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Enrique IV de Castilla

Publicado por Hilda

Nació el 25 de enero de 1425, en Valladolid. Era hijo de Juan II de Castilla, y de María de Aragón.

Castilla vivía un particular momento histórico de agitación entre nobles y monárquicos. Los nobles eran fuertes y ricos gracias a la Reconquista, y no dejaban al rey consolidar su poder. El antiguo paje, Álvaro de Luna, fue considerado como favorito del rey confiándosele la gobernación el reino, como condestable de Castilla, oponiéndose a los nobles, encabezados por los infantes de Aragón.

Enrique IV de Castilla

Enrique fue un niño introvertido, triste y enfermizo. Se casó a la edad de 15 años, con su prima, Blanca de Navarra, hija de Juan II de Aragón, por motivos políticos (sellar la paz entre Castilla y Navarra). Este matrimonio fue anulado trece años más tarde, por el Papa Nicolás V, tras comprobarse que no había sido consumado, argumentándose la existencia de un supuesto hechizo, que le impedía tener relaciones con su esposa, tal vez por el parentesco, pero no con otras mujeres.

Era admirador de la cultura árabe, de sus comidas y de su manera de cabalgar, ordenando que su estatua luciera un turbante.

En 1445 falleció su madre, y su padre, dos años después, contrajo matrimonio con Isabel de Portugal. De esa unión Enrique tendría dos hermanastros: Isabel la Católica y Alfonso, Príncipe de Asturias. Isabel de Portugal, logró poner al soberano en contra de Álvaro de Luna, el que fue decapitado en 1453.

En 1454, Enrique, asumió como rey de Castilla y de León, tras la muerte de su padre, acaecida el 20 de julio de ese año.

Contrajo enlace nuevamente con Juana de Avis y Aragón, infanta de Portugal, en 1455. También era prima suya, y durante siete años la pareja no tuvo hijos, por lo que fue apodado Enrique “El impotente”. En 1462, nació Juana, pero las dudas sobre la paternidad de Enrique se hicieron sentir, corriendo rumores, sobre todo a cargo del marqués de Villena, celoso de la carrera próspera en la Corte que estaba haciendo el valido Beltrán de la Cueva, de que éste era el padre de la niña, que fue llamada irónicamente Juana “La Beltraneja”.

Continuó la reconquista de Andalucía, y se tomó Gibraltar, dominando el estrecho. Firmó la paz con Francia y el reino de Aragón, e intentó arremeter contra Granada. Fue un rey acosado por la nobleza, a la que trató de conformar sin demasiado éxito, ya que habiendo sido exiliados por su padre, él los perdonó, y les devolvió sus propiedades, pero esto no bastó para evitar las revueltas.

En el año 1464 la nobleza obligó a Enrique IV a nombrar sucesor a su hermano Alfonso, quitándole derechos sucesorios a su hija Juana. En junio de 1465, los nobles aún no conformes, se reunieron en las Cortes de Ávila para destituir al rey, cuya imagen fue quemada, y coronar a su hermanastro, de 12 años, como Alfonso XII. Esto se conoció históricamente como “La farsa de Ávila”. Tras una guerra que no produjo vencedores y vencidos entre partidarios de uno y otro hermano, la cuestión se resolvió naturalmente, al fallecer Alfonso, el 5 de julio de 1468.

Retomado el trono por Enrique IV, la candidata de los nobles pasó a ser Isabel, la otra hermanastra. Ambos firmaron un acuerdo conocido como Concordia de los Toros de Guisando, el 18 de septiembre de 1468, por el cual se le reconocía a Isabel derechos sucesorios, al ser declarado nulo el matrimonio que había dado origen a la Princesa de Asturias, Juana, por lo que ese título pasaba a ser detentado por Isabel, con la condición que cuando se casara, debía contar con la aprobación real.

En 1469, Isabel contrajo enlace secreto con Fernando de Aragón, por lo que el rey volvió a reconocer derechos sucesorios a su hija Juana, por haber violado Isabel lo pactado. Supuestamente, Enrique estaba tramando planear la boda entre Isabel y el rey Alfonso V de Portugal. En 1473, Enrique se reconcilió forzadamente con su hermanastra.

El 11 de diciembre de 1474, Enrique IV falleció en Madrid, y comenzaron las disputas por la sucesión al trono entre tía y sobrina que se extendieron entre 1474 y 1479, venciendo Isabel, quien asumió la corona de Castilla.

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