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La civilización cretense

Publicado por Hilda

La civilización cretenseAl sur de la Península de los Balcanes, se erige un país montañoso llamado Grecia, que cuenta con una región continental y una insular. En esta última, formada por varias islas, se destaca la más austral, llamada isla de Creta, que cuenta con 8.300 km.².

En las cavernas montañosas, se originaron los primeros asentamientos poblacionales de la isla, hacia el año 6000 a. C., formando hacia el año 2800 a. C., las primeras aldeas. Los primeros habitantes de Creta vivían en cuevas y casas de piedra, y se dedicaban principalmente a la caza, la pesca y la recolección de alimentos. Con el tiempo, comenzaron a cultivar la tierra y a criar animales, lo que les permitió establecerse en un lugar y formar comunidades más grandes y estables.

Fue en el año 2000 a. C., cuando se crearon las ciudades, donde se erigieron fabulosos palacios, fastuosamente decorados y no amurallados, destacándose los de Cnossos, Festos, Mallia y Hagia-Triada, desde donde gobernaban cada uno de los numerosos reyes que mandaban sectores diferentes de la isla. Estos palacios eran verdaderos centros de poder, donde se tomaban las decisiones políticas y económicas que afectaban a toda la población de la isla.

Desde los palacios también se organizaba la actividad agrícola, siendo centro de almacenamiento y redistribución de alimentos. Para registrar esos productos, los funcionarios crearon un sistema de escritura, aún no totalmente descifrado, que los arqueólogos llamaron “lineal A”. Este sistema de escritura es uno de los más antiguos conocidos y se utilizaba para llevar un registro detallado de los bienes almacenados en los palacios.

Restos del palacio de Cnossos, fueron desenterrados, hace más de cien años, por el arqueólogo inglés, Arthur Evans. Era un edificio rodeado de terrazas, casas y calles pavimentadas. En su interior se destacaban frescos y dibujos exuberantes. Los frescos de Cnossos son famosos por su belleza y complejidad, y representan escenas de la vida cotidiana, rituales religiosos y mitológicos.

Los cretenses se dedicaron a las actividades agrícolas, ganaderas y se destacaron como expertos navegantes, lo que les permitió un gran desarrollo comercial, al dominar las rutas del mar Mediterráneo oriental. Importaban estaño, cobre, oro, plata y marfil, y exportaban paños de lana, objetos de cerámica, vino y aceite, siendo sus principales puntos de contacto comercial, Egipto, Chipre, Siria, Asia Menor, Sicilia y el resto de Grecia.

Como la gran mayoría de los pueblos antiguos, los cretenses fueron politeístas, venerando a sus dioses en forma privada o pública en cavernas o al aire libre, ofrendando danzas rituales y sacrificios de animales. Entre sus dioses, destacaban la diosa madre o diosa de la fertilidad, a la que rendían culto para asegurar la abundancia de las cosechas y la prosperidad de la comunidad.

Dentro de estas ceremonias del culto se destacaron los juegos taurinos, donde unos acróbatas se lanzaban sobre un toro, al que previamente provocaban, para evitar la embestida.

El Minotauro, según la mitología era un hombre con cabeza de toro, hijo de la esposa del rey Minos, y del toro blanco, que Minos se había negado a sacrificar. En castigo, el dios Poseidón, enamoró a la esposa de Minos del toro a quien convirtió en padre de una horrible y monstruosa criatura, al que debía ofrendarse cada siete años, siete mancebos y siete doncellas, a quienes devoraba. Esta situación concluyó con la heroica obra de Teseo, que ayudado por la princesa cretense Ariadna, ingresó en laberinto, donde Minos había encerrado al monstruo y lo mató.

El rey Minos, considerado hijo de Zeus, padre de los dioses, dio origen a la otra denominación: minoica, con la que se conoce a esta civilización prehelénica.

El fin de esta etapa se produjo hacia el año 1450 a. C., donde sufrieron la invasión de los aqueos, pueblo proveniente de la Grecia continental, que primero se apoderó del palacio de Cnossos y desde allí dominó toda la isla, incorporándola a la civilización micénica, introduciendo el caballo y el carro de guerra. En el año 1400, un desastre natural (un terremoto), determinó la destrucción del esplendor que había caracterizado este lugar, con sus fabulosos palacios, ahora destrozados.

En el año 1200 a. C., debieron soportar la invasión de los dorios, que perjudicó aún más el bienestar de la isla. Los dorios, un pueblo guerrero y conquistador, impusieron su dominio sobre los cretenses, lo que marcó el fin de la civilización minoica y el inicio de una nueva etapa en la historia de Creta.