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Los treinta y tres orientales

Publicado por Hilda

En la lucha por la independencia de la Banda Oriental, actual República Oriental del Uruguay, tuvieron gran importancia los treinta y tres orientales, que emanciparon su territorio de manos brasileñas.

La corona portuguesa se había instalado en Brasil, ante la inminencia de la invasión a Portugal por las tropas napoleónicas, que habían conseguido un tratado que les permitía avanzar hacia ese territorio, a través de España.

los treinta y tres orientales

En 1634, Brasil fue elevado a principado, y en 1826 a reino, unificándose los reyes brasileños y portugueses, quienes conjuntamente en 1820 anexaron a la Banda Oriental, que pasó a depender de Brasil, con el nombre de Provincia Cisplatina, cuando aquel Estado se independizó en 1824.

Entre 1822 y 1823, habían sido reprimidos levantamientos independentistas en la Provincia Cisplatina, pero el espíritu de libertad continuaba vivo, y deseoso de unirse a las Provincias Unidas del Río de la Plata, que conformaban junto a Argentina y al departamento boliviano de Tarija.

En 1825, desde Buenos Aires, se preparó un ejército comandado por Juan Antonio Lavalleja, que ya contaba con la experiencia de haber luchado contra los invasores, junto a Artigas, que se había exiliado en Paraguay. Estaban alentados por el éxito obtenido contra los realistas en la batalla de Ayacucho en 1824, por la cual se logró la independencia de Perú y se consolidó la independencia de la América del Sur española.

Al noroeste de la ciudad de Buenos Aires, organizaron las fuerzas, ayudados económicamente por Rosas, Anchorena, Terrero y otros federalistas porteños, reuniendo un número de hombres que no es seguro que fuera el de treinta y tres, ni tampoco eran todos orientales, ya que había algunos paraguayos y otros eran isleños del delta argentino.

Además de Juan Antonio y Manuel Lavalleja, pueden citarse a Manuel Oribe, Pablo Zufriategui, Simón del Pino, Manuel Meléndez y Luis Ceferino de la Torre.

Con anterioridad, Juan Manuel de Rosas, con el pretexto de comprar campos se había dirigido a Santa Fe, Entre Ríos y la Banda Oriental, para encontrar en este último lugar apoyo para el momento del desembarco de los libertadores.

Partieron en dos lanchones, desde San Isidro, sobre el Río de la Plata, pasando por las islas del delta del río Paraná, donde acamparon por cuatro días, luego atravesaron el río Uruguay, llegando el 19 de abril a la Playa de la Agraciada, donde flameó su bandera tricolor, roja, azul y blanca. Se unieron a la lucha los pobladores de la campaña, lo que acrecentó el poder y la moral de las tropas.

Ocuparon Dolores, Villa Soriano y tomaron rumbo al sur este. Fructuoso Rivera, al mando de setenta hombres, enfrentó a Lavalleja en las inmediaciones del arroyo Monzón, pero ambos jefes llegaron a un entendimiento para unir sus fuerzas en pos de la liberación.

El 2 de mayo tomaron Canelones, y el 20 de mayo de 1825, se concretó el sitio de Montevideo. En junio, Lavalleja, estableció en La Florida un gobierno provisorio.

El 25 de agosto Lavalleja reunió un Congreso en Florida donde se declaró que la Banda Oriental se pronunciaba por “la unidad con las demás provincias argentinas a que siempre perteneció por los vínculos más sagrados que el mundo conoce”.

El 24 de septiembre de 1825 tuvo lugar la batalla de Rincón, donde los orientales vencieron a los brasileños comandados por Mena Barreto. Desde Montevideo, gobernada por el Barón Carlos Federico Lecor se enviaron refuerzos para luchar contra los rebeldes. El enfrentamiento se produjo el 12 de octubre de 1825, en el arroyo Sarandí, siendo la victoria para los orientales.

El 24 de octubre de 1825, la Banda Oriental fue incorporada por ley, aprobada por el Congreso porteño, a las Provincias Unidas del río de la Plata, como Provincia Cisplatina.

Esto originó que Argentina debiera enfrentar una guerra con Brasil, que terminó con la mediación británica el 27 de agosto 1828, donde se reconoció la independencia de la República Oriental del Uruguay.

Categorías: Siglo XIX, Uruguay

10 comentarios para “Los treinta y tres orientales”


  • Venancio Rivero Anzolabehere febrero 24, 2007 a las 12:56 pm

    Pienso que cuando se escribe una historia, hay que decir la verdad, duela a quien le dueka. El abrazo del Monzón no existió. Rivera fue tomado prisionero en el arroyo de El Perdido y su ayudante Pozzolo por los patriotas a cargo De Juan A. Lavalleja. Relatado por Lavalleja y por Enrique Ferrara coronel brasileño prisionero de los Treinta y tres Orienates. Se le sigue mintiendo al pueblo.

