10
Dic

Atenas

Publicado por Hilda el 10 de Diciembre de 2006 a las 07:22 am

AtenasEl Ática es un país montañoso, de clima templado y aguas escasas, con abundantes puertos y bahías.

Las comunidades que allí vivían, de orígenes heterogéneos, se agruparon en doce aldeas, que luego conformaron la ciudad-estado de Atenas.

La Acrópolis de Atenas, lugar fortificado y seguro que resguardaba a sus autoridades y familias prestigiosas, contaba con un portal de ingreso, llamado propileos, una estatua de enormes dimensiones en honor a la patrona de la ciudad, la diosa Palas Atenea, escultura que realizó el famoso escultor Fidias, en el siglo V. a C., y entre sus varios templos, se destacaba el Partenón, que data también del siglo V a. C.

Al igual que el resto de las ciudades griegas, Atenas, estuvo en sus comienzos gobernada por una monarquía, que luego fue reemplazada por una oligarquía, gobierno de unos pocos, privilegiados. Los arcontes, magistrados que duraban un año en sus funciones, eran elegidos de entre los nobles o eupátridas y se repartían todos los poderes del estado (político, militar, religioso y judicial).

La interpretación de las leyes, que no eran escritas, estaba a cargo del Areópago, formado por los arcontes, que terminaban su mandato, lo que hacían a su arbitrio, en perjuicio del demos o pueblo, que no participaba de la vida política, y debían pagar por el aprovechamiento e sus tierras, los cinco sextos del producto de su trabajo. De no poder abonarlos, debían hacerlo en servicios personales, obligación que se transmitía como carga hereditaria a los hijos, en caso de muerte del padre.

El levantamiento del campesinado, apoyados por los artesanos y comerciantes, en reclamo de sus derechos, originó la expansión colonial, hacia nuevas tierras más productivas, en el siglo VII, a. C., surgiendo así una poderosa y rica clase social, constituida por los comerciantes. La importancia de Atenas se basó en su poderío marítimo y cultural.

La colonización no terminó con el conflicto social, y fue necesario plasmar las leyes por escrito, para impedir los abusos de la aristocracia. Esto fue realizado por Dracón en el año 624 a. C., quien codificó el derecho.

Otro grave problema era el de las clases empobrecidas, que debieron pedir préstamos a los nobles para subsistir, pero no pudieron pagarlos, y como consecuencia, fueron sometidos a esclavitud.

Para solucionar estos conflictos, se le concedieron al arconte Solón, poderes extraordinarios, realizando una serie de reformas.

El prestigio de Solón provenía de haber conquistado la isla de Salamina, cuya posesión se disputaban con Megara, desde hacía mucho tiempo, y de cuya pérdida los atenienses ya estaban resignados, a tal punto que se prohibió por ley, mencionar siquiera, a Salamina.

Desafiando esa prohibición, Solón recitó en el mercado, una elegía llamada Salamina, que logró más de 500 adeptos, para realizar la conquista.

Los habitantes de Megara, propusieron un arbitraje para dirimir la cuestión, y fue allí que Solón, asombró con su argumento. Expuso que la isla le correspondía a Atenas, ya que los muertos de ambos lugares (Atenas y Salamina), se enterraban de cara al oeste, mientras que en Megara lo hacían hacia el este.

Este astuto gobernante, eliminó la esclavitud por deudas y dividió a los ciudadanos de acuerdo con su fortuna (grupos timocráticos), lo que permitió la equiparación de los nuevos ricos, surgidos de la práctica comercial a los nobles terratenientes.

Había cuatro clases. En primer lugar, estaban los grandes propietarios, con una renta anual de 500 medidas de trigo o de vino y aceite. Luego estaban los caballeros eupátridas, que no tenían más de 300 medidas. Los terceros eran los labradores enriquecidos, que podían disponer de 200 medidas anuales y los últimos eran los que no llegaban a esa renta anual. Las clases más ricas pagaban mayores impuestos.

