La Toma de Granada
La toma de Granada, iniciada con la recuperación de la ciudad de la Alhama, fue la victoria conseguida por España tras varias campañas militares que se extendieron desde el 1481 hasta 1492, año en que se logró la rendición musulmana y se dieron inicio a las capitulaciones de negociación entre la monarquía española y el reino nazarí. La liberación de este territorio constituyó una hazaña mucho más importante, en su momento, que el descubrimiento de América ocurrido en el mismo año, ya que con ella se dio por finalizado el asentamiento islámico en la Península que dató del año 711.
Se tiene conocimiento de los musulmanes en el territorio granadino alrededor del siglo IX, cuando fortificaron la zona alta de Granada, el monte al-Sabika, lugar estratégico desde donde era posible divisar todo el territorio circundante. Esta muralla o al-kazar pasó a formar parte del conjunto conocido como La Alhambra. Inicialmente, el conjunto amurallado comprendía La Alcazaba. Tras la caída del Califato de Córdoba en el siglo XI al que pertenecía Granada, se unió el castillo de La Alhambra, que alcanzaría su esplendor en el siglo XIII con la primera dinastía nazarí que fijo allí su residencia. La decoración interior de este conjunto de edificios se ubica entre los mayores exponentes del arte islámico.
El Reino de Granada se extendió hasta comprender las actuales provincias de Almería, Málaga, Granada, parte de Murcia, Jael y Cádiz.
Es importante corresponder este hecho con el panorama europeo del siglo XV, la centuria del Renacimiento; época en que se consolida un cambio en la cosmovisión del mundo. En el plano político, hay una tendencia a la centralización del poder mediante la constitución de las monarquías autoritarias. Durante la Edad Media sucedió lo contrario: el Imperio Romano de Occidente, tras su caída en el año 476, quedó fraccionado en células de poder.
Surge la idea del Estado Nacional (una geografía en relación con una lengua y una religión), siendo España el primer Estado considerado moderno. Con el casamiento de los Reyes Católicos y la unión de las Coronas de Castilla y Aragón en las personas de Isabel y Fernando se formó la alianza que permitió alcanzar un mayor poderío económico, militar y estratégico. Este hecho, sumado al debilitamiento del reino granadino por luchas intestinas e intrigas palaciegas entre los diferentes clanes, favoreció el triunfo español.
Desde el punto de vista religioso, la gloria hispana significa el triunfo de la religión católica, empresa que luego llevarán los reyes a los territorios del sur recién descubiertos.
El 02 de enero de 1492 fueron entregadas llaves de la ciudad. Esta fecha es de gran importancia para los españoles quienes, aún hoy, festejan la recuperación del último territorio ibérico en poder musulmán.
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María Celia el 29 de Septiembre de 2008Categorías: Edad Moderna, España, Siglo XV
1 comentario hasta el momento













12 de Octubre de 2008 a las 7:01 am
Un artículo bien, pero, en mi opinión, muy simplificado –quizás no pueda ser de otra forma-. No hubo punto de vista religioso, como comentas, ya que a sensu contrario habría que decir que la conquista de Constantinopla fue un triunfo de la religión propagada por Mahoma, con lo que se conseguiría un empate técnico, visión no real de la historia. Es precisamente por producirse después de la pérdida de Bizancio lo que da sentido político a la “toma del dominio directo” ya que el dominio útil lo tenían, con sus más y menos, desde Alhamar y sucesores «vasallos» de la dinastía castellana a la cual pagaban «parias». ¡Indudablemente que influyó la religión en las dos culturas!
Por todo, la fecha del 2 de enero tiene importancia no sólo para los españoles sino para toda la cristiandad, porque significaba la contención por el Occidente de los islamitas, pero más en sentido cultural. ¿Puede confirmarme alguien que en Inglaterra esta fiesta se estuvo celebrando durante 150 años?