  • Venancio Rivero Anzolabehere febrero 24, 2007 a las 1:02 pm

    Nada se cuenta de aquel 22 de enero, donde Rivera abandona al Jefe de los Orientales y se pasa al bando invasor en Tres Arboles.
    No cabe la menor duda que el traidor F.Rivera. No pongan este oscuro personaje en las ecuelas. En los cuarteles no importa
    En la escula jamás hablaron de estas cosas, ni la razón porque el prócer no quiso regresar a su amada tierra.

  • Esa autentica gesta uruguaya es indudablemente apasionante y digna de ser conocida por todos los jóvenes.Es así que se forman los espíritos de una nación fuerte.Uruguay:chico,pero guapo!!!

  • ruben aguilera acuña abril 19, 2007 a las 4:52 am

    Tan acertados como verídicos los comentarios de Venancio Rivero Anzolabehere,
    pero voy más lejos: qué pena que aquella podredumbre antipatriótica que gobernó el país durante casi 100 años y nos hundió varias veces en regimenes poco democráticos haya elaborado uno tras otros los planes de educación basados en las mentiras que a sus espúreos intereses partidistas sirvió; dejad que la verdad de nuestra historia respalndezca y que sea el futuro (que es de todos) quien juzgue. Seguro que hasta el primer presidente y fundador del partido colorado cae en «la volteada». Se lo dedico a Sanguinetti, Batlle y todos lo vende patria colorados que aún -sin vergüenza alguna – se siguen sentando en las bancas del parlamento. He dicho

  • ruben aguilera acuña abril 19, 2007 a las 5:00 am

    Y en este día tan marcado para la Historia como es el casi olvidado «Desembarco de los Treinta y Tres Orientales», vaya mi profundo homenaje a ese puñado de valientes que sentaron los mojones de nuestra hidalguía ciudadana y resistencia a los poderes extranjeros que con distintas ropas siguen siendo los mismos que nos quieren subyugar.
    ¡VIVA LA PATRIA!
    ¡VIVA LA PATRIA!
    ¡VIVA LA PATRIA!
    Carajo!

  • Jorge Hidalgo Salinas abril 21, 2007 a las 11:46 am

    Me parece muy interesante las historia de otros paises latinoamericos, asi como el articulo de arriba, deberiamos de hablar de esto en nuestro entorno social y familiar para 1) ser cada vez mas cultos y 2) para compartir nuestras tradiciones. Yo soy peruano, quiero recalcar que la idependencia del Perú fue proclamada por el general Don José de San Martín en Huara,provincia del departamento de Lima, en 1821 pero si es cierto que en 1824 se dio la batalla de Ayacucho y con esta la retirada definitiba de los españoles.
    Gracias,por escucharme y que Dios los bendiga. Chau hasta pronto.
    P.S.Feliz día del desembarco de los 33 orientales

  • Vivo en la República Argentina,mi bisabuela contaba una historia respecto de los 33 orientales donde incluía a su cuñado Berruhet de apellido, me gustaría saber la nómina de los mismos y en su caso acercarme a la historia familiar.
    Desde ya muchas gracias.

  • la verdad que tienen mucha informasion quede muy contento y me sirvio mucho para un oral grsias

  • ruben aguilera acuña septiembre 27, 2008 a las 3:15 pm

    mi comentario va dirigido a carlos h. vianco quien más arriba se refiere a anécdotas de su bisabuela; no tengo a mano la lista completa de los 33; puedo así a bote pronto nombrarte a los 2 Lavalleja, Oribe, Spikerman, Sanabria, Gadea, Melendez, del Pino, Sierra, pero que yo recuerde con el apellido Berruhet no había ninguno; de todas maneras ellos atravesaron el río Uruguay guiados por un «baqueano» de nombre Echenique creo, y también fueron ayudados por varios patriotas del otro lado (del lado argentino) entre los que posiblemente estuviera ese familiar tuyo Berruhet . . no lo se. Mi sugerencia: buscá acá en Internet que seguro en la gran red encontrarás algo, y satisfacerás tu curiosidad onecesidad de raigambre histórica, que es tan bonito poseer. Te cuento como anécdota no más que mi segundo apellido es Acuña, y estoy emparentado con Don Francisco Acuña de Figueroa (autor del Himno Patrio Uruguayo)fijate si sabré lo que se siente . . . Un abrazoy suerte!!!!!!

  • Venancio Rivero Anzolabehere abril 12, 2009 a las 3:31 pm

    Me gustaría hablar de los previlegios de las clases dominantes, hasta el 1 de marzo de 2005. Aquellos gobiernos feudal,oligarca y latifundista, creadores de la miseria los pobres del Uruguay fueron los que llevaron al glorioso Frente Amplio al poder. Se acabaron los acomodos, todos somos hijos del país, por esa misma razón todos tenemos el mismo derecho. Estamos cansados de mentiras, ahí nos damos cuenta que los «rosaditos» gobernaban para el bolsillo de ellos. Cuando gobernó Lacalle, los articulos de primera necesidad subieron 24 veces más que el gobierno actual.