Las dos primeras podían integrar el Arcontado y el Areópago. Las leyes eran elaboradas por el Consejo de los Cuatrocientos o Bulé, integrado por las tres primeras clases, y todas las clases formaban la Asamblea o Eclesía, que votaba las leyes y elegía a los magistrados. También podían participar del Tribunal de los Heliastas, encargado de asuntos civiles y penales.

Sin embargo, las luchas sociales continuaron, y Solón abandonó su cargo viajando por Egipto, Chipre y Asia Menor, encontrando a su regreso a Atenas, que el arconte Damsias había extendido su mandato más allá de los límites legales.

Pisístrato, un noble empobrecido, tomó el poder en el año 560 a. C. e inauguró el gobierno de los tiranos, o sea, los que asumen por medios no legítimos.

Pisístrato gobernó a favor del pueblo, otorgando tierras a los desposeídos, les concedió préstamos y creó fuentes de trabajo al incentivar las obras públicas y la explotación de las minas de plata del Ática. Construyó acueductos y derribó los muros que impedían el ensanche de la ciudad.

Al pie de la Acrópolis, construyó los basamentos del templo de Zeus, de dimensiones gigantescas, que no pudo terminar.

Le sucedieron sus hijos, primero Hiparco, que fue asesinado durante un atentado y luego, Hipias, que en el año 510 a. C., fue derrocado por un grupo de nobles.

Retomado el poder por la nobleza, y con el peligro que representaba la adquisición de nuevos privilegios, surgió un nuevo personaje, Clístenes, que aunque integrante de la aristocracia, puso en práctica medidas populares.

Reformó la distribución en cuatro clases, impuesta por Solón en base a la fortuna, reemplazándola por una distribución de acuerdo al lugar de su residencia, en diez distritos o tribus, con idénticos derechos.

El Consejo de los Cuatrocientos, pasó a ser el Consejo de los Quinientos, ya que cada tribu, elegía cincuenta representantes para integrarlo y otros quinientos integraban el Tribunal de los Heliastas.

Esta participación igualitaria de los ciudadanos, dio nacimiento a una nueva forma de gobierno, que sería ejemplo para el mundo: la democracia, que se consolidó durante el gobierno de Pericles.

Este concepto de democracia (gobierno del pueblo) era restringido. En el año 451 a. C. Pericles, promulgó una ley, por la cual eran considerados ciudadanos, con derecho a participación política y a la posesión de tierras, los varones libres, hijos de padre y madre atenienses, quedando excluidos los esclavos, las mujeres y los metecos o extranjeros.

Los esclavos, eran considerados cosas, por lo tanto se podían comprar y vender, reconociendo un dueño, que disponía de ellos a su arbitrio, aunque en Atenas recibieron trato humanitario.

La fuente de esclavitud fueron los prisioneros de guerra o su compra a mercaderes y traficantes, ya que la prisión por deudas fue abolida por Solón.

Los metecos o extranjeros eran personas libres, sin derechos políticos ni posibilidad de acceder a la propiedad de la tierra. Sin embargo dominaban el comercio marítimo y las actividades bancarias.

Las mujeres tampoco eran ciudadanas, y su lugar era el hogar, del que sólo salía para participar de reuniones familiares, festividades religiosas y el teatro, que tenía carácter religioso.

9
Dic

La colonización griega

Publicado por Hilda el 9 de Diciembre de 2006 a las 08:56 am

La colonizacion griegaLas polis, suscitaron profundas diferencias sociales, y originaron el reclamo de los campesinos, que habitaban en lugares reducidos y con pocos ingresos, en la Grecia continental y en las islas del Egeo. Estas eran tierras pobres, con pocas llanuras, que sólo permitían una agricultura de subsistencia.

Los campesinos que contaron con el apoyo de artesanos y comerciantes se alzaron contra la nobleza, en defensa de sus derechos.

De esta manera, entre los años 750 a. C. y 550 a. C. se produjo la colonización del Mediterráneo que tuvo por finalidad brindarles tierras a los campesinos para mejorar su situación.

