotas que consideraran culpables de conspiración contra el estado, lo que acarreaba innumerables arbitrariedades.

La sociedad estaba conformada por un grupo privilegiado de ciudadanos, muy poco numerosos, siendo 9000 en época de Licurgo, dedicados a la política o a la guerra. Eran los únicos poseedores de tierra, que se les asignaba al nacer, para lo cual Licurgo dividió a Esparta en 9000 lotes, para que cada ciudadano tuviera uno, y conservaban durante toda su vida, el que era trabajado por los ilotas, ya que los ciudadanos tenían prohibido la actividad agrícola y la práctica del comercio.

Licurgo creó el sistema de mesas públicas, donde los espartanos comían en común, idénticos guisos, para cuya elaboración, cada ciudadano debía aportar una fanega de grano, cinco libras de queso, dos libras y media de higos y dinero para adquirir carne y pescado, erogación que era mensual.

Los ilotas eran la clase social más baja. Sin ser esclavos, por no tener un dueño particular, lo que les impedía ser objeto de intercambio comercial, pertenecían al estado, sin contar con derechos, revistiendo la calidad de siervos públicos.

El estado, entregaba a los ilotas, a los ciudadanos, para utilizarlos como mano de obra en sus campos, recibiendo éstos una ínfima compensación. Esta precaria condición social se adquiría por pertenecer a comunidades conquistadas por los espartanos, que se opusieron a la dominación. Eran los primitivos habitantes, que resistieron durante un tiempo, en una fortaleza, llamada Amiclea, pero que luego fueron sometidos,

Los descendientes de pueblos conquistados, que aceptaron pacíficamente la autoridad doria, se hallaban en una categoría intermedia, constituyendo el grupo de los periecos, que eran hombres libres, dedicados fundamentalmente a actividades comerciales y artesanales. A éstos, Licurgo les asignó tierras para lo cual les reservó 3000 lotes de las tierras espartanas.

Podían ser incorporados al ejército como auxiliares, en casos de necesidad y debían aportar tributos para solventar el costo de los ejércitos.

La barrera entre las castas no era del todo rígida, ya que los periecos e ilotas, podían transformarse en ciudadanos, en premio por servicios al estado.

Su rígida organización militar se iniciaba con el nacimiento de los ciudadanos, que eran arrojados al vacío, a una caverna del monte Taigeto, si presentaban defectos físicos que les impidiera servir como soldados.

A los 7 años comenzaba el entrenamiento militar, sumamente riguroso, donde los niños eran separados de sus familias, enseñándoles el manejo de las armas. El más valiente era nombrado capitán de la compañía.

Si bien constituían familias, para aportar descendencia al estado, los hombres no permanecían mucho tiempo en el seno familiar pues su vida estaba consagrada a la defensa y engrandecimiento de su patria.

La mujer en Esparta, tenía participación en la vida pública, ya que siendo soltera, practicaba gimnasia, cantos, danzas y juegos, participando en las fiestas de la comunidad. Al casarse, si bien se dedicaba al hogar, no era un ámbito al que debía confinarse, como sucedía en Atenas.

Al casarse la mujer era arrebatada con violencia, y siempre debía tratarse de una dama madura. El trato con su esposo se limitaba sólo a las noches, ya que el marido residía en los cuarteles. La mujer tenía gran autoridad doméstica y aconsejaba a su marido.

Como los hijos eran propiedad del estado, y no de sus padres, se permitía que un ciudadano, engendrara hijos con una mujer casada, para producir una buena descendencia. O sea que en Esparta no existía el delito de adulterio.

Esparta carecía de templos, y sólo existía un lugar santo donde se le rendía culto a su dios patrono, Apolo. No construyeron grandes monumentos, ni se destacaron por su poesía o filosofía.

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