Al principio fue una empresa privada, que recién contó con el apoyo del estado cuando éste comprendió la importancia económica que significaba, el control de nuevos mercados. De esta manera surgió una clase social, económicamente poderosa, la de los comerciantes, que pronto pudieron comprar armas e integrar el ejército.

Los colonizadores partían en grupos, desde una ciudad, a la que seguían reconociendo como metrópoli, manteniendo el culto de sus dioses, pero siendo totalmente independientes.

Los griegos se fusionaron con los pobladores originarios de las colonias, aún contrayendo matrimonio con ellos.

Desde una colonia, se mandaban expediciones hacia otras, formando nuevas, dando origen a colonias de colonias.

La colonización se extendió hacia el oeste, desde las costas del Mediterráneo occidental hasta el Estrecho de Gibraltar, incluyéndose Nápoles y Sicilia. Hacia el noreste, desde las costas de Tracia a la zona del Helesponto y en ambas orillas del mar Negro, fundando colonias hasta en el Cáucaso y Crimea.

Las tierras de Sicilia, Egipto y las costas del mar Negro se convirtieron en graneros, productores de riquezas. En Sicilia se elevó un altar en honor al dios Apolo, como agradecimiento por haberlos conducido hasta allí a pesar de los vientos contrarios. La mayoría de las colonias sicilianas, fueron fundadas, por los habitantes de Calcis, ciudad del este de Grecia.

Cada ciudad y colonia empezó a especializarse con los productos que les eran propios. El cáñamo se obtenía de las colonias del sur de Rusia y la lana de las ciudades de Anatolia.

Como consecuencia política, las colonias, se organizaron bajo el mando de un consejo de ciudadanos, integrado por los jefes de las expediciones que no obtenían el título de reyes, circunstancia que trascendió los límites coloniales, para estimular el derrocamiento de las monarquías en las metrópolis.

A principios del siglo VII, las monarquías comenzaron a desaparecer, y en los lugares que subsistía, lo hacía en la forma de de simples magistrados, con escasos poderes.

Surgieron así repúblicas aristocráticas, desde cuyo seno luego surgió el tirano, usurpador de los derechos de los magistradotes, cuya destitución originó la democracia.

La colonización, permitió asimismo la difusión de la cultura griega.

9
Dic

El origen de las polis

Publicado por Hilda el 9 de Diciembre de 2006 a las 07:38 am

las polisEn un espacio montañoso, de suelos poco fértiles, se desarrolló la civilización griega, que ocupó tres grandes regiones: la Grecia continental, las costas del Asia Menor y las islas del mar Egeo, territorios donde se fueron asentando tras sucesivas invasiones, siendo la última la de los dorios, hacia el año 1200 a. C. que tuvo como importancia fundamental, provocar las emigraciones en masa y el establecimiento de colonias en las islas y en las costas del Asia Menor, que aunque respetando moralmente a las metrópolis de donde provenían, eran políticamente independientes.

Los griegos se conocían a sí mismos como helenos, pues a pesar de habitar en territorios políticamente diferentes, se identificaban como integrantes de la Hélade, por descender todos de un antecesor común de nombre Heleno, forma masculina de la diosa luna, Helen.

Con la invasión de los dorios, que destruyeron los palacios micénicos, que se fusionaron con la población original y dieron lugar a desplazamientos, surgió la necesidad de buscar una nueva organización socio-política, que brindara mayor seguridad, surgiendo las polis o ciudades-estados, que nacieron en diferentes épocas, ya que mientras en algunas ya existían otros griegos estaban organizados en tribus.

Eran cada una independiente de la otra, con su propio gobierno, economía, culto, ejército y leyes.

Las ciudades-estados independientes o polis, eran muchas veces rivales entre sí, pero con un pasado en común dado por sus tradiciones, su lengua, a pesar de sus diferentes dialectos y sus dioses idénticos. Por ejemplo, el templo dedicado al culto del dios Apolo, congregaba, en la ciudad de Delfos, a todos los griegos de la Hélade. También los juegos olímpicos servían para reunir a todos los helenos, ya que el nombre de griegos, fue dado por los romanos.

Los juegos olímpicos, practicados desde el año 776 a. C. hasta el año 394 d.C. en que fueron abolidos por ser considerados paganos, por el emperador romano Teodosio I, se celebraban cada cuatro años, en la ciudad de Olimpia, en la Península del Peloponeso, cuyo estadio tenía forma de herradura alargada y podían ingresar hasta 40.000 personas, participando los varones, que lo hacían por su honor y en homenaje al dios Zeus. En este tiempo se suspendían los conflictos bélicos, y lograron tal importancia que sirvieron para medir el tiempo, contado por olimpíadas, a partir de la primera.

Eran competencias atléticas y rituales, que premiaban a los vencedores, convirtiéndolos en héroes, coronándolos con ramas de olivo. En ocasión de ganar el padre de Alejandro Magno, Filipo de Macedonia una carrera de carros, se lo conmemoró con el acuñamiento de moneda.

Las primeras competencias consistieron en carreras, y duraban un solo día. Luego comprendieron otras disciplinas, como boxeo, lucha libre, carreras de carros y el pentatlón, llamado así porque reunía cinco pruebas (salto en largo, lanzamiento de disco y de jabalina, carrera y lucha). Incluía competencias de poesía música y danza.

En un comienzo las polis, estuvieron gobernadas por monarcas, llamados basileus, elegidos entre los miembros de la nobleza, quien gobernaba con todos los poderes del estado, asistido por un consejo de ancianos, formado por representantes de la nobleza, pero luego asumió el poder, la nobleza terrateniente, que siempre disputó el poder del rey, ya que teniendo el poder económico, ansiaban también el poder político. Con esta adquisición se hicieron intocables, ya que poseían toda la autoridad, incluso la judicial, que les permitía interpretar las normas a su arbitrio, ya que no contaban con derecho escrito. El gobierno varió entonces de una monarquía a una oligarquía (gobierno de unos pocos).

Los nobles, eran personas que integraban familias poderosas, que justificaban su jerarquía, diciendo descender de un dios o un héroe, lo que les otorgaba una posición privilegiada en cuanto a la cantidad de tierras que poseían, criados y rebaños. Eran los únicos que podían contar con armas, ya que las espadas y puntas de lanza eran elementos muy costosos, por los metales que se necesitaban para su fabricación, lo que les permitió también controlar la defensa de las polis.

Buscando la protección de un dios común, los distintos núcleos poblacionales se fueron uniendo, buscando como centro de poder, un lugar, generalmente ubicado en la cima de una colina, donde construían la acrópolis.

La acrópolis era uno de los sitios más importantes de la polis, ya que era sagrado. Allí se hallaban los templos a sus dioses protectores. Además era la residencia de las autoridades, de las familias más importantes y servía como refugio ante posibles ataques, ya que era un lugar fortificado.

Otro lugar importante para la vida cívica de la comunidad era el ágora, plaza pública que servía de punto de encuentro de los ciudadanos para discutir temas importantes de la vida de la comunidad. En ella no participaban los esclavos ni las mujeres.

Junto a la acrópolis, vivía el resto de la población, integrada por artesanos y campesinos, estos últimos sometidos a la nobleza, a quienes debían prestar servicios personales y pagar tributos, originándose así una crisis social, que culminó en el siglo VIII, a. C. cuando los campesinos expusieron sus reclamos. Frente a esta presión interna, se dispuso la colonización de nuevas tierras, para instalar allí a los campesinos desposeídos y la redacción de leyes escritas. El gobierno quedó a cargo de los tiranos, que en la mayoría de los casos, contaron con el apoyo de la población. Eran líderes que asumían el gobierno para cumplir con un programa. Su fracaso fue el origen de los gobiernos democráticos.

Podemos concluir, que en general las polis evolucionaron políticamente, desde una monarquía, a una oligarquía, luego a una tiranía y culminaron en una democracia.

8
Dic

La civilización micénica

Publicado por Hilda el 8 de Diciembre de 2006 a las 09:47 am

Civilización micenicaLos primitivos habitantes de Grecia, eran los pelasgos, quienes fueron invadidos, en el segundo milenio a. C. por los aqueos, los jonios y los dorios, pueblos guerreros, que utilizaban armas de bronce y carros de guerra, y provenían de Europa central, desde el Épiro y los Balcanes.

Allí se establecieron varios reinos independientes, como Tebas, Atenas, Argos, Ítaca, siendo Micenas el más importante y el que dio nombre a esta civilización. Su rey, Agamenón dirigió las tropas en la guerra de Troya.

En el año 1450 a. C, conquistaron Creta y atacaron Troya, en las costas del Asia Menor, que fue destruida hacia el año 1200 a. C.

Las causas de la guerra de Troya, deben buscarse en el control de las rutas marítimas, con fines comerciales, ya que Troya estaba emplazada en una situación estratégica, en la comunicación del mar Egeo, con el mar Negro.

El poeta Homero, fue el encargado de inmortalizar esta guerra en sus poemas épicos, la Ilíada y la Odisea, que datan aproximadamente del siglo IX a. C.

En la Ilíada se narra el largo sitio que mantienen a la ciudad de Troya, donde el hijo del rey, llamado Paris, ha robado a Helena, esposa de Menelao, rey de Esparta. El ejército obedece las órdenes de Agamenón, hermano del rey ofendido, quien en abuso de su autoridad ha tomado para sí una esclava de Aquiles, quien ofendido los deja sin su ayuda.

El sitio de la ciudad se prolongó por espacio de 10 años, alternando la suerte de unos y otros, de acuerdo al favor divino, hasta que la estrategia del caballo de Troya, donde se simula la entrega de un regalo, un caballo gigantesco, en cuyo interior se esconden los soldados griegos, permitió ingresar a la ciudad y provocar su destrucción.

La Odisea, narra el regreso de Odiseo o Ulises, de la guerra de Troya, junto a sus camaradas, donde viven diez años más, de insólitas aventuras.

La victoria sobre Troya significó para los aqueos, intensificar su comercio con el sur de Italia, Rodas, Chipre, y la costa occidental del Asia Menor, lugares desde donde conseguían los elementos indispensables para fabricar armas: los metales. Estos les eran imprescindibles ya que constituyeron una sociedad guerrera, jerarquizada, cuya cúspide de poder la desempeñaba el rey o anax. Junto a él, pero bajo su mando, se situaba el resto de la población privilegiada, los guerreros, que habitaban en palacios fortificados y amurallados, situados en lugares elevados y de difícil acceso.

Situados en lugares cercanos al palacio, habitaban los artesanos, y en las laderas de las colinas, agrupados en aldeas, vivían los campesinos.

Al principio la tierra era propiedad de toda la comunidad, repartiéndose en lotes, llamados cleros, que pronto se transformaron en una distribución desigual, concentrándose en manos de la aristocracia.

También se dedicaron a las actividades ganaderas, criando bueyes, que utilizaron como animales de tiro, y luego caballos, practicando la cría de vacas y ovejas.

Los esclavos eran muy comunes, utilizándoselos sobre todo en la producción textil.

Realizaban el entierro de sus muertos, utilizando losas verticales decoradas, delimitándose espacios sagrados para los gobernantes.

Al igual que los cretenses, a los que conquistaron, depositaban los productos agrícolas, en los palacios para su distribución, utilizando para su registro, un sistema de escritura que evolucionó del sistema lineal A de los cretenses, para crear el sistema lineal B, cuyos caracteres se imprimían en tablillas de arcilla.

La civilización micénica concluyó cuando en el año 1200 a. C. otros pueblos guerreros, aún más poderosos, los dorios, tesalios y beocios, invadieron Grecia desde el norte y destruyeron muchos de sus palacios. La cultura de este lugar fue perdiéndose junto a sus palacios y se produjo un gran retroceso cultural con la ruralización de la población y la pérdida de su escritura.

Los dorios fueron seguramente, los que introdujeron el hierro en Grecia, que estimuló la tala de árboles y una gran construcción naval, que permitió la expansión marítima.

8
Dic

La civilización cretense

Publicado por Hilda el 8 de Diciembre de 2006 a las 07:52 am

La civilización cretenseAl sur de la Península de los Balcanes, se erige un país montañoso llamado Grecia, que cuenta con una región continental y una insular. En esta última, formada por varias islas, se destaca la más austral, llamada isla de Creta, que cuenta con 8.300 km.².

En las cavernas montañosas, se originaron los primeros asentamientos poblacionales de la isla, hacia el año 6000 a. C., formando hacia el año 2800 a. C., las primeras aldeas.

Fue en el año 2000 a. C., cuando se crearon las ciudades, donde se erigieron fabulosos palacios, fastuosamente decorados y no amurallados, destacándose los de Cnossos, Festos, Mallia y Hagia-Triada, desde donde gobernaban cada uno de los numerosos reyes que mandaban sectores diferentes de la isla.

Desde los palacios también se organizaba la actividad agrícola, siendo centro de almacenamiento y redistribución de alimentos.

Para registrar esos productos, los funcionarios crearon un sistema de escritura, aún no totalmente descifrado, que los arqueólogos llamaron “lineal A”.

Restos del palacio de Cnossos, fueron desenterrados, hace más de cien años, por el arqueólogo inglés, Arthur Evans. Era un edificio rodeado de terrazas, casas y calles pavimentadas. En su interior se destacaban frescos y dibujos exuberantes.

Los cretenses se dedicaron a las actividades agrícolas, ganaderas y se destacaron como expertos navegantes, lo que les permitió un gran desarrollo comercial, al dominar las rutas del mar Mediterráneo oriental. Importaban estaño, cobre, oro, plata y marfil, y exportaban paños de lana, objetos de cerámica, vino y aceite, siendo sus principales puntos de contacto comercial, Egipto, Chipre, Siria, Asia Menor, Sicilia y el resto de Grecia.

Como la gran mayoría de los pueblos antiguos, los cretenses fueron politeístas, venerando a sus dioses en forma privada o pública en cavernas o al aire libre, ofrendando danzas rituales y sacrificios de animales.

Dentro de estas ceremonias del culto se destacaron los juegos taurinos, donde unos acróbatas se lanzaban sobre un toro, al que previamente provocaban, para evitar la embestida.

El Minotauro, según la mitología era un hombre con cabeza de toro, hijo de la esposa del rey Minos, y del toro blanco, que Minos se había negado a sacrificar. En castigo, el dios Poseidón, enamoró a la esposa de Minos del toro a quien convirtió en padre de una horrible y monstruosa criatura, al que debía ofrendarse cada siete años, siete mancebos y siete doncellas, a quienes devoraba. Esta situación concluyó con la heroica obra de Teseo, que ayudado por la princesa cretense Ariadna, ingresó en laberinto, donde Minos había encerrado al monstruo y lo mató.

El rey Minos, considerado hijo de Zeus, padre de los dioses, dio origen a la otra denominación: minoica, con la que se conoce a esta civilización prehelénica.

El fin de esta etapa se produjo hacia el año 1450 a. C., donde sufrieron la invasión de los aqueos, pueblo proveniente de la Grecia continental, que primero se apoderó del palacio de Cnossos y desde allí dominó toda la isla, incorporándola a la civilización micénica, introduciendo el caballo y el carro de guerra. En el año 1400, un desastre natural (un terremoto), determinó la destrucción del esplendor que había caracterizado este lugar, con sus fabulosos palacios, ahora destrozados.

En el año 1200 a. C., debieron soportar la invasión de los dorios, que perjudicó aún más el bienestar de la isla